Pasado y futuro: el Cerro Santa Lucía de los ciudadanos

cerro santa lucia foto por archivo planeta sostenible y publicada en el mercurioPor Iñigo Díaz, El Mercurio. 

Este semestre comenzará la recuperación de la gran terraza de la Fuente Neptuno. Un concurso reunió propuestas para proyectar una nueva etapa del paseo urbano, 140 años después de la idea original de Benjamín Vicuña Mackenna.

La fotografía de 1860 muestra la plazuela y el frontis del Teatro Municipal. Sorprende no solo por el solitario personaje y el vestigio de una arquitectura colonial: allí se impone la hostil presencia de un Cerro Santa Lucía seco y rocoso.

“Por 300 años ese peñón fue el límite de la ciudad. Pedro de Valdivia subió al cerro el 13 de diciembre de 1540, el día de Santa Lucía de Siracusa. Negoció con el cacique Huelén Huara, y así consiguió quedarse con la explanada”, cuenta el experto en historia urbana Luciano Ojeda sobre el verdadero origen del nombre del cerro, que pasó de llamarse Huelén a Santa Lucía.

Hoy se llama Santa Lucía-Welén, y a 141 años de que el intendente Benjamín Vicuña Mackenna inaugurara un cerro forestado y ornamentado con esplendoroso mobiliario francés, una serie de proyectos destinados a su recuperación arquitectónica y puesta en valor patrimonial están en marcha.

La Municipalidad de Santiago -junto al Consejo de la Cultura y el Colegio de Arquitectos- llamaron a un concurso de propuestas integrales de urbanistas, arquitectos y paisajistas para proyectar un futuro para el cerro. Participaron 19 propuestas. “El enfoque está en la integración del espacio a las personas, para revitalizarlo como el paseo urbano que fue desde 1874, con recorridos, terrazas, capillas, castillos, fuentes y esculturas”, señala el arquitecto de la municipalidad Alejandro Plaza.

Una propuesta, por ejemplo, se titula “Museo a cerro abierto”, y pretende considerarlo no solo como hito geográfico sino como testigo de la historia de la ciudad. Pero la ejecución de estos proyectos aún está en observación. “Estamos buscando recursos con el Gobierno Regional (Gore). Nuestra idea es contratar a la oficina que ganó el concurso y vincularla con las otras para complementar las ideas”, adelanta Plaza. Mientras, otros proyectos diseñados por la municipalidad ya están en marcha.

El deterioro después del paso de un siglo se centra en el desprendimiento de material debido a la humedad y el crecimiento de las raíces de peumos, bellotos, canelos, arrayanes y robles. “Los servicios higiénicos están en muy mal estado. También hay elementos del mobiliario que se encuentran deteriorados”, señala la administradora Alby Rubio. “Aunque el adoquinado es el original, y la Fuente Neptuno, construida en el 1900, está casi intacta, en esa misma terraza hay gran daño en las balaustradas”, agrega.

Por esa razón durante este semestre se ejecutará la reparación del primer nivel de esta terraza, parte de la entrada monumental, de 1903. Cuesta más de $69 millones, de los cuales $49 millones provienen de la Subdere.

Es una superficie de 278 m {+2} . Allí se recuperarán los balaustres destruidos y se hará el anclaje de piezas de arte a las pilastras, así como la reposición de la famosa escultura “Niño pez”. Además se realizará la reparación de fisuras en pórticos y arcos. Los arreglos en la parte alta de la terraza, de 842 m {+2} , están programados para 2016, con un costo de más de $32 millones.

Lo mismo corre para la reparación de los servicios higiénicos del cerro. Su costo de recuperación de instalaciones eléctricas, sanitarios, muros dañados e infraestructura eficiente para personas discapacitadas es de más de $48 millones, que hoy se gestionan con el Gore.

En cambio, el proyecto conocido como “nueva explanada del cerro”, que ya está diseñado y en proceso de formulación, tiene alcances mucho mayores. Del mismo modo, su presupuesto es superior: cuesta cerca de $1.300 millones. Consiste en conectar la Plaza Benjamín Vicuña Mackenna, a un costado de la Biblioteca Nacional, con el lado poniente del cerro sobre la vía vehicular, para mejorar la conectividad.

“Vicuña Mackenna ideó el Santa Lucía inspirado en el urbanismo que conoció en París. Es un hito. Ahí se instaló el primer observatorio astronómico, y también estuvo el cementerio de disidentes. En sus terrazas estuvieron Charles Darwin y Ernesto Guevara antes de ser el Che. Merece y necesita una recuperación”, completa Luciano Ojeda.

 Fotografías e ilustracionesVicuña Mackenna tuvo que enfrentarse a detractores que le enrostraban el alto costo de un proyecto de esa envergadura. Cuando inauguró el nuevo Santa Lucía, en 1874, el intendente editó un libro para difundir sus alcances para la ciudad. El mismo “Álbum del Santa Lucía”, con textos de su puño y letra, fue reeditado a fines de 2014 por Planeta Sostenible. Son unas 50 imágenes históricas y testimoniales en 140 páginas. Se puede encontrar en tapa dura y blanda ($17.900 y $13.900) en PlanetaSostenible.cl

Otro acercamiento a la historia del cerro y sus anécdotas está en “Cerro Santa Lucía”, de Letra Capital Ediciones, que incluye ilustraciones de Bárbara Oettinger y que en 40 páginas reúne todas sus épocas y edades, desde el peñón prehispánico al jardín republicano. A un valor referencial de $8.000, se encuentra en galería Plop!, librería Pánico, Kaikai y el Museo de Arte Precolombino.