Finaliza cierre de mina Lo Aguirre; autoridades analizan instalar un parque

Cierre de mina Lo AguirrePor Sebastián Sottorff.

Proceso se inició hace 16 años:

Yacimiento de Pudahuel operó durante dos décadas, a menos de 22 kilómetros del centro de la capital.

Enclavada entre los cerros que sobresalen hacia la zona norponiente de la capital, la mina Lo Aguirre fue durante veinte años un yacimiento insigne para la actividad cuprera.

Primero, porque era el complejo más cercano al centro de Santiago, pues menos de 22 kilómetros separaban la Plaza de Armas del área de explotación, ubicada en Pudahuel.

Segundo, porque desde su fundación se innovó en técnicas de extracción que sirvieron como base para otros proyectos a nivel nacional y mundial.

Y tercero, porque su cierre programado, que acaba de concluir, es considerado un buen ejemplo de cómo se debe poner fin a una faena minera sin alterar significativamente el entorno y el medio ambiente.

“Este fue el primer cierre de una mina que se realizó como corresponde. Acá no solo se dio un buen fin al contrato con los trabajadores, sino que además se manejaron bien los pasivos ambientales. De hecho, actualmente, todos los proyectos mineros que se desarrollan en el país deben presentar un plan de cierre, y mucha de la información y requisitos que se utilizan para ello se inspiran en este proyecto”, dice Velanok Vásquez, seremi Metropolitano de Minería.

Durante las solo dos décadas que se mantuvo en funcionamiento, en la mina Lo Aguirre, operada por la empresa Nueva Pudahuel, se extrajeron más de 90 millones de toneladas métricas de mineral en tajos abiertos y subterráneos.

Sin embargo, la disponibilidad del cobre extraído fue disminuyendo y la explotación se tuvo que paralizar por la baja rentabilidad, lo que derivó en el fin de las faenas.

El plan de cierre, que tuvo un costo superior a los US$ 10 millones, no solo significó el desarme de una planta procesadora, sino que conllevó la eliminación de residuos tóxicos y el relleno y limpieza del lugar.

Volvió la fauna

A eso se suma un plan de reforestación, que según las autoridades podría significar el primer paso para transformar el espacio en un parque público.

“Los lugares donde, por ejemplo, se usaron ácidos, quedaron completamente neutralizados. De hecho, la fauna del lugar ya regresó y hay una amplia capa vegetal, por lo que sería posible la construcción de un parque o un complejo fotovoltaico”, agrega Vásquez.

Con la experiencia de Lo Aguirre, ahora se analiza concretar el cierre de un relave minero ubicado en la antigua mina La Africana, ubicada en el sector de Lomas de Lo Aguirre, también en Pudahuel, y que pertenece a la misma empresa.

“Santiago debe tener unos treinta relaves sin funcionar. En general, las empresas dejan todo botado después de una explotación. Por eso, el cierre de Lo Aguirre es digno de destacar. Así que probablemente el espacio sea utilizado para crear un nuevo parque para la ciudad. Y por las condiciones del terreno, puede que no sea un parque urbano tradicional, como el Bicentenario de Vitacura, sino más bien con bosque nativo, donde la gente disfrute al aire libre”, dice el intendente Metropolitano, Claudio Orrego.

Terreno
El funcionamiento de la mina implicó la intervención de unas 200 hectáreas.