Plataforma Urbana en tu mail

Recibe lo nuevo cada mañana

 
 

Estás en Plataforma Urbana » Uncategorized » Kidzania o la alienación en miniatura

25
jul
2012

Kidzania o la alienación en miniatura

Por Martín de Gregorio, estudiante sociología UC
* ensayo realizado en el marco del curso Cultura Urbana y Consumo (Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales PUC), 1er semestre de 2012, profesora Liliana de Simone

A primera vista, la apertura de un nuevo parque de diversiones carece de polémicas, y suele constituir un panorama completamente mundano y banal, que pasa desapercibido ante la esfera de la opinión pública. Pero Kidzania resulta ser un caso distinto, y esto debido a los mecanismos implícitos que operan dentro de este lugar, como también a la naturaleza de las funciones que busca desplegar. En este sentido, es interesante notar que Kidzania condensa una serie de elementos característicos de los procesos de racionalización del mundo moderno, elementos que abordan la esfera política y económica de la vida social y que se han constituido como los principales blancos de crítica de diversos autores.

A partir de la noticia de su inauguración, Kidzania es descrito como un mundo donde los niños juegan a ser adultos. Poseen dinero para comprar una diversa gama de bienes, principalmente bienes alimenticios, o bien, pueden ahorrarlo. Pueden ejercer una serie de trabajos pertenecientes a distintos ámbitos laborales: los niños pueden ser periodistas o bomberos, doctores o presentadores de televisión, artistas o panaderos. Y tal como en el “mundo real”, el oficio es retribuido por medio de un salario. Su fachada es un vivo retrato de una ciudad idealizada, sin historia ni tradiciones, ubicada en ninguna parte y que al mismo tiempo puede estar en cualquier lugar. Usando el concepto de Augé, Kidzania se ubica como un no lugar constituyéndose como un espacio que “no crea ni identidad singular ni relación, sino soledad y similitud.” (Augé, 1995: 107). Los clientes (los niños), llegan a este espacio no a reproducir aspectos de la la cultura por medio del encuentro con extraños como si fuera un espacio público, sino a reproducir las lógicas mercantiles imperantes en la sociedad capitalista.

Es aquí donde se juega a reproducir las condiciones materiales de vida: se trabaja, se recibe un salario, se gasta, se consume y la rueda comienza de nuevo. Este diagnóstico parece ser bastante maquiavélico, pero debemos ser conscientes de que los niños no representan al proletariado, ni tampoco lo constituyen, en ningún sentido. Pero sí encontramos, de manera simbólica, una reproducción del panorama capitalista que describía Marx. A Kidzania, no se va a trabajar, se va a jugar a trabajar, en Kidzania el dinero representa dinero, pero fuera de él no es más que un pedazo de plástico. Sin embargo, y a pesar de que estos elementos actúan a modo de señales, el panorama es bastante gris y podemos seguir encontrando similitudes al análisis marxista. El niño que juega a trabajar no es dueño del fruto de su trabajo o de su juego: recibe a cambio un salario que se traduce en kidzos. El capitalista, en este caso no es una persona perteneciente a la clase burguesa dominante, sino una “institución” anónima que entrega sólo una parte de lo que produce el trabajador, apoderándose así de la plusvalía.

fuente imagen La Tercera

Vemos así, un proceso de asalarización en miniatura y revestido de la connotación de que es un juego, y que así debe ser el mundo de los grandes, un mundo que no se cuestiona, que parece estable, seguro, incapaz de quebrantarse. El niño naturaliza que así funciona la realidad, que es un hecho, y que por ningún motivo es contingente. Se mutila la posibilidad de pensar otro mundo desde temprana edad, se lo reduce a una serie de categorías que comienzan a cultivarse en la mente infantil, generando un status quo: la utopía deja de ser una fuente de sentido.

La relación que se despliega en esta sociedad en miniatura también es una que gira en torno a las mercancías. Existe una centralidad del mercado y el dinero adquiere una primacía hegemónica en esta pequeña realidad. En el caso de Kidzania la mercancía constituye el trabajo- juego de los niños, que venden su fuerza laboral según la actividad que más les guste y ésta es retribuida. Todo trabajo se vende, todo trabajo se paga. Ahora bien, seguramente el objetivo maximizador de utilidades del hombre moderno no predomina en los infantes, y éstos sólo busquen divertirse un rato e imaginar qué les gustaría ser cuando grandes, pero el mundo sigue girando en torno al intercambio de fuerzas por dinero.

Por otro lado, el encuentro con otros se hace mediado por actividades-trabajos que en último término entregan dinero. Las relaciones entre personas quedan supeditadas al intercambio: las cosas adquieren relaciones sociales y las personas se relacionan en términos materiales. Los niños se vinculan entre sí para llevar a cabo una función determinada: la relación con otros se vuelve un medio y no un fin en sí mismo.

Es importante retomar nuevamente la idea de que la utopía pierde sentido, y que debido a lo precedente, no tiene cabida: ¿por qué debería tenerla, si esto es sólo un juego? Aquí en Kidzania no existe la pobreza, ni la enfermedad, ni la guerra, ni la dominación, ni la violencia, ni las diferencias de clases. Constituye el paraíso del correcto funcionamiento, climatizado y completamente controlado y vigilado. Bajo esta idea podemos entender este espacio de entretenimiento siguiendo las ideas de Foucault. No bastando una reproducción de la alienación en términos materiales y determinada por la dominación económica, también podemos encontrar los aspectos de relaciones de poder, disciplinamiento y vigilancia. Nuevamente hay que ser precavidos y reiterar que la crítica y la dimensión simbólica de Kidzania es sólo una reproducción a pequeña escala de los efectos que la modernización es capaz de generar en los sujetos y que ésta se encuentra de manera abstracta a la realidad, sin las consecuencias inherentes a la modernización sobre los hombres, tales como la alienación, la dominación y el exterminio. Sin embargo, la ausencia de estas consecuencias no desestima el carácter opresor que aquí se bosqueja sobre este centro de entretención. El simple hecho de que se lleve a la práctica un lugar como este puede decir mucho sobre la sociedad que queremos construir y sobre los valores que predominan, tanto en la ciudadanía como en las autoridades.

