MOP encarga estudio para definir si se hará la carretera hídrica o desaladoras en el norte

Obras Públicas quiere disponer de antecedentes sobre la rentabilidad social y económica de la desalación versus las tuberías submarinas y soterradas para mitigar déficit de agua en el país.

Marco Gutiérrez V., El Mercurio

¿Abastecer de agua al norte mediante desaladoras, o tuberías submarinas o soterradas que transporten el recurso desde ríos de la zona centro-sur del país? A fines de este año, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) quiere tener resuelta esa pregunta y saber cuál de esas opciones es más ventajosa social y económicamente.

Para ello, la cartera -a través de la Dirección de Obras Hidráulicas- encargó la licitación de una consultoría que esclarezca los costos y beneficios en materia medioambiental, social, financiera y jurídica ligadas a dichas alternativas. El estudio contará con la asesoría del Banco Mundial y sus resultados estarían a fines de 2013.

Así lo afirmó la ministra de Obras Públicas, Loreto Silva, quien aseguró que las conclusiones del informe van a redundar en la adopción de una decisión para impulsar la desalación o una de las dos “carreteras hídricas” que existen: una con formato submarino y otra subterránea, que encabezan grupos privados internacionales. Lo anterior, a través de concesiones u otras fórmulas, añadió la autoridad.

Esa decisión, señaló, la tomarían el primer trimestre de 2014.

“Un eje fundamental es enfrentar la escasez hídrica, lo que significa la generación de nuevas fuentes de agua, especialmente para las zonas de la Sexta Región hacia el norte, donde hay un déficit más estructural”, comentó Silva.

Opciones y costos

Una de las opciones que será sometida a revisión en la consultoría es el proyecto Aquatacama, impulsado por Via Marina, firma controlada por la francesa Vinci. Esta pretende llevar, a través de tuberías submarinas, agua dulce desde las desembocaduras de los ríos de la zona centro-sur hacia el norte.

Se trata de una inversión que puede fluctuar entre los US$ 1.000 millones a US$ 15 mil millones. Los valores variarían dependiendo desde dónde se recoja el agua y hasta el lugar que se traslade. La mayor extensión sería desde la desembocadura del río Biobío hasta Arica. También podría comenzar en el Maule.

La otra “carretera hídrica” es la que propuso el consorcio Euro Engineering Group, compuesto por las firmas de ingeniería de origen hispano Euroestudios, BAG Ingenieros y Betancourt Ingenieros. Esas compañías impulsan la “Vía Hídrica del Norte de Chile”, que considera más de 2.400 kilómetros de tuberías de acero de tres metros de diámetro, que captarían aguas en los ríos Biobío, Maule y Rapel para llevarla a las regiones del norte. La inversión ronda cerca de US$ 7.250 millones, la mitad de lo que consideró en un inicio, debido a reducciones de costos.

En el MOP indicaron que, de acuerdo a información de los titulares de dichas iniciativas, el costo estimado de metro cúbico transportado es de US$ 0,88/m {+3} en el caso del modo submarino, y de US$ 0,93/m {+3} en la solución soterrada. Eso, se compara con costos de desalación de US$ 1,1/m {+3} , según cifras de la cartera.

Loreto Silva añadió que otras de las soluciones en las que está trabajando el MOP para mitigar el déficit hídrico que enfrenta el país es la infiltración de napas subterráneas. En ese sentido, la secretaria de Estado señaló que “se puso en marcha un piloto en el Valle del Aconcagua. Son dos piscinas de un total de 10 a 30 que permiten ir recargando las napas y hacer posible la extracción de aguas subterráneas de forma sustentable”.

A lo anterior, recordó, se debe agregar el plan de desarrollo de 16 embalses que la cartera se comprometió a dejar en marcha a marzo de 2014. Algunos incluyen generación eléctrica.
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DERECHOS

El MOP afirmó que posee derechos para abordar los proyectos de carretera hídrica.