Por J. Troncoso y J. Mazzucco, Pulso.
Por primera vez, la autoridad lanzó una licitación a suma alzada, con lo cual se busca que la inversión no supere los US$740 millones para un puente de al menos tres pistas. ¿Y si suben los precios de los insumos? El MOP espera que la empresa que se adjudique el proyecto tome contratos a futuro, por ejemplo, para el acero. Ingeniera financiera, dicen.
No más de US$740 millones. Ni un dólar más. La licitación del puente sobre el Canal de Chacao considera por primera vez para un concurso de esta magnitud el sistema de suma alzada sin reajuste.
El gobierno -en palabras de un asesor del Ministro de Obras Públicas, quien pide reserva de su nombre- quiere “desterrar las malas prácticas” que se habrían ejecutado en gobiernos anteriores. “No queremos que se presenten ofertas con inversiones muy bajas que después se disparan con convenios complementarios”, afirma. En efecto, la autoridad diseñó una fórmula en que las empresas que quieran participar de la licitación deben ajustarse a la inversión contemplada por la secretaria de Estado.
No habrán convenios complementarios, en que se incorporen inversiones no contabilizadas en el proyecto original, lo que finalmente sube el costo de una obra.
¿Y si suben los precios del acero, por ejemplo? Este insumo representa más del 50% del puente. La idea es que quien se adjudique la obra tome contratos a futuro, por ejemplo, para evitar las fluctuaciones de los materiales necesarios para levantar la estructura. Ingeniería financiera, dicen desde el MOP.
Desde el gobierno se destaca que la rentabilidad social (de 6%, que es el mínimo para ejecutar este tipo de obras), es superior, ya que no se considera el turismo ni otros potenciales proyectos que se puedan desarrollar. Sólo se midió el ahorro de combustible y tiempo. SEGUIR LEYENDO

































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