Sin duda, Kidzania busca mostrarse como un lugar seguro para que los hijos se diviertan y aprendan un poco cómo funciona el mundo de los grandes, mal que mal, los padres dejan a sus hijos solos en un lugar lleno de extraños por lo que parece sensato que busquen que sus hijos estén en buenas manos. Para ello Kidzania debe poseer determinados mecanismos de control por medio de los cuales pueden observar el despliegue de las actividades y el correcto funcionamiento de sus operaciones. Hasta ahí nos parece un requerimiento mínimo de cualquier lugar que ofrece un determinado servicio, vende tales productos, despliega tal o cual función con una amplia gama de medios y fines distintos. Sin embargo, bajo la lupa de Foucault, estos mecanismos carecen de inocencia. Para adentrarnos en esta idea debemos retomar algunas nociones del autor francés, a saber, que en la modernidad todo esfuerzo por instaurar menos perversidad han instalado un patrón perverso en la sociedad bajo el modelo de la prisión (Foucault, 1975). La forma que toma el castigo en la sociedad moderna es la privación de libertad y la aplicación continua de saberes y técnicas de poder sobre el cuerpo. Al cuerpo se lo entrena, ejercita y supervisa, buscando producir cuerpos dóciles y útiles por medio de la disciplina (Foucault, 1975). Es a través de la vigilancia que se es capaz de observar a las personas y controlarlas. A su vez, se busca comparar a los individuos por lo que se los ordena en torno a una media que busca definir ciertas conductas como normales, y por medio del examen se crea un saber, que pone a prueba a los individuos y los convierte en casos.

diseño panóptico de Bentham analizado por Foucault

Kidzania no podría funcionar correctamente si no es por medio del encausamiento de la conducta de los niños. Se busca que estos se comporten de cierta manera, en torno a una media o un comportamiento normal, y que no entorpezcan el funcionamiento óptimo del complejo. Se los vigila constantemente para evitar actos inconscientemente (y por lo tanto, inocentemente) subversivos, por lo tanto las actividades realizadas en su interior deben seguir una técnica establecida de antemano, un protocolo que indique la manera en la que deben realizarse las cosas. El tiempo penetra el cuerpo al exigirse plazos de tiempo limitados para la realización satisfactoria de alguna profesión, pues son muchos los periodistas que quieren hacer uso de las instalaciones. Se busca que el tiempo sea útil y que no se pierda ni un segundo.

Los niños son distribuidos espacialmente en el recinto en lugares funcionales, característica inherente de las disciplinas, que en el caso de Kidzania también se vincula a las limitantes de no poder concentrar a todo su público en un mismo espacio: no todos los niños pueden ser bomberos o panaderos al mismo tiempo. La distribución espacial es necesaria por este hecho fáctico, pero a pesar de que no se produzca únicamente o necesariamente por un tema disciplinario, el control se vuelve posible al dividir a los individuos en distintos lugares, permitiendo además conocerlos y ordenarlos.

Bajo estas ideas, no cabe duda que Kidzania no sea presa de mecanismos derivados del panoptismo. Claramente existen medios para visibilizar a los sujetos dentro de sus instalaciones sin ser vistos, pero finalmente: ¿qué establecimientos no los poseen hoy en día? Otro punto que no podemos dejar en el tintero bajo las ideas del filósofo francés es la ubicación espacial de esta mini ciudad, que metafóricamente puede ser interpretada con fines dominantes y regulatorios.

Kidzania se encuentra bajo la tierra, sin luz natural y oculto de la vida pública, tal como la prisión que describe Foucault. Se busca que los sujetos no sean parte de un espectáculo, aislándolos y recluyéndolos dentro de la misma sociedad, siendo controlados por mecanismos que operan por debajo del sistema judicial y de manera transversal a la sociedad en su conjunto, tal como una red capilar. La figura icónica sería la de un laboratorio donde se realizan experimentos y se objetiviza a los individuos usando distintas tecnologías de poder. Con esto no se busca desacreditar este tipo de mecanismos, tampoco se debe creer que éstos se desplieguen con fines perversos ni de disciplinamiento, pero desde la esfera simbólica, Kidzania condensa también el presagio foucaultniano, donde el poder es capaz de automatizarse por la utilización de estos métodos.

Tras el precedente análisis, se busca develar significados simbólicos que permanecen de manera latente en nuestra sociedad, criticando el despliegue que realiza Kidzania como una mini reproducción de las condiciones y determinantes de la alienación y de la irracionalidad del hombre, características propias del siglo XX y XXI. Por medio del análisis económico, político realizado por grandes autores de disciplinas como la sociología y la filosofía se busca establecer un diálogo capaz de homologar las condiciones que determinan y oprimen a los sujetos que en términos simbólicos son capaces de apreciarse, tras un análisis minucioso, en los espacios de consumo, y en este caso preciso, en Kidzania. Como ya se ha reiterado en el transcurso de este trabajo, no se pretende catalogar este lugar de entretención como la cúspide de la alienación, ni el triunfo de la sociedad capitalista ni disciplinaria, siendo así el objetivo abrir el debate frente a la apertura de lugares como estos; preguntarnos sobre la predominancia de los espacios de consumo en nuestra sociedad actual y qué tipo de sociedad estamos construyendo actualmente y qué tipo de sociedad realmente queremos, de manera de abrir un espacio para pensar y repensar sobre estos temas donde confluyen diversas esferas del hombre.

