La ciudad en el discurso del 21 de mayo

Este año, la Cuenta Pública anual del Presidente Sebastián Piñera ante el país y el Congreso reveló una agenda política con pocas precisiones respecto a temas de ciudad. El discurso antepuso a los balances un escenario complejo que corresponde a una ciudadanía cada vez más comprometida y exigente, ya sea debido a las urgencias de la reconstrucción, las crecientes demandas en materia de educación o energía. Es cierto. Las iniciativas cívicas y las manifestaciones en el espacio público comienzan a reflejar brotes de empoderamiento, que nos recuerdan constantemente que ya no bastan las soluciones parches: las transformaciones se exigen estructurales. Cada día se vuelve más evidente imaginar que, a pesar de que las necesidades son diversas, las respuestas deben ser integradas y alineadas. Bajo esta idea, se esperaba de un discurso que más allá de revelar una cartera de proyectos de forma aislada, evidenciara los esfuerzos por proyectar una Política de Desarrollo Urbano capaz de volver más eficiente la gestión sobre el territorio y el diálogo entre las instituciones y la ciudadanía asociada. Es por esto que lo que más echamos de menos fue el anuncio de la Política Nacional de Desarrollo Urbano detrás de la Comisión que tanto ruido ha generado en la discusión pública por estos días.

A continuación, un breve resumen sobre los distintos temas que abordaron la ciudad, de manera aislada, en el discurso:

Puente Chacao

Sin duda, uno de los puntos más comentados ha sido  el anuncio de la nueva licitación del puente de Chacao. Según ha dicho el Ministro Golborne, para que el puente sea rentable debe costar menos de US$740 millones. Si los costos presentados en la licitación se acomodan a esto, el puente podría estar operativo para el 2019. Por eso se debe entender, que aunque se vuelve a reflotar esta idea, la declaración no es que, el muchas veces anunciado puente se va a construir, sino que se volverá a licitar y evaluar su rentabilidad.

Reconstrucción

Lo de la reconstrucción fue un mero recuento de lo realizado, presumiendo que ya están cubiertas las tres cuartas partes de la labor. Se mencionaron planes de mitigación para las ciudades afectadas, con el fin de prevenir que estas sean golpeadas tan fuertemente ante una eventual catástrofe. También se visitó el tema de las viviendas y subsidios entregados, haciendo hincapié en que las mayores tardanzas se deben al hecho de haber dado la posibilidad de reconstruir las viviendas de las familias damnificadas en el mismo lugar donde estaba ubicada la antigua.

Viviendas Barrios y Ciudades

Al discutir la habitabilidad en las ciudades, se hizo mayor énfasis en la unidad de la vivienda. Es por esto que tras la idea de tender a la vivienda definitiva, se anunció la entrega de 204 mil subsidios habitacionales regulares. A una mayor escala, en cuanto a la idea de barrio, se mencionó brevemente consideraciones por su equipamiento.

Sistema de transporte

Como es de costumbre, las expectativas estuvieron puestas sobre las capacidades estratégicas para descentralizar los esfuerzos en las necesidades de las distintas regiones del país. Es por esto que desilusionó el foco en materia de transporte, limitado a la discusión sobre los avances en el Transantiago, conjugando el trabajo tanto en superficie como subterráneo, en relación al Metro de Santiago. Es así como se extrañó la extensión de la discusión en torno a proyecciones estratégicas a nivel país, incorporando iniciativas en regiones, apenas mencionadas en forma anecdótica.

Infraestructura y Obras Públicas

El presidente enfatizó en un sistema de carreteras íntegramente pavimentada por territorio Chileno, capaz de conectar al país desde la frontera norte hasta el borde de los Campos de Hielo Sur. Dentro de esta gran estrategia de conectividad, se mencionó la reconstrucción de bordes costeros, puertos marítimos, fluviales y lacustres.

“La sociedad de oportunidades requiere también de una infraestructura moderna y que integre todos los rincones de nuestra patria. Por eso nuestro compromiso de conectar Chile por Chile”.

Luego, se visita nuevamente la infraestructura destinada a hacer más fluida la movilidad en Santiago, rescatando las licitaciones en la capital: las autopistas Vespucio Oriente, Costanera Central y las líneas 3 y 6 del metro.

Medio Ambiente

En esta materia el presidente resaltó las instituciones creadas con el fin de proteger el medio ambiente, partiendo por el Ministerio del Medio Ambiente, además de los futuros tribunales ambientales.También se recordó las nuevas zonas protegidas y los nuevos mecanismos para medir la contaminación a lo largo del país.Estos temas no fueron tocados con mucha profundidad y se les dedicó un porcentaje bastante menor del discurso.

Agua y Energía

A partir de la sequía que desde hace tres años ha producido bastante preocupación, especialmente entre los agricultores, y que este año llevo a decretar decretar Zona de Emergencia Agrícola o Escasez Hídrica en 108 comunas, se anunció el desarrollo de la estrategia nacional de recursos hídricos. Esta pretende estar sujeta a un plan a corto y largo plazo.

En temas de energía, se hizo énfasis en el alza del costo de energía en los diez últimos años y al mismo tiempo, en la necesidad de alcanzar estándares de alta seguridad energética. Es por esto que se anunció el interés por duplicar la capacidad de generación de energía en los próximos doce años. La mencionada Estrategia Nacional de Energía fundada en 7 pilares y 80 medidas, desarrollaría las pautas para una generación y uso más eficiente de energía.

La Política Nacional de Desarrollo Urbano: la gran ausente

Evidentemente, hay expectativas sobre un discurso del 21 de mayo capaz de describir los distintos temas a tratar en cuanto a la ciudad, relevando esfuerzos en materia energética, medio ambiente, infraestructura y vivienda. El problema es que, como ya hemos mencionado en Plataforma Urbana, en la actualidad nos preocupa cómo las instituciones se comunican entre ellas, validando la participación ciudadana, para orientar el desarrollo territorial hacia una mayor calidad de vida, trascendiendo el gobierno de turno hacia impactos largoplacistas. En esta línea, nos falta consensuar y consolidar un marco referencial a nivel país que nos indique cómo son estratégicamente las mejores ciudades y cómo queremos desarrollarnos a futuro. La Comisión encargada de impulsar la Política Nacional de Desarrollo Urbano no cupo en la Cuenta Pública de este año, a pesar de que esta debería definir el tipo de ciudades que estaremos desarrollando y los procesos de participación ciudadana que ahí se gestarían. Es necesario mantener a la ciudadanía informada de estas iniciativas que dan forma no sólo a las características de proyectos aislados, ya sean de infraestructura o vivienda, sino que el modo en que estos se articulan potenciando una mejor calidad de vida. Es de interés público  pensar que los proyectos y programas urbanos van a estar supeditados a una supuesta política nacional que debería determinar el cómo hacer ciudad en Chile.

El discurso completo en este link