Casas en los árboles de Amsterdam regalarán WiFi cuando el aire esté limpio

© TreeWiFi

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Al hablar de Amsterdam es inevitable pensar en bicicletas porque cerca de un 50% de los habitantes usa este modo de transporte.

Sin embargo, como toda área urbana no está ajena a ciertos problemas, siendo uno de ellos la contaminación atmosférica. Aunque cueste asociarlo (y casi creerlo), la calidad del aire en la capital de los Países Bajos no es la mejor sobre todo si se compara con otras ciudades europeas.

De hecho, en un estudio realizado en 2015, Amsterdam ocupó el puesto Nº 10 entre 23 ciudades miembros de la Unión Europea en donde se evaluaron las políticas de calidad del aire.

¿Los motivos? Respecto a las demás ciudades analizadas tiene pocas zonas de bajas emisiones o que restrinjan la circulación de vehículos privados.

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Haz click para agrandar. Fuente: sootfreecities.eu

Ante este problema, el diseñador local Joris Lam armó un grupo multidisciplinario, integrado por un arquitecto, diseñadores, un ingeniero químico, entre otros profesionales, para crear TreeWiFi.

© TreeWiFi

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Este proyecto consiste en construir pequeñas casas que se cuelgan de los árboles, similares a las de pájaros, pero que se diferencian porque tienen la capacidad de medir qué tan contaminado está el aire. Si la calidad es buena, las personas que estén cerca de la casa tendrán WiFi gratis, mientras que si la calidad es mala, no existirá esta opción.

Eso sí, más allá de tener o no Internet, la idea del grupo es visibilizar la contaminación atmosférica que afecta a la ciudad a través de una herramienta que atraiga a la mayor cantidad de personas, en este caso, WiFi. Además, la casa cuenta con una aplicación que entrega tips sobre cómo reducir la contaminación.

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Por ahora, los creadores solo tienen un prototipo, por lo que están impulsando una campaña de crowdfunding -o financiamiento colectivo- para reunir 7 mil euros, equivalentes a un poco más de 5 millones de pesos chilenos, para costear la construcción de cinco casas como parte de una meta que apunta a las 500.

Éstas se podrían instalar en diferentes sectores de la ciudad para acercar a las personas la posibilidad que conozcan cómo es el aire en su propia calle, algo que hasta en sectores completos no siempre es posible saber en Amsterdam porque carece de medidores.

De paso también se buscar generar conciencia sobre el entorno, generar mapas medioambientales e incentivar el uso de la bicicleta y el transporte público como una manera de llegar al siguiente nivel: organizar días en que los barrios estén libres de autos.

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