El tema se vuelve relevante pues en el último tiempo los espacios de consumo han adquirido una relevancia sumamente importante en Chile, como símbolos del desarrollo económico del país y de la modernidad, muchas veces sin sopesar las consecuencias que éstos pueden generar en términos sociales, culturales o ambientales. La primacía sin duda es económica: pero, ¿quiénes son los que realmente se benefician con el auge de los espacios de consumo, y por otro lado, quiénes son los perjudicados? Se han revestido como la llave para convertirnos en un país del primer mundo, como el camino al progreso que derribará las desigualdades existentes en nuestra sociedad, como fuentes de trabajo y lugares de categoría mundial, desplazando los intereses de una sociedad más justa capaz de garantizar servicios mínimos a sus ciudadanos como lo son la educación, la salud y contribuir al desarrollo de las personas en diversos términos. Desde un análisis crítico como el precedente, el panorama se vuelve más oscuro, pues Kidzania es un centro de diversión para niños, por lo que se los estaría fijando en una estructura que simbólicamente elimina la espontaneidad del sujeto y la posibilidad de rechazar el estatus quo: se somete al sujeto a una especie de adoctrinamiento desde temprana edad, mutilando la inocencia de la infancia y condenando la subjetividad. Por último se concluye que al reproducir un modelo de la sociedad, se reproduce con ella la diversa gama de mecanismos racionales del mundo moderno de manera implícita y sin considerar los rasgos opresivos que éstos mismos conllevan, lo que lleva a pensar que éstos han sido sujetos de un proceso de naturalización, como si hubieran estado ahí desde siempre y siempre los estarán, incapaz de pensarse una realidad diferente.

Comentar con Facebook»

  • http://ciclismourbano.info Claudio Olivares Medina

    Ciudades artificiales para los niños, como resultado de una ciudad real negada a la infancia. Que tipo de desarrollo pueden tener esos niños en una “cápsula de Petri” con forma de ciudad?

  • Jt

    TLNR

  • http://www.qualidadeurbana.blogspot.com MARIO YOSHINAGA

    Gostei muito do artigo. Kidzania, é melhor existir do que não existir, pois as crianças vivem uma realidade nesse local, apenas longe dos adultos. Quem sabe os ajudem a pensar por si mesmos, e isso já seria positivo, levando-os então a questionamentos.

  • Juan José Herrera Atton

    Increíble como los niños se integran a un “juego” en el cual se convierten en entes productivos, dejando de lado su infancia. Recordemos que cuando uno es niño y se entretiene con juegos de roles y oficios, el dinero no está dentro de las “reglas”, sino solo la ayuda entre sus grupos de pares. Esto produce una alienación al modificar sus pensamientos desde el enfoque colaborativo, a un enfoque capitalista de las relaciones humanas.

    • Alicia Contreras

      Toda la razón. Mis sobrinos saben que el dinero sólo lo ganan los adultos como papá y mamá y que sirve para comprar la leche y la comida, pagar la luz y cosas así. Cuando ellos juegan a las profesiones las palabras “dinero”, “pagar”, “comprar” o similares no existen en su mundo. Las ideas pueriles sobre las profesiones y los roles de adultos y niño no deben ser eliminadas a la fuerza. Todas esas cosas deben ser aprendidas con naturalidad, de a poco, conforme la visión del mundo del niño se vaya ampliando de acuerdo a sus capacidades cognitivas. Por ejemplo, lo que mencioné que mis sobrinos saben sobre el dinero es lo que se les ha dicho después que ellos preguntaron sobre eso.

  • Sebastián Sepúlveda

    Excelente artículo. Felicitaciones al autor. Revelador de la falta de reales espacios públicos y de la aplicación sin cesar de lógicas de disciplinamiento y mercantilización que reducen todos los valores, incluso el valor del juego en la infancia, al valor económico.

  • Raimundo Roberts

    ¡Por eso son necesarios los expertos, con opinión, en áreas complejas que vayan más allá de la economía!

    Encontré en tu artículo el razonamiento que mi intuición así, sin apoyo, estaba transformando en frustración (al no poder explicarlo).

    Aplausos!
    Gracias,
    Rai

  • Ignacio

    Gracias por darte el tiempo de hacer este artículo.

  • Francisca Silva

    Kidzania es realmente espectacular. El tipo de entretención que allí se desplega es absolutamnete SANA, sin videojuegos ni computadores como la mayoría de los niños de este país que son adictos y es por eso que tenemos el índice de obesidad infantil más alto de latinoamerica. Lamentable, lo que siempre pasa en este país, cuando hay una iniciativa novedosa y buena, las personas ignorantes (que hablan sin conocer) tratan de desprestigiarla a toda costa. Esto es superior a muchos parques de entretención que solo se dedican a motivar a los niños en juegos mecánicos con el uso “fichas”

    • Marcelo

      … pero infinitamente inferior al maravilloso parque que le rodea, y que por una perspectiva equivocada de la gestión municipal, hoy tiene cientos (qué digo, miles!) de metros cuadrados menos.
      Te creo, por lo demás, que te funcione para tener a tus hijos entretenidos sin pantalla, pero la reflexión acá vertida apunta a algo más profundo. Te sugiero que lo vuelvas a leer con menta abierta.

    • AleS

      No entendiste el sentido del artículo, te sugiero volver a leérlo.

  • https://twitter.com/joacosantibanez Joaquín Santibáñez

    Muy interesante el artículo. Como lo han mencionado anteriormente, ha logrado fundamentar con fuentes lo que muchos creíamos.

    Creo que en la medida en que Kidzania aumente el número de visitas y no se acompañe con un análisis crítico, por parte de los padres o madres, de lo que significa esto, más evidente será lo mencionado en el artículo.

    Saludos.

  • Jorge

    Pienso muy similar.

    Kidzania es como enseñarle a los niños a ser empleados.

    Ellos saben que los niños de ahora vienen a romper con los paradigmas del sociales, siento que esto es una forma de mantenerlos en las 4 paredes del “sistema occidental”.

  • Rodrigo

    Esta sociedad esta cada vez mas trastornada, volvamos a lo esencial. Cada vez somos mas los que tomamos conciencia.

