Ex subdirector del Serviu dice que Baeza y Llompart insistieron para llegar a acuerdo con la constructora

El ingeniero les asignó un rol clave en las negociaciones al ex asesor de Magdalena Matte y al otrora director del Serviu. “El Estado no está para enriquecerse a costa de los empresarios”, asegura que le dijo el entonces abogado de la ministra.

R. VERGARA Y C. CARVAJAL
(El Mercurio – 03/05/2011)

Son 12 páginas que resumen cerca de ocho horas de declaraciones. Se trata del testimonio del renunciado subdirector de Pavimentación y Obras Viales del Serviu, Franz Greve, sobre el caso Kodama.

En el texto, el ingeniero trata de aclarar los detalles sobre cómo se estableció el arreglo por el pago de cerca de $17 mil millones a la constructora. También señala al abogado Álvaro Baeza (ex asesor de la dimitida ministra Magdalena Matte) y al ex director del Serviu Antonio Llompart, como quienes insistieron para llegar a un acuerdo con la compañía.

“El 4 de octubre de 2010 respondemos por oficio 7246 que acompaño. Este oficio señala que no procede lo que solicita la empresa constructora, es decir, el pago de 21 mil millones más IVA”, dice Greve. El declarante agrega que estimaban que debía ser de $95 millones.

“Tono despectivo”

Nueve días después, dice que fue citado a una reunión al gabinete de la ministra. Recuerda que fue con Llompart y que estaba uno de los dueños de la empresa (Kenji Kodama) y los abogados de la compañía Matías Cortés, Rodrigo Alcaíno y Darío Calderón. La cita la encabezaba Baeza, quien -según Greve- representaba a Matte.

“Baeza nos instruye volver a revisar todos los antecedentes que había presentado la empresa Kodama ante todas estas personas de la empresa. Nos señala que debemos responder rápidamente. El director Llompart nos encomienda volver a revisar. La instrucción de Álvaro Baeza de revisar los antecedentes la realizó por encargo de la ministra Matte, en sus palabras”, dice.

En su testimonio, explica que la nueva revisión le arrojó lo mismo: que sólo debían cancelar un poco más de $95 millones. Según su declaración, eso lo dejó claro en un segundo informe, que hizo llegar el 4 de noviembre a Llompart y a Rafael Marambio, ex subdirector jurídico del Serviu.

“Me dio la impresión de que Llompart no había leído el informe y me señaló -en tono despectivo- que ‘era la típica respuesta de empleado fiscal’ y que la idea era hacer una revisión más amplia del reclamo, no con un criterio tan restringido”, argumenta el declarante.

Greve agrega que el mismo día se realizó una nueva reunión en el gabinete de la ministra: “Nuevamente la empresa ya estaba en el lugar esperándonos. Nos encontramos en el camino a la reunión con Rafael Marambio y le pedimos que nos acompañara”.

La cita, según el relato, se realizó en la misma forma que la anterior: sin Matte y con Baeza como su representante.

“Baeza solicitó que explicáramos la revisión que habíamos hecho de los antecedentes. Procedí a explicárselos y al cabo de unos minutos me interrumpieron. Llompart me interrumpió y Álvaro Baeza solicitó que debía revisarse nuevamente el contexto del contrato y la reclamación de la empresa”, dice.

El imputado dice que Baeza señaló ahí que “el Estado no está para enriquecerse a costa de los empresarios y que si se debe plata ésta debe ser cancelada”.

Baeza habría instruido formar un equipo de trabajo entre representantes del ministerio (Greve y Marambio) y de Kodama. Esto complicaba a Greve: “Normalmente negociamos por escrito, pero en este caso nos instruían negociar en forma personal, cara a cara”.

El testigo-imputado agrega que Baeza dio plazo de 90 días para llegar a acuerdo. En el resto de la declaración, explica el proceso de negociación y entrega otro dato: que Matte conocía los antecedentes por boca de Baeza.

La arista “viaje”

La reconstrucción de los detalles del viaje que hizo a Buenos Aires el ex subdirector jurídico del Serviu, Rafael Marambio, es una de las aristas que podrían resultar clave en la indagatoria.

El objetivo es rearmar la bitácora y también chequear si es que el ex funcionario público recibió algún otro dinero de los representantes de la empresa.

El viaje se realizó entre el 11 y el 13 de enero. Marambio habría cruzado la cordillera junto al dueño de la compañía, Kenji Kodama, y a los abogados de la misma, Rodrigo Alcaíno y Matías Cortés. Estos últimos declararían esta semana en calidad de imputados.

Según cercanos a la empresa, Marambio devolvió el importe del boleto de avión una vez que llegaron a Buenos Aires. Agregan que el periplo se gestó en una reunión informal en la que uno de los abogados señaló que podía conseguirse pasajes más baratos hacia la capital trasandina, y como el ex funcionario debía hacer un viaje a ese lugar aceptó el ofrecimiento de Alcaíno para ahorrar dinero.

Las fuentes consultadas añaden que puede que resulte sospechoso, pero alegan que no dependía de Marambio que la ministra visara el acuerdo.

Ex asesor dice que no ordenó un plazo determinado

En su declaración, Álvaro Baeza sostiene que el tema que se genera con Kodama es anterior a su llegada al ministerio, en julio de 2010.

Sobre el primer encuentro realizado con la empresa y el Serviu, el abogado reconoce que se realizó, pero que fue una cita protocolar que no duró más de 10 minutos.

“La conclusión de la reunión fue que debían hacerse cargo y analizar lo que sucedía. Se les solicitó que debían reunirse periódicamente. Llompart estuvo de acuerdo en que se podían juntar periódicamente”, se lee en el testimonio de Baeza.

El abogado dice que jamás “ordenó” un plazo determinado para solucionar el asunto: “Tampoco solicité que se me mantuviera informado del avance de las negociaciones, aunque ellos lo hicieron”. Asegura que no envió correos electrónicos a miembros del Serviu y que tampoco solicitó informes.

Baeza sostiene que no tuvo nada que ver en la autorización del decreto que autorizaba el pago. “La ministra Matte tampoco me llamó cuando iba a firmar el decreto, ya que éste estaba visado por toda la cadena de trabajo del ministerio”, dice.

El profesional dijo que una vez que Matte le señaló que faltaban antecedentes, recomendó que la empresa no cobrara.