(El Mercurio. 12/07/2009)
Restaurantes y hoteles se “mueven” hacia las cercanías de La Sebastiana, buscando mejores vistas y mayor tranquilidad.
Los cerros Alegre y Concepción han sido por años las principales estrellas de los cerros porteños, concentrando inversiones, hoteles boutique y barrios gastronómicos.
Sin embargo, la especulación inmobiliaria y la saturación de los espacios están comenzando a trasladar las inversiones desde este polo turístico hacia sus cerros aledaños, principalmente en la ruta hacia “La Sebastiana”, la casa que construyó Pablo Neruda en el cerro Bellavista.
Y es precisamente a los pies de la casa del poeta, y en el eje que baja hacia el Museo a Cielo Abierto, donde hoy comienzan a instalarse los hoteles, hostales y los nuevos restaurantes, acompañados de cafés, talleres de diseño y galerías de arte.
“Están apareciendo restaurantes en las zonas turísticas del cerro Bellavista, y en los cerros Yungay y San Juan de Dios hay proyectos de rehabilitación de viviendas para construir lofts”, dice el coordinador regional del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), Atilio Caorsi. SEGUIR LEYENDO
























Suscríbete al Newsletter 