  • http://www.russiaparachilenos.blogspot.com Patricio

    Compadre, te falta vivir. Eres el ejemplo de una persona enclaustrada en un mundo donde todos piensan igual y ven a los distintos desde el resentimiento.
    Los marxistas son en el fondo gente incapaces de vivir sin Dios ni religión. Por eso, hambrientos de una cosmovisión que los salve del vacío que les deja la falta de un Dios reemplazan los dogmas religiosos por dogmas políticos donde la culpa por el pecado es reemplazada por la culpa por comprar o la culpa por tener dinero. La principal virtud de la religión es la obediencia a un Dios, en el caso del marxismo la principal virtud es además de sentir profunda culpa por usar dinero y disfrutar de él, la obediencia al líder que representa a los que representan al pueblo.
    Este renacer marxista de algunos representantes de las nuevas generaciones parece una especie de pedofilia cultural donde los más viejos transfieren sus anhelos políticos de décadas ya crepusculares a jóvenes sin ideas propias, que no leen, que son abúlicos y donde les queda cómodo tomar ideas de otros para fingir tener opiniones propias. Son patéticos.

  • Pablo

    Sé que mi opinión no va a ser “mainstream”, pero ahí va.
    En Kidzania se vive un proceso de asalarización en miniatura… Asimismo, en el juego del “paco y reo”, se vive un proceso de dominación y subrogación en miniatura, y revestido de la connotación de que es un juego, y que así debe ser el mundo de los grandes, un mundo que no se cuestiona….En el juego de “Metropolis” se vive un proceso de desgarrador apetito inmobiliario, en desmedro de los demás, egoísta al máximo al querer quedarse con toda la ciudad!….
    Por favor, son juegos!. Si los analizamos como lo hace este sociólogo, nuestros niños serían todos unos asesinos en potencia y muchas cosas más producto de los juegos que practican!…

    • Josue Hurtado Mejia

      La idea de una ciudad solo para niños no es mala, pero tampoco de esa manera logran desarrollarse en su mismo entorno infantil, en su mundo de fantasía y sueños; creo yo que de esta manera apagamos su creatividad y fantasear con sus amigos, por motivo que le están enseñando a una vida de un adulto, una vida aburrida y donde solo se dedica podría decirse trabajar, de esta manera lo único que se le esta enseñando es a vivir la vida real cuando ya logre a su desarrollo de madures, DE ESA MANERA LE ESTÁN MARGINANDO DE SU FANTASÍA DONDE SOLO ELLOS QUIEREN SER FANTAGLADISTA(lo que significa es ser como un héroe en su mundo de imaginación).
      Solo la ciudad para niños seria un lugar de diversión del momento pero NO un entorno de vivir.

  • rodrigo

    Por favor, sin desestimar el tremendo análisis realizado por el autor, digo: a qué niño no le gusta o pide hacer cosas de grande y, generalmente se les prohibe por el riesgo que les puede implicar ciertas actividades, además cuántos de los niños que han asistido lo harán por esa única vez. Me imagino entonces, que existirá un bar en el que los niños puedan jugar a sentirse borrachos, otro donde puedan consumir coca y visitar prostíbulos…no pues se trata de un juego, con todas las inferencias que se puedan hacer al respecto. Generaciones anteriores de niños jugaban a los pistoleros (cowboys), posteriormente a los superhéroes, debo entender que los niveles de violencia actuales se deben en gran parte a la práctica de este tipo de juegos

