Familia, amigos y naturaleza: la receta de los magallánicos para ser los más felices de Chile

La región más austral del país tiene la mayor tasa de satisfacción, según la encuesta Casen Felicidad:

La atribuyen también a la vida pausada, la seguridad y al tiempo para disfrutar.

Por Paola Abarzúa, El Mercurio.

“¿Receta para ser feliz? Eso no tiene receta, pero te voy a dar la receta de un buen asado de cordero: muchas horas con los amigos junto al asador, vino para la espera y un día de verano interminable. Si alguien no es feliz así, no sabe lo que es vivir”, resume Héctor Perriere al describir qué es la felicidad en Magallanes.

Es cierto que sus pocos más de 150 mil habitantes están lejos de todo, que en invierno sufren temperaturas mínimas de dos dígitos bajo cero, y que a menudo las rachas de viento superan los 100 kilómetros por hora. Pero aún así, en la región más austral de Chile se declaran muy felices. Tanto, que son los más satisfechos del país, según la encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen), que por primera vez desde 1985 incursionó en este tema.

El sondeo preguntó: En una escala de uno a diez: ¿Cuán satisfecho está con su vida en este momento tomando en consideración todas las cosas?

El promedio de Magallanes fue 8,0. La escoltaron Aysén (7,7), y Antofagasta (7,5). El promedio nacional fue 7,2, una décima menos que el indicador de la Región Metropolitana (7,3).

Para Paulino Vidal, deportista “con 33 felices y bien vividos años en Magallanes”, la receta de la felicidad está en la simpleza: “El secreto es bajar las revoluciones. Disfrutar lo que se tiene y no detenerse en las carencias. Nosotros podemos ir a almorzar todos los días a nuestra casa. No vivimos corriendo para trabajar y ganar más plata”.

En Punta Arenas basta un par de minutos para ir de un lugar a otro. “No estamos todo el día arriba de un bus o del metro. Esos ratos que otros gastan en traslados, nosotros los disfrutamos con la familia”, explica Paola Maldonado, microempresaria.

Para el sociólogo Nicolás Harambour, dos factores explicarían esta felicidad: “Tiene que ver con la vida pausada de la ciudad. La mayoría de las personas tiene tiempo para la vida familiar, para la diversión y el encuentro con los amigos. No hay traslados largos y la ciudad es muy cosmopolita. Recibe muchas visitas y eso hace que no estemos tan aislados del mundo”.

A esto se suman buenas cifras económicas. La propia Casen indica que en la región la pobreza tuvo la mayor caída de todo el país: de 9,1% en 2009 a 5,8% en 2011. La desocupación, en tanto, llegó a 3% en el trimestre marzo-mayo, la más baja de todo Chile.

“Debemos destacar que es una ciudad segura. Caminas tranquilo por la calle, dejas tu auto y casa sin excesos de seguridad. A su vez, la región te permite mantener un fuerte nexo con la naturaleza. El trekking , ski , mountain bike y motociclismo son los deportes más practicados por el segmento etario que la Casen denomina como feliz”, argumenta Sebastián Saavedra, licenciado en historia.

Los más felices, según la encuesta, son los hombres de 15 a 24 años. Uno de ellos, Diego Sahr, alumno de cuarto medio, se declara muy satisfecho con su vida, pues sólo le resta tener una novia para ser 100% feliz: “De uno a diez me pongo un nueve. Estoy muy contento con lo que tengo y lo que soy. Acá la vida familiar es lo más importante. Además, hay mucha naturaleza cerca de la ciudad y puedo disfrutar de ella y del deporte”.

Para el empresario Esteban Tafra, los bajos índices de marginalidad redundan en una mayor seguridad. “Cuando viajo a Santiago, todo cambia. Tengo que guardar mi billetera en la camisa, ando preocupado porque me pueden robar o asaltar. Acá no”.

El alcalde Vladimiro Mimica remarca: “Pese a que la ciudad creció, seguimos siendo una comuna muy segura”.

”Los magallánicos tenemos un eterno enamoramiento del lugar donde vivimos y eso no lo tienen en todas las regiones”.

LUIS ALARCÓN, ACTOR NACIDO EN PUERTO NATALES

”El viento, que devuelve la vida, la

nieve, el sol, que no calienta pero encanta, y el tutelaje del Estrecho (de Magallanes) nos hace vivir una vida más plena y feliz”.

GABRIEL BORIC, PRESIDENTE DE LA FECH