Hace un tiempo les mostramos que en Nueva York se habilitaron librerías públicas en las cabinas telefónicas en donde los transeúntes podían tomar un libro y donar otro con la única condición que una vez leído lo devolvieran para que otra persona lo tomara prestado. Este tipo de biblioteca se ha replicado como intervención en otros países con el objetivo de promover el acceso libre a la lectura.
En la reciente Bienal Internacional de Diseño, realizada en Saint-Étienne, en Francia, se expuso Livre Exchange, una instalación que sigue esta tendencia. Diseñada por Didier Muller, miembro del colectivo francés House Work, el proyecto consistió en colgar de los árboles cajas transparentes con libros en su interior.
Más info y otros casos de librerías públicas después del salto.





































































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