  • JUAN PABLO VIGNEAUX BRAVO

    ¿Cómo ven o perciben los niños el mundo de los adultos? La pregunta no tiene una respuesta fácil, habría que saber sobre qué aspectos, en qué sentido, etc…y puede ser que como el Principito de Saint Exupery, consideren que los adultos nos entregamos a oficios y trabajos en forma rutinaria y sin sentido, que no vemos lo obvio, que nos segregamos por oficio o profesión, que nos aíslan de otras realidades, que no conocemos otros “mundos”, que, que , que….y en este sentido ya a KidZania podríamos considerarlo o mirarlo positivamente, como un aporte, que no segrega, que educa jugando el respeto social por distintos oficios, dignificándolos, ampliando los “mundos”(opciones de vida) de los niños, existen más de 100 roles sociales distintos en que pueden jugar a “ser” sin discriminación, (esperemos que los kidzos que reciban de pago por jugar- aprendiendo en cualquiera de ellos sean similares, con poca diferencia, no como en el mundo de los adultos) … Y esto desde el punto de vista sociológico y sicológico…desde el punto de vista urbano, la construcción subterránea de un 95% de los 45 mil m2 construidos, asomando entonces sólo 2.250 m2, es permitido por las normativas de ordenanzas, es un porcentaje menor del área verde total del Parque Araucano y Juan Pablo II hoy conectados, y, la visita de los niños a KidZania los acerca a gozar de estos parques, de los juegos que contenga y de sus áreas verdes, la naturaleza, a conocerlos, recorrerlos y jugar en ellos , nada impide esto, y en familia, incentiva a los padres a llevarlos al parque (lo que sin KidZania posiblemente nunca habrían hecho). Es preciso señalar, además, que la comuna de Las Condes no carece de áreas verdes por habitante, esta muy por sobre lo que es exige como mínimo en la OMS, y esta llena de plazas y cerros, amén de calles arboladas y jardines particulares. En cuanto al no llamado a concurso público para el proyecto de arquitectura por parte del Municipio tiene también una justificación: esto es una iniciativa de privados, para realizarlo con capital privado, no con recursos públicos, y se ha concesionado por 20 años por el Municipio, quedando después de ese plazo de dominio público. En materia de planificación urbana, es relevante la promulgación de la Ley Nº 19.865 (D.O. 01.04.2003) Sobre Financiamiento Urbano Compartido (1), la que constituye una verdadera revolución en cuanto al sistema tradicional en que han debido financiarse en las ciudades de Chile las obras de infraestructura urbana, como ser parques, jardines, obras viales, drenajes de aguas lluvias, estacionamientos en subsuelo, etc., haciendo posibles las iniciativas de desarrollo privado-público, licitadas a privados., y no sólo por presupuesto y/o prioridad municipal o ministerial. Esta posibilidad de proyectos público-privados parece bien, es bueno permitir la iniciativa privada y la inversión privada en materias de bien común.
    Necesario es consignar que KIdZania tiene como objetivo la educación de los niños en un lenguaje lúdico en lo que se denomina la edu-entretención (2). No creo debamos cerrarnos a esta experiencia innovadora de educar, con prejuicios de adultos que por lo demás nos hemos educado en el mundo que nos muestra “The wall” de Pink Floyd, no precisamente libre de “ladrillos”. Parece haber mucho prejuicio u/o ideología política en lo señalado por Martín en artículo en comento: “utilizando el concepto de Augé, Kidzania se ubica como un no lugar constituyéndose como un espacio que “no crea ni identidad singular ni relación, sino soledad y similitud.” (Augé, 1995: 107). Los clientes (los niños), llegan a este espacio no a reproducir aspectos de la cultura por medio del encuentro con extraños como si fuera un espacio público, sino a reproducir las lógicas mercantiles imperantes en la sociedad capitalista”, o el considerar estar en el “mundo feliz“ de Aldous Haxley, de niños alineados, vigilados y condicionados como parte de un engranaje del sistema.
    Necesario es también señalar que KidZania esta abierto a visitas de cursos completos de colegios, puede incorporarse a los programas de estudios, y aquí debiese existir un interés de financiamiento o subsidio del Estado, de municipios, – y en contrato de concesión quizás sea un acuerdo publico-privado entre Municipio de Las Condes y Kidzania-, que sea posible para todos, para liceos públicos y colegios particulares. Y esto es lo grave, no vemos posible que esta educación privilegiada llegue hoy a todos los niños de Santiago y RM, ni que hablar de ,Chile, por tanto, hoy segrega aún más la calidad de la educación por ingreso económico y lugar geográfico en que se vive. Quizás estos niños educados yendo a KidZania puedan transformar esta realidad de inequidad e injusticia social y de oportunidades que hemos sido incapaces los adultos de hoy hacerlo.
    Sobre educación en edu-entretnción, transcribo integro en comentario siguiente el artículo en que opinan especialista publicado en El Mercurio, Ediciones Especiales, Edu-Entretención, Viernes 29 de Junio de 2012:
    (1)Esta ley está complementada por su REGLAMENTO contenido en el Decreto Nº 132 del MINVU (D.O. 30.08.2003), modificado por Decreto Nº121 del mismo ministerio (D.O. 29.11.204
    (2)La idea de crear un mundo donde los niños juegan a ser adultos proviene de Xavier López Ancona, un empresario mexicano que en 1999 construyó un parque de 8 mil metros cuadrados en Ciudad de México. La superación de las expectativas del recinto – en su primer año superó en 90% las visitas proyectadas- le dio la posibilidad de comenzar la expansión del proyecto a través de franquicias a una infinidad de países. En la actualidad, KidZania se ha instalado en las ciudades de Monterrey (México), Tokio y Koshien (Japón), Dubai (Emiratos Árabes), Lisboa (Portugal), Seúl (Corea del Sur), entre otros. Asimismo, se proyecta su instalación, junto a Chile, en España, India, Turquía, Malasia y Brasil

  • JUAN PABLO VIGNEAUX BRAVO

    LENGUAJE LÚDICO: LA APUESTA POR LA EDU-ENTRETENCIÓN
    Entretención, educación y socialización son algunas de las herramientas que ofrece este método en que los niños aprenden a través del juego.

    En momentos en que en nuestro país se discute sobre la calidad de la educación, en el mundo desarrollado e consenso que la metodología es clave para que un salto importante en este aspecto. Y también entre los especialistas hay acuerdo de que herramientas como el juego y las fantasías son centrales para la formación de los niños. De ahí el auge de la “edu-entretención” un modelo educativo a través del cual los niños aprenden empoderándolos e inspirándolos mientras se divierten y practican distintos roles.
    “El juego es una exitosa manera de lograr que el niño desarrolle una actitud positiva para aprender, además de acompañar su proceso de maduración intelectual, física y emocional. Jugando se forman valores, se moldean actitudes y se recrean modelos. Por esto, el juego se considera como el instrumento de transformación de la vida social”, señala Raúl Matte, gerente general de KidZania.
    La llegada a Chile del parque KidZania Santiago, señala el ejecutivo, brindará un panorama seguro a la hora d entretener a los niños, aportándoles la oportunidad de que descubran nuevas habilidades. “A través de la edu-entretención, KidZania integra tres factores esenciales: la entretención, la educación y la sociabilización. Estos elementos contribuyen a fortaleceré la innovación y a incentivar el apetito por el descubrimiento y la experimentación como estrategia, entre otros aspectos.
    Rol del juego
    El juego es fundamental en el aprendizaje y es la forma natural en que los niños aprenden, afirma Magdalena Berbilháa, M.A. en Filosofía de la Educación de la Universidad de Kimgston, directora de la Red Cultural Universidad Gabriela Mistral y fundadora del Instituto de Educación Imaginativa de la misma casa de estudios. “Los adultos muchas veces lo olvidan, sobre exigen académicamente a los niños, dejando de lado parte fundamental de aprendizajes, con lo que se pierde la futura creatividad. Ojalá los niños jugaran más y por más tiempo. Eso les garantiza flexibilidad de entendimiento y capacidad creativa futura”
    Una de las fortalezas de la edu-entretención es que enseña a posicionarse de un modo felxible, lo que permite ahondar en las capacidades creativas. “en los juegos todo es posible, porque la imaginación y la fantasía abren infinitas perspectivas. No están limitadas por la racionalidad. Eso da capacidad de ver soluciones en la vida real en lo que no es evidente, cosa que poca gente tiene. El juego es esencial. Los niños debieran tener más tiempo para estas actividades. No debiesen existir las tareas para la casa, menos para el fin de semana. Eso es un crimen”, agrega Magdalena Merbilháa. La educación lúdica es ventajosa por donde se la mire, comenta la especialista. “Cuando las materias que se enseñan se muestran desde lo que para ellos tiene sentido se logra que ese aprendizaje perdure. El problema de hoy es que los niños olvidan lo que aprenden. Y la gran diferencia entre el mal alumno y el bueno, es que el malo olvida la materia una hora antes de la prueba y el bueno una hora después. Es fundamental que el aprendizaje sea significativo y en ese sentido, la edu-entretención es esencial. Es importante que los niños tengan una experiencia real con el verdadero conocimiento que es acumulativo, y tal como están concebidos los planes y programas hoy, eso es imposible”.
    Atracción real
    la cantidad de estímulos a la que están expuestos los más pequeños también hace que su formación sea más compleja. Y es aquí donde la edu-entretención tiene una gran ventaja, porque logra cautivar el interés. “En un mundo como el de hoy, lleno de distracciones fascinantes, el cómo enseñar es un gran desafío. Les pedimos a los niños atención en el colegio y ellos están sometidos a miles de distracciones. Estamos viviendo la era de la información, por lo que no podemos replicar el modelo educativo tal como se venía haciendo en las generaciones anteriores. En este sentido, la edu-entretención también es una posibilidad real para repensar la educación, incluso en el aula”. Concluye la directora del Instituto de Educación Imaginativa de la UGM.
    Experiencia internacional
    Académicos internacionales insisten en que hay que cambiar el paradigma de la educación, entregándole un rol central al juego. Magdalena Merbilháa comenta que el experto Sir Ken Robinson, concluye que los colegios matan la creatividad. En tanto, en el Cambridge primary review- informe de educación primaria más importante del último tiempo- se establece que la estandarización excesiva es nociva para la educación. Otra voz que se suma es la de Kieran Egan, uno de los técnicos de educación más importante de nuestro tiempo, fundador del Instituto de la educación Imaginativa de la Universidad de Simon Fraser, en Vancouver. “Egan propone enseñar con la metodología del cvuento. Su método se enfoca mucho en el juego como el medio para que los niños aprendan algo que perdure. En la UGM estamos abriendo el Instituto de Educación Imaginativa que seguirá la línea del instituto canadiense”.

