Monumento inmortaliza a chilotes que colonizaron el Estrecho de Magallanes

Luego de 14 años de espera, la obra será finalizada en diciembre en la costanera de Punta Arenas. La inversión en el proyecto asciende a $1.278 millones, financiados con fondos regionales.

Por Rolando Martínez y Macarena Villa, El Mercurio

“Esta obra va a perpetuar la hazaña protagonizada por estos tripulantes chilotes, que tomaron posesión de estas tierras y del Estrecho de Magallanes”, dice Manuel Ulloa, presidente del Centro de Hijos de Chiloé.

Así define el objetivo del monumento en homenaje a los tripulantes de la goleta “Ancud”, que tras 14 años de espera se levanta en la costanera de Punta Arenas.

La constructora Axis y la Fundición Artística R&G trabajan para dar forma a esta obra, en la que se utilizaron diez toneladas de bronce. De este material se hacen las 27 figuras que contempla el monumento: once son humanas (ocho masculinas, de 2,40 m de alto; dos femeninas, de 2,20 m, y un niño de 1,60 m), dos mitológicas (Pincoya y Millalobo), cuatro animales (gallo, gallina, chivo y cabra) y el resto es ornamental. Todas son recubiertas con una aleación especial para resistir el ambiente salino y su estructura está probada para soportar sismos y vientos de hasta 230 km/h. Aunque el plazo de entrega de la obra es el 19 de diciembre de este año, los escultores trabajan a toda máquina para terminarla el 21 de septiembre, aniversario de la toma de posesión del Estrecho de Magallanes.

El monumento, que contempla la proa de la goleta “Ancud”, de 8,20 metros de extensión, y sobre él y en sus costados las figuras de bronce, estará inmerso en una gran pileta de agua de 18 metros de diámetro y 70 cm de alto.

Tendrá siete impulsores de agua por cada lado, que lanzarán chorros a distinta altura, junto a luces de colores. Además, se instalarán miradores para ver el monumento.

La inversión total asciende a $1.278 millones y es financiada con fondos regionales.

Para este proyecto, Pamela Galleguillos y Octavio Román, escultores de R&G, hicieron un estudio histórico y antropológico para dibujar rostros y detalles de las vestimentas. Eso no lo estipulaba el diseño original del escultor Guillermo Meriño.

“Acá se está pagando una antigua deuda. Hace 30 años que el padre Abel Macías, en Chiloé, comenzó a promover la importancia que tenía el hecho de que los chilotes hayan sido los primeros colonos en poblar la Patagonia”, valora Ulloa.

El proyecto se propuso en 1997. Desde entonces se hicieron diversas e infructuosas gestiones para reunir los fondos.

Angélica Urra, quien presidió el Centro Hijos de Chiloé entre 2002 y 2004, relata que tras esta obra hubo desencuentros. “A veces notábamos que no había interés (de las autoridades) en dar los recursos para una obra que reconociera el aporte de los chilotes”, señala.

En cuanto a la inversión, que ha generado críticas por su alto costo, cree que “no hay precio en el valor que tuvieron esos colonos para llegar a una zona desconocida y forjar su desarrollo, por orden del Gobierno de Chile”.

En la costanera se intervinieron 300 m {+2} de superficie. La obra se levanta en medio de dos miradores construidos junto a su tramo central, inaugurado en 2009. La estructura gruesa se construye bajo techo para garantizar la continuidad de los trabajos pese a las condiciones climáticas.

El artista Román señala que se ha trabajado “contra el reloj”, ya que una escultura puede demorar un año en un taller, y en este caso todo el conjunto se logrará en diez meses.

HAZAÑA
El 21 de septiembre de 1843 tomaron posesión de Magallanes en nombre de Chile.