Los grandes murales ganan terreno en Valparaíso y se convierten en atractivo turístico

SOLSTICIO DE INVIERNO grafiteros Sammy Espinoza Cynthia Aguilera detrás de la Plaza VictoriaPor Hernán Cisternas Arellano, El Mercurio.

Obra grafitera detrás de la Plaza Victoria cubre edificio de 15 pisos:

Académico en Artes Visuales advierte sobre el riesgo de saturación y plantea que se debe regular su concordancia con el valor patrimonial del puerto.

A fines de mes se cumplirá un año del inicio de obras del mural más alto pintado hasta ahora en Chile, que sus autores denominaron “Solsticio de Invierno” y entregaron a la ciudad de Valparaíso el 21 de junio del 2014, en el comienzo de esa estación.

Tiene una altura de 40 metros y cubre en su totalidad, por la parte posterior, los 15 pisos del edificio Espíritu Santo, que se ubica frente a la Plaza Victoria, la principal del puerto. Basta avanzar 50 metros hacia Aldunate -por calle Molina o por el pasaje Lira- para encontrarse con la pintura.

Aunque al principio algunos manifestaron reparos y no faltaron quienes reclamaron por dicha intervención en el corazón mismo de la ciudad, ahora constituye un atractivo que motiva a los guías turísticos a detenerse con sus grupos en las proximidades del mural para que los visitantes se fotografíen con la pintura de fondo.

Sammy Espinoza, quien realizó el mural gigante junto a Cynthia Aguilera, su pareja en la vida sentimental y artística, señaló que “quienes tenían mala idea de lo que íbamos a hacer cambiaron de parecer cuando vieron el resultado y nos conocieron. Ahora varios defienden nuestra obra y la cuidan”.

La pareja, que se inició en el mundo del grafiti siendo niños, pintarrajeando las paredes de las calles porteñas, se prepara ahora para comenzar entre agosto y septiembre un nuevo mural de gran formato en uno de los edificios emblemáticos de Valparaíso, para lo cual fue necesario gestionar y obtener la autorización del Consejo de Monumentos Nacionales. Para el nuevo desafío cuentan con financiamiento que ganaron a través de un proyecto Fondart.

El nuevo mural seguirá el tema de las estaciones, que lo iniciaron el 2013 con “Equinoccio de Otoño”, ubicado en la avenida Pedro Montt. Esta vez será dedicado a la primavera. En el 2016 cerrarán el ciclo con uno sobre el verano.

Cada mural de gran formato tiene un costo que fluctúa entre los 8 y los 11 millones de pesos.

Ambos artistas urbanos recibieron la invitación de una universidad de Finlandia para que en mayo pinten un mural en Helsinki. Será su primer viaje a Europa, tal como en el pasado lo hizo otro porteño, Inti Castro, considerado como uno de los grafiteros chilenos más reconocidos en el mundo.

De Inti Castro, en Valparaíso destacan varias intervenciones. Una de ellas se ubica en la pared del ex Teatro Pacífico, entre calle Valdivia y avenida Errázuriz, en el barrio puerto, y cuando se pintó en el 2010 se consideró en ese momento el más alto grafiti realizado en un muro chileno.

Normativa

El profesor de Artes Visuales de la Facultad de Artes de la Universidad de Playa Ancha, Víctor Maturana, valora la expresión del muralismo de gran formato que se está dando en Valparaíso, pero advierte que hay que evitar la saturación. Sostuvo que si eso llegara a ocurrir, le va a quitar valor a lo que se está desarrollando en el puerto “y va a echar a perder lo bueno que se ha hecho”. Sostuvo que si se pintan dos o tres murales, las obras son potentes, pero si se hacen 10 o 20, sin ninguna regulación, pierden la potencia.

Recordó que el muralismo artístico en Valparaíso comenzó a principios de la década de 1990 con la creación del Museo a Cielo Abierto -realizado por alumnos del Instituto de Arte de la Universidad Católica de Valparaíso- y con siete murales en la población Gómez Carreño, en Viña del Mar, que se llamó Museo Urbano.

Según el profesor Maturana, los proyectos de murales deben concordar con el valor patrimonial de Valparaíso. En este sentido, estima que Fondart debiera tener un mayor diálogo entre su línea de patrimonio y la de creación, para que no se financien proyectos que se contrapongan.

La arquitecta Paulina Kaplán, directora de Gestión Patrimonial del municipio de Valparaíso, planteó que el tema de los grafitis es parte del patrimonio contemporáneo y como expresión de la sociedad se trabaja con los grafiteros para canalizarlos.

Indicó que los cortafuegos y muros ciegos que pretenden utilizarse como soportes serán considerados en una normativa u ordenanza especial en el caso de las zonas típicas y en el área reconocida como patrimonio de la humanidad.

Destacó el proyecto municipal de crear una galería nocturna de grafitis en 50 cortinas de locales comerciales entre las plazas Victoria y Aníbal Pinto.

A FINLANDIA

Los autores del mural más alto viajarán a Helsinki, invitados a pintar en esa ciudad.