    JUAN PABLO VIGNEAUX BRAVO
    Arquitecto P.U.C. de Ch 1983 / I.C.A. 4563

  • Carlos

    Dudo mucho que sea un lugar para aprender a ser empleado o ser adoctrinado para trabajar sin reclamar, pues el sector donde está emplazado y los niños que juegan ahí son los futuros “dueños de Chile”, quienes no serán panaderos precisamente. Me preocupa que es un nuevo lugar exclusivo, donde los niños no ABC1 jamás podrán entrar a divertirse.

  • Julio

    Opino que Kidzania es un parque temático absolutamente innecesario e instalarlo en el Parque Araucano fue una barbaridad. Innecesario porque no es prioridad, no puede ser prioridad en un país donde faltan bibliotecas, museos, eventos culturales, teatros, ferias libres. Hasta me atrevo a decir que faltan parques temáticos tradicionales. E instalar Kidzania en un parque urbano consolidado de una megaciudad que tiene un gran déficit de áreas verdes y graves problemas de contaminación atmosférica es claramente un grave error.

  • Gabriel Tolosa

    El victimismo y paranoia de Foucault, entre otras pelotas que van y pelotas (que aparecen entre los comentarios), muestran una característica común entre los adultos respecto de los niños: tratan de interpretar la perspectiva limpia e ilimitada de los niños desde la viciada, normada, disciplinada, dogmatizada, restringida, etcétera, perspectiva de los adultos.
    La interpretación de Foucault de la realidad (según lo expuesto en este artículo) revela experiencias ingratas durante su infancia y la consecuente búsqueda de culpables.
    Y seguimos culpando al entorno por lo que somos o por lo que creemos que va a afectar a nuestros hijos y evitammos hacernos cargo de aceptar que los niños son personas y que nuestra responsabilidad es guiarlos para que su interpretación del entorno sea, también, responsable.
    Los juegos son sólo juegos, en cuanto son herramientas para el aprendizaje.
    Lo que se aprende, en cambio y cómo se aprende exige enfocarse en la persona (niño/a) más que en el medio ambiente.
    Sí yo veo mi entorno como agresivo, enseño que el entorno es agresivo, con la consecuente conducta agresiva.
    Si yo confío en mi capacidad de observación y de interrelación armoniosa y respetuosa con mi entorno, enseño adaptabilidad basada en el respeto y entendimiento.
    Respetemos a los niños, potenciando su autonomía, pues en caso contrario, los estamos entrenando para ser los corderos consumistas y amargados que somos nosotros.
    Muchas gracias.

    • Gabriel Tolosa

      Corrección de errata.
      Dice: “… pelotas que van y pelotas…”
      Quise escribir: “… pelotas que van y vienen…”

    • Marta

      El juego siendo juego parece inofensivo, sin embargo si el elemento ( juguete ) es un arma, el dicho juego puede cambiar a “accidente mortal” diriamos que ” estaban jugando los niños”. Considero que la responsabilidad por el cuidado del entorno en que se forman los niños y niñas debe ser un espacio pensado y proyectado a un desarrollo sano, equilibrado, donde prime el afecto y el respeto sin distinción.

  • Celeste

    Kidzania! es un lugar que refleja la realidad,trabajas, te diviertes,vuelves a trabajar y vuelves a divertirte, y así sucesivamente. Eso es lo que hace la mayoría de personas, trabajan y no se dan cuenta del dinero que gastan en las diversiones. Kidzania, que traducido a Lima es Divercity, enseña a los niños que ésta es la ciudad modelo, donde no importa el cuidado del medio ambiente o que simplemente uno vive para sí mismo sin importar el resto, cada uno ve cómo se genera dinero. Tristemente caemos en lo que dice Foucault de vivir en una prisión, ahora todo es tan rápido, todos andamos apurados. Y si en una prisión hubiera diversión y trabajo nos quedaríamos allí.

