En las últimas décadas que han dado lugar a las más agitadas transformaciones en Providencia, se ha evidenciado que ya no sólo cumple un rol comunal sino predominantemente metropolitano. Toda intervención física o política pública ahí ocurrida se convierte en laboratorio de discusión y material para reflexionar sobre cómo y quiénes construyen ciudad, desde el polémico Costanera Center, la transformación del barrio Suecia, el modelo de bicicletas públicas y en última instancia, el plan del alcalde Cristián Labbé para dejar de emitir patentes de alcohol y salón de baile en toda la comuna. Tras este último anuncio, Providencia se enfrenta a otra iniciativa de tipo prohibitivo y limitante, al carecer de visión estratégica para regular las distintas actividades que se han realizado desde hace décadas en la comuna. En definitiva, el plan del alcalde hace honor al nombre de la radical doctrina de la “tolerancia cero”.


































Suscríbete al Newsletter 