Fondos de inversión y firmas operadoras ganan posición en industria de concesiones

Celfin y CMB Prime tienen presencia en este mercado. IMTrust colocará un fondo para invertir en infraestructura.

(La Tercera – 11/07/11)
Por Carla Alonso B.

La industria de las concesiones en Chile, que a partir de 1996 registra inversiones por US$ 10.153 millones, está con aires de renovación. Nuevos actores han ingresado a la propiedad de autopistas urbanas e interurbanas y otros han cedido participación, dando forma a un mercado donde las transacciones suman US$ 3.800 millones desde septiembre de 2008, según Copsa, el gremio del sector.

Clemente Pérez, presidente de la entidad, explica que en los últimos tres años se han enajenado concesiones de infraestructura a fondos de inversión que se han formado para esos efectos y también a empresas especialistas en operarlas. ¿Qué miran? Proyectos con una rentabilidad asegurada y un bajo riesgo de entrada, como carreteras.

El círculo se completa con las compañías que han vendido y han quedado en posición de emprender otros proyectos. Por lo tanto, dice el ejecutivo, “hay nuevos recursos disponibles para la cartera que tiene que licitar el MOP”, como Vespucio Oriente o el hospital de Antofagasta, que, según Pérez, concitan el interés de estos inversionistas.

Quiénes salen y entran

Colombianos e italianos han ganado posiciones. Los inversionistas españoles, por su parte, se han desprendido de algunos activos. Es el caso de Acciona, de Cintra y de Sacyr, que manejaban autopistas en Chile. “A raíz de la crisis de 2008 y de 2009, algunas compañías afectadas optaron por vender proyectos ya maduros para bajar sus niveles de endeudamiento”, explica Sergio Gritti, gerente general de Sacyr. Quienes han llegado o incrementado su participación son operadores como la ibérica Global Vías, el grupo italiano Atlantia y la colombiana Isa. La española Abertis, por su lado, ha adquirido el control de las concesiones en las que participaba, cuenta Gritti.

Atlantia adquirió en abril las autopistas Vespucio Sur y la red vial Litoral Central, luego de tomar el 50% de Acciona en ambas carreteras. Hoy controla seis autopistas en el país, entre ellas Costanera Norte y el acceso al aeropuerto de Santiago. Isa, a su vez, compró en 2009 el 60% de la participación de Cintra Chile en cinco autopistas de la Ruta 5 Sur. “Este mercado de activos maduros es muy atractivo desde todo punto de vista”, cuentan en Intervial Chile, filial de la firma colombiana. Sacyr, por su parte, inició la explotación del primer tramo de la concesión de la Ruta 5, entre Vallenar y Caldera. En ese proyecto su socio es el Fondo de Infraestructuras Emergentes Las Américas.

Los nuevos fondos

Los fondos de inversión también han tomado posiciones. CMB Prime participa en concesiones de autopistas -con el 50% de la carretera Nogales-Puchuncaví; el 25% del camino de la madera, entre Concepción y Nacimiento, y el 40% del camino de la fruta, de Pelequén a San Antonio- y en aeropuertos: el de Atacama y Carriel Sur de Concepción. Hace poco se adjudicó el nuevo aeropuerto de Temuco, junto a Belfi. En total, son “US$ 140 millones en inversiones en capital”, indica Ignacio Guerrero, director de CMB. La firma quiere crecer en proyectos de infraestructura. “El atractivo es una rentabilidad aceptable, del 10% anual, con bajo riesgo”, precisa el ejecutivo.

No son los únicos. “Otros fondos, como Independencia, Concessia, Celfin, IMTrust y LarrainVial, están interesados en el sector”, adelanta Pérez. Celfin adquirió en 2007 el 75% de la Estación de Intercambio Modal de La Cisterna, que presta servicios al Transantiago, y a comienzos de este año compró el 100% de dos concesiones de estacionamientos en Las Condes. Carlos Saieh, gerente de inversiones de la Administradora de Fondos de Celfin, cuenta que “existe la posibilidad de crear un vehículo que invierta en activos de este tipo”. Y quieren crecer. “Estamos abiertos a todo tipo de concesiones”, enfatiza.

IMTrust mira con atención el sector. Guillermo Tagle, socio de la firma, explica que tienen un fondo registrado para invertir en infraestructura y están esperando el momento para colocarlo. ¿La magnitud? “Entre US$ 300 millones y US$ 400 millones es la escala a la que tiene que llegar para tener entre dos y cuatro proyectos”, afirma. Añade que el sector de infraestructura en Chile “está en buena condición para pasar a una segunda etapa, donde la propiedad de los activos esté en manos de inversionistas que buscan activos de largo plazo y poca volatilidad”.

En general, el modelo es que los fondos van como socios minoritarios de las constructoras. La razón, explica Pérez, es que en los procesos de precalificación ante el MOP hay que acreditar experiencia constructiva. “Hay fondos con experiencia en financiar proyectos y sería interesante que pudieran precalificar sin tener experiencia en construcción”, argumenta.

Aspectos clave

Financiamiento

La tendencia se explica, en parte, porque es una forma de financiar las concesiones después de la crisis subprime. “Antes muchas se financiaban vía emisiones de bonos, pero éstas prácticamente se eliminaron desde esa crisis”, explica Clemente Pérez, presidente de Copsa.

El atractivo

Un proyecto llamado a licitación desde cero tiene el riesgo de la construcción y la demanda. En cambio, quienes compran concesiones operando, se enfrentan a rentabilidades menores, pero también a riesgos más bajos. Son actividades donde entran fondos de pensiones y empresas de seguro.