  • Andrea Recines Romero

    En este articulo opino que kidzania es una lugar interesante donde los niños puedan ver la manera mas fácil.Pero lastima que en nuestro país hay tantas dificultades que debemos de superarlo y no lo lograríamos si los niños están en un lugar donde no puedan ver nuestra realidad y todo niño tiene una infancia donde se dedican a jugar y a desplazarse por la ciudad, yo creo que la educación lo hacen los padres y los niños deberían de estudiar al aire libre no en un lugar(miniciudad) cerrado ya que ellos deben de interactuar con la naturaleza y aceptar la realidad en que viven para tratar de cambiarlo.

  • Giannina Estrada Mejía

    Como idea de crear un espacio en el que los niños puedan aprender y divertirse al mismo tiempo, me parece genial. Las ciudades no están diseñadas para los niños y al no tener más en donde ir se recurren a los malls, a los cines, o a lugares como Kidzania. Y se les introduce en la mente de los niños la idea de que el mundo gira alrededor del dinero, se los vuelve consumistas y desenlazados de su entorno.

    Lo que se necesitan son lugares en los cuáles “un niño pueda aprender o llegar a aprender lo que quiere ser cuando sea grande”, citando a Louis Kahn, los cuáles sean públicos, libres de ser usados por cualquier tipo de niños. Y que además puedan enseñarles el amor por la tierra.

  • Isai Quispe Castañeda

    la idea de crear un espacio donde los niños se diviertan y al mismo tiempo vea como debe ser una verdadera ciudad con espacios realmente confortables donde el principal motivo de diseño sean los seres humanos que la ocupamos y no que todo lo que se haga sea solo para sacar beneficios propios.

  • Heidi Gomez

    Kidzania es un lugar que proyectara a los mas pequeños a vivir la ciudad que hoy vivimos. La iniciativa es buena y ayuda a entender el porque del funcionamiento urbano a los mas pequeños. Este complejo debería ser implementado de tal manera que los niños vean al realidad de la ciudad.

  • Lorena Vasquez

    Bueno a mi parecer Kidzania con lo que ha creado en torno a los niños, es muy importante pues se desarrollan en su propio mundo y entorno. Sin embargo la realidad mostrada aun esta lejos de la realidad concebida en la ciudades verdaderas. Debería haber una implementación en cuanto a estas mini ciudades para que la realidad sea parte del desarrollo y observación del infante.

  • esther choroco

    es divertido leer un articulo como este que nos muestra como, hay personas especializadas en el caso de esta mini cuidad dnd los mas pequeños tanbien estan inbolucrados, aprenden jugando, estos con desde la edad que tienen tomaran conciencia con lo que veran a su alrededor, y tendran una nueva vicion de cuidad en su capacidad que tienen

  • esther choroco

    m

  • esther choroco

    es algo interesante, que a un grupo de personas se les haya ocurrido, hacer algo haci una mini cuidad para los mas pequeños. esto ayudara a que la poblacion de una u otra forma de juego en juego se inbolucre con la cuidad, y esta es una forma de enseñar alos pequeños como es la cuidad en forma de juego ellos hiran tomanndo un poco de conocimiento. seria mas interesante que se ven proyctos asi mas seguidos como esto que hacen que la poblacin termine involucrandoce mas.

  • david

    este mundo es muy interesante por que es un mundo para niños, donde los niños pueden aprender y conocer mas sobre la realidad actual, es un mundo donde aprenderán a afrontar en su futuro. este mundo de niños es nuestro mismo mundo solo que minimizada, donde por medio de juegos aprendes muchas cosas, y nosotros los mayores debemos de aprender mucho de ello para asi poder lograr una ciudad y un mundo diferente.

  • roger luque mendoza

    Se intenta plantear un espacio donde se los niños se puedan divertir Kidzania es un parque absolutamente innecesario peo rescatable que se asocie más al sistema urbanístico en tratar enseñar a los niños lo que puede realizar ya de mayor se pierde la ideologia

  • elia apaza

    Si nos enfocamos en el contexto de que pudiésemos crear un espacio totalmente restringido para os niños seria una idea fantástica puesto que como dicen los niños son el futuro del mundo, así si pudiésemos considerar la idea del texto, pero las ciudades no solamente están compuesta por los niños sino por los ciudadanos, y como se ve el espacio comienza a ser mas reducido y los niños comienzan a desenvolverse en lugares no muy vistos . por este motivo vemos como la mentalidad de los niños comienza a variar , dándoles a pensar que el mundo se maneja radicalmente por el dinero, y esto los lleva a pesar en un mundo materialista. lo que en realidad los niños necesita es un espacio motivador para que ellos comprendan que el mundo se hace de ellos mismos.

  • Maria Gutierrez

    kidzania, un lugar aparentemente hecho para los niños, para su desarrollo en la vida, vida???? la realidad es otra, creo que a los niños se le esta mostrando algo muy alejado de la realidad. Que jueguen hacer adultos, pero si todavía son unos niños, y darles a conocer una ciudad perfecta , creo que no prepara al niño al contrario, lo vuelve ingenuo, ante la realidad. creo que a un niño se le tiene que mostrar las cosas como son y no una pantalla, pero todo a su debido tiempo.
    creo que UNA CIUDAD PERFECTA NO EXISTE!!! siempre existirá delincuencia, soborno, cortinas de humo,etc. algo que en Kidzania no se ve. también se ve la facilidad de obtener y gastar dinero(inflación y deflación), y el de conseguir un trabajo.
    la estabilidad económica no es como se ve en kidzania, ya que muestra a la economía, como una economía firme, lo cual en el mundo real es todo lo contrario(frágil)

  • Gissell Astrid Murrieta

    Está un poco absurdo la idea, cada parte de la vida tiene su tiempo..

    Si en todo caso quisieran que los niños sean mejores con nosotros, solo eduquenlos con buenos valores, con principios!!! PRINCIPIOS, no con principios de conveniencia.. y jueguen a mejorar la ciudad, tal vez, con nuevas ideas de diseño, afloren su imaginación pero de una forma correcta y sana. ¿Cómo es que los inculcan a que el dinero viene fácil, o que la vida en la sociedad debe ser perfecta?, tal vez en su criterio; si tuvieron buena idea para su proyecto, pero siempre hay que pensar en lo positivo y lo negativo.

