Alsacia no paga deuda y evalúa acudir a Super de Insolvencia

crisis economica alsacia transantiagoPor M. Miranda y S. Jara.

Empresa envió carta a la Presidenta anunciando que en seis meses más pedirá arbitraje internacional.

Se anunció durante esta semana, pero ayer se hizo efectivo. Alsacia, una de las principales empresas administradora de buses del Transantiago, entró en default, es decir, no pudo pagar una deuda que tiene con bonistas en Estados Unidos, lo que podría complicar su operación en Chile.

Así lo informó ayer la firma en un hecho esencial enviado a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), en el que señaló que se ha visto imposibilitada de realizar el pago correspondiente a la cuota del bono cuyo vencimiento estaba programado para ayer.

La empresa administra 35 servicios en la capital a través de esta razón social, y otros 58 mediante Express, que es otra operadora, pero cuyo dueño es Alsacia.

El problema que tiene la firma se arrastra desde 2014, cuando renegoció una deuda que emitió en 2011 en bonos, en EE.UU. por US$ 347 millones, la que fue comprada por diferentes actores (bonistas), entre ellos el banco J.P. Morgan y la empresa de gestión de inversiones BlackRock. El compromiso de pago era a cuatro años, pero con una especie de abonos cada seis meses por US$ 22 millones. Ese es el monto que debía pagar ayer, pero que incumplió.

En un comunicado, aseguró que “la compleja situación financiera de Alsacia y su relacionada Express es consecuencia del grave deterioro de sus resultados operacionales, generado por actos y omisiones del Ministerio de Transporte que, contraviniendo el Contrato de Concesión firmado con fecha 22 de diciembre de 2011, han afectado negativamente los ingresos de las compañías”.

Entre las causas advertidas por Alsacia, está, “la sostenida baja en la demanda, acompañada de crecientes niveles de evasión; la falta de infraestructura pública y la mayor congestión vehicular; la antigüedad de la flota y el extremo vandalismo que la afecta; el inadecuado y extemporáneo mecanismo de ajuste tarifario; los altos descuentos y multas aplicadas al exigir un plan operacional que requiere más flota que la contratada”.

Según trascendió, la firma tiene un déficit de casi 100 buses, es decir, 7%, y el gobierno le ha imputado US$ 25 millones por concepto de multas.

La situación económica fue incluso transmitida a la Presidenta Michelle Bachelet, en una carta que la firma envió a través de la Cancillería, donde, además, anunció que si no hay diálogo, en los próximos seis meses, pedirá un arbitraje en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI). Además, trascendió que la empresa puso en manos de sus abogados el caso y que éstos analizan recurrir a la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, en las próximas semanas.

Operación

El caso de Alsacia, así como el que vive Subus, otra operadora del Transantiago que tiene problemas financieros que se acogió a la ex Ley de Quiebras, no se traduciría en la falta de buses en las calles. Así lo explicó el ex coordinador del Transantiago y académico de la UC, Raimundo Cruzat, quien durante su gestión (2010-2011) tuvo que lidiar con las quiebras de las empresas Transaraucaria y Las Araucarias, además de un problema del actual operador STP, que dejó de dar un servicio de buses alimentadores.

“En el peor de los casos y ya cuando la compañía con dificultades no puede prestar el servicio, se puede pedir a otras de las empresas que se hagan cargo de esos recorridos, y el gobierno les paga por el transporte de esos pasajeros, siempre tratando de mantener la frecuencia y que ningún recorrido se vea afectado. Otra herramienta más formal, tiene que ver con facultad del gobierno de designar una especie de administrador provisional, que actúa como síndico y toma la operación de la empresa”, explicó Cruzat.