A propósito de la conmemoración de los 471 años desde la fundación de Santiago, queremos compartir la reflexión sobre la ciudad que hace el arquitecto Germán del Sol respecto a la valoración de espacios abandonados al interior de la ciudad de Santiago pero que guardan un enorme potencial, tanto por su gratuidad como por ser un ejemplo para la urbanidad. Por el contrario, señala que hay terrenos que no hacen ninguna falta, y que sólo son una muestra de la codicia evidenciada de algunos negocios inmobiliarios, mientras que lo realmente importante a la hora de volver a una ciudad “urbana”, son sus habitantes.
A continuación la carta escrita a El Mercurio. SEGUIR LEYENDO






































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