  • Laura Rodriguez

    Terrible el caso de Kidzania, promueven desde la infancia el consumismo: vivir para comprar. Sin ser experta en temas de educación, pero como mamá (desgraciadamente he visitado el lugar), mis pequeños no tuvieron la mejor experiencia, ni de diversión, ni aprendizaje, ya que realizaron las actividades de una forma mecánica y hasta cierto punto, aburrida. No tuvimos oportunidad de convivir y comunicarnos como familia, estaban “ocupados” en trabajar para ganar dinero que luego podían canjear en una tienda departamental…..:S. Todo esto aunado con el pésimo diseño del lugar que provoca sensaciones negativas, después de un par de horas, se experimenta la necesidad de salir, ver luz natural y respirar aire fresco. Según mi criterio, los espacios de convivencia social deberían fomentar, mediante sus funciones y diseño, sensaciones positivas. Por lo que según mi criterio, estos laboratorios de consumismo, deberían evitarse. Saludos desde México!

  • Giuliana Ramos

    El articulo nos muestra una manera dinamica para que los niños sepan desde su corta edad lo que es la vida, una manera para que tengan la sensacion de convivir socialmente. Pero fuera de eso es algo ilógico, todo tiene su tiempo y todo llega a su determinada edad, los niños no son niños si no realizan lo que mas les agrade, jugar y divertirse es para ellos vivir, pero el que sientan desde su edad lo que nosotros sentimos es ser egoistas, restringir a que jueguen como muchos de nosotros jugabamos, sin temor a nada, sin preocupacion alguna, el que Kidzania promueva esto, no esta mal, pero personalmente no lo aplicaria.
    Esta idea tiene sus ventajas y desventajas, tan bien ayudaria en que los niños por lo mismo que de ellos depende nuestro futuro, tengan una base estable, pero no es la unica manera de conseguirlo.

  • Julioi Pastor

    Si nos enfocamos en el contexto de que pudiésemos crear un espacio totalmente restringido para os niños seria una idea fantástica puesto que como dicen los niños son el futuro del mundo, así si pudiésemos considerar la idea del texto, pero las ciudades no solamente están compuesta por los niños sino por los ciudadanos, y como se ve el espacio comienza a ser mas reducido y los niños comienzan a desenvolverse en lugares no muy vistos . por este motivo vemos como la mentalidad de los niños comienza a variar , dándoles a pensar que el mundo se maneja radicalmente por el dinero, y esto los lleva a pesar en un mundo materialista. lo que en realidad los niños necesita es un espacio motivador para que ellos comprendan que el mundo se hace de ellos mismos.

  • DANIELLA GOMEZ

    No me parece equivocado este lugar donde los niños, que tmbn tienen sueños y aspiraciones, jueguen a ser grandes, tener profeciones y familiarizarse un poco con lo que es un lado del mundo real. Sin embargo creo que esta no es la unica manera en que los niños se pueden desarrollar, aprender y divertir al mismo tiempo. Deberia haber un programa en el que los niños se peudan desarrollar artisticamente, usar su imaginacion y desenvolver su creatividad, creando cosas propias.

  • Kevin Arteaga

    Kidzania, un sueño hecho realidad como medio para vivir de los niños, queriendo llegar a la perfección se podría decir que una vez más el hombre llega a crear un prototipo perfecto, pero no en la realidad, a pesar de querer introducirlos en un mundo utópico no se llega a formarlos como debería ser adecuadamente.

  • Pingback: IMUTC » Kidzania o un mundo adulto en miniatura()

  • Daniel Yovanovic

    Hasta la miel es hostigante en exceso.
    Kidzania puede ser una experiencia interesante para cualquier niño siempre y cuando el FACTOR TIEMPO se maneje como sucede con cualquier otro tipo de centralidad urbana.
    Nadie espera que un niño se lo pase todo el tiempo en la piscina, em la iglesia o en el centro comercial, pero si el niño acude a cualquiera de estas centralidades a un ritmo semanal o mensual, ya estamos mejor encaminados.
    El niño debe ir conociendo, poco a poco, su ciudad, y el único lugar del cual no puede prescindir es su habitat (hogar + entorno vecinal inmediato), porque allí está DOMICILIADO y debe adaptarse a su vecindario o irse a vivir a otra parte.
    Con las centralidades urbanas es otro paseo: se visitan cuando uno puede; dos o tres veces al mes y nada más. Desde luego que el grado de convivencia que uno pueda lograr en las centralidades (en las cuales los visitantes ni siquiera se saludan unos con otros) no será gran cosa, pero la visita a esos lugares va enriqueciendo nuestra visión de ciudad.
    La convivencia, desde luego, está en la familia y en el barrio, y cuando uno ya es adulto, también la encuentra en el bar, en el club, en el grupo de Poker, con la diferencia de que los valores ciudadanos ya los tiene desarrollados desde hace rato.
    Observo que nadie ha criticado en Kidzania la ausencia de la familia y de los vecinos, pero todo está bien si se entiende que se trata de una centralidad urbana; una más de tantas que hay por ahí.
    El niño no sufrirá enormes traumas si sus visitas a Kidzania son ESPACIADAS y si ese mismo niño intercala visitas a otras centralidades de su ciudad.
    Kidzania no es el mundo y, como la miel, al niño le sabe dulce si no exagera el tiempo de su contacto.

  • aaron

    hola buenas tardes yo tengo una duda, que tipo de obras intelectuales posee kidzania hablando desde el ambito de derecho

 
3194 dias 24538 artículos 89062 comentarios

 

¿Tienes un dato de ciudad?

Cuéntanos qué está pasando en tu ciudad - contáctanos ahora.

 
 

No te pierdas una sola novedad de Plataforma Urbana

Quieres compartir un dato con nosotros? Contáctanos ahora