17% de viviendas en Chile están arrendadas: mercado se concentra en personas de mayores ingresos

Por Manuel Valencia, El Mercurio. (22/06/13)

Informe para el nuevo subsidio del Minvu, que se lanzará en septiembre

Santiago, Providencia e Independencia concentran a familias vulnerables que alquilan.

Si se tuviera que situar el mercado del arriendo en Chile, perfectamente se podría decir que pasa por su Edad Media. Es un negocio que ha ido avanzando a lo largo de los años, pero que aún da pasos tímidos frente al avasallador ritmo del mercado de la propiedad.

Al parecer, la idea de la “casa propia” es todavía un ideal que seduce a gran parte de los chilenos. Según un estudio elaborado por la Comisión de Estudios Habitacionales y Urbanos (CEHU) del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), del total de viviendas habitadas, las que se arriendan representan el 17% del total. Un porcentaje bajo, comparado con el 25% que muestran, en promedio, los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). La misma entidad que sugirió a Chile, en dos informes, corregir la situación, sobre todo para las familias más vulnerables.

El estudio da luces de cómo varía el arriendo como alternativa, según el grupo socioeconómico: las familias más vulnerables (primer quintil) solo alcanzan al 13% del total de grupos que alquilan versus el 24% de las de mayores ingresos (quinto quintil). ¿A qué se debe esto?

“El arriendo exige desembolsos mensuales. En el caso de las familias con menores ingresos, ese gasto suele impactar con mayor fuerza en el presupuesto familiar; por esa razón, el allegamiento pareciera ser una alternativa más recurrente, incluso con los costos sociales que ello conlleva, como la cohabitación y el hacinamiento. A esto se suma, que para estas familias el Minvu históricamente ha mejorado su situación habitacional con programas orientados a la propiedad”, señala el ministro de Vivienda, Rodrigo Pérez.

Precisamente, por este desequilibrio, la cartera diseñó un nuevo subsidio de arriendo, que desde septiembre apoyará a familias jóvenes y vulnerables, para que puedan acceder a viviendas mejor localizadas, sin perder la opción de obtener un subsidio para la compra (ver recuadro).

Otro antecedente que arroja el estudio guarda relación con las comunas donde prefieren alquilar las familias más vulnerables: Santiago, Providencia y Recoleta son las que eligen mayoritariamente, pese al alto costo de arriendo que podrían significar.

“El arriendo en comunas centrales muchas veces se logra por parte de grupos vulnerables bajo condiciones precarias, como el pago por viviendas en mal estado o bajo condiciones de hacinamiento. El caso emblemático es el de los migrantes, que muchas veces viven bien localizados en zonas centrales pero bajo condiciones extremadamente difíciles, pagando altos precios por compartir piezas subdivididas de forma totalmente irregular y sujetos a riesgos de incendio u otros”, señala Pía Mora, coordinadora del área ProUrbana del Centro de Políticas Públicas UC.

El informe del Minvu también revela el alto grado de informalidad de los arriendos en sectores vulnerables: el 55% opera sin contrato. De ellos, en promedio, el 44% corresponde a viviendas con diversos niveles de daño, o en calidad de “irrecuperable”.

La situación es radicalmente distinta en los estratos altos: ahí la formalidad del alquiler alcanza el 80% y se rentan propiedades sin deterioro.

”El desarrollo del alquiler es un concepto que irá tomando cada vez más fuerza, sobre todo en las grandes urbes del país”

RODRIGO PÉREZ

MINISTRO DE VIVIENDA Y URBANISMO

Nuevo subsidio

El programa de arriendo del Minvu debutará con 10 mil subsidios en septiembre.

Entregará 3 UF durante tres años, que decrecerán a 2,5 UF en los dos siguientes.

Estará enfocado en familias vulnerables (de hasta 13.484 puntos en la Ficha de Protección Social), con jefes de hogar de hasta 30 años.

La idea del beneficio es dar flexibilidad a las familias, para que puedan cambiarse de barrio o de ciudad, si lo necesitan por motivos laborales.

El Minvu habilitará una cuenta donde pagará el subsidio, que será retirado, junto con la renta total, directamente por el arrendador.