“Santiago Sin Rayados”: La campaña de Santiago Mío que recupera las fachadas de la ciudad

Voluntarios en Barrio Bellavista. Cortesía Santiago Mío.

En ciertos sectores de Santiago, los rayados se han tomado gran parte de las fachadas de las casas y de los locales comerciales, por lo que se han vuelto un verdadero problema para los vecinos.

Sin embargo, hace tres meses, los hermanos Leonardo y Héctor Godoy, decidieron que podían ayudar a cambiar esta situación a través de Santiago Mío, fundación que crearon para limpiar y recuperar las fachadas como una manera de crear conciencia en la gente sobre la importancia de los espacios públicos y devolverle a los vecinos un entorno más amigable.

Asimismo, como una manera de evitar que se realicen más rayados “sin sentido” en los espacios públicos, desarrollaron un programa educativo para los más jóvenes con el fin de que conozcan el valor y el patrimonio de la ciudad.

Para conocer más sobre el trabajo de Santiago Mío, conversamos con Leonardo Godoy, director de la Fundación.

Santiago: Una ciudad para cuidar

Cortesía Santiago Mío.

El amor y apego que Leonardo tiene por Santiago es tan grande que, cada vez que ve un rayado en la fachada de alguna casa, una tienda o en cualquier muralla, siente que a la ciudad le están arrebatando su dignidad y belleza.

Sin embargo, en vez de solo lamentarse por esta situación, decidió que junto a su hermano, Héctor, trabajarían para cambiarla, sobre todo en aquellos lugares en donde la gran cantidad de rayados ya es un problema para quienes viven o trabajan ahí.

Con este objetivo crearon hace tres meses Santiago Mío, fundación con la que se propusieron crear conciencia en la gente sobre la importancia que tiene la ciudad en sus vidas mediante tres campañas, siendo una de ellas, “Santiago sin Rayados”.

Ésta consiste en borrar los rayados de las fachadas y murallas de Santiago que definen como “sin sentido” y que Leonardo nos cuenta que son hechos por quienes sienten que la ciudad no les pertenece, porque no la conocen.

Por este motivo, a través de la Fundación, también buscan educar a la gente sobre la responsabilidad que tenemos los ciudadanos sobre nuestro patrimonio urbano en la campaña “Santiago Mío Educa”.

“Santiago sin Rayados”: Por la belleza y dignidad de la ciudad

Esquina Monjitas con José Miguel de la Barra, Barrio Bellas Artes. Cortesía Santiago Mío.

En solo tres meses de existencia, la Fundación ha autogestionado intervenciones en puntos bastante visibles de la ciudad que tenían rayados, como las calles José Miguel de la Barra, Merced y Monjitas, en el Barrio Lastarria, y la plaza que está frente a La Chascona, la antigua casa de Pablo Neruda ubicada en el Barrio Bellavista.

El proceso para hacer esto posible se realiza de la siguiente manera: la Fundación elige un lugar que esté afectado por los rayados, les presenta la intervención a los vecinos con quienes se acuerdan los días de trabajos, en los que participan miembros de Santiago Mío y voluntarios coordinados por Santiago Mío.

Según nos cuenta Leonardo, la propuesta siempre es bien recibida, porque los vecinos sienten que los rayados producen inseguridad y afectan tanto a los emprendimientos como a quienes viven en el lugar. Eso sí, en cada una de sus intervenciones mantienen los graffitis y murales, porque no están en contra de éstos, pero sí borran los rayados que consideran que no aportan ni alegría ni identidad a los barrios.

Esquina Monjitas con José Miguel de la Barra, Barrio Bellas Artes. Cortesía Santiago Mío.

Días después que terminan la intervención, los miembros de la Fundación visitan los lugares en donde trabajaron para ver si las fachadas se han mantenido sin rayados o si es necesario realizar nuevas limpiezas. No obstante, Leonardo asegura que, en muchos casos, son los mismos vecinos quienes por iniciativa propia se dedican a mantener la limpieza de los muros, muestra del autocuidado que se genera con la intervención colaborativa, por lo que vuelven a valorar los espacios públicos.

Este fin de semana, la Fundación inició una nueva intervención de limpieza en la Avenida Vicuña Mackenna que cuenta con el apoyo de la Municipalidad de Santiago y que se realizará en dos etapas. La primera, entre la Alameda y Santa Isabel, y la segunda, hasta la avenida 10 de julio, tramos en los que limpiarán las fachadas de casas, edificios y locales comerciales.

Como la idea es limpiar cada vez más muros de la ciudad, la Fundación está abierta a crear nuevas alianzas y sumar socios para poder financiar nuevas intervenciones en más lugares de Santiago y ayudar así a desarrollar en los habitantes un sentido de identidad y pertenencia con la ciudad.

Más campañas de Santiago Mío

Cortesía Santiago Mío.

La segunda campaña de la Fundación, llamada “Santiago Mío Educa”, invita a los niños y jóvenes a que conozcan el patrimonio de su ciudad y sepan que los rayados dañan los espacios públicos y a quienes viven en ellos.

Para llevarlo adelante, la Fundación está abierta a que los colegios se hagan socios de Santiago Mío y así reciban libros y manuales de uso sobre Ciudad y Patrimonio en los que se enseña la importancia de cuidar la ciudad, la que para Leonardo es fundamental porque modela el carácter (de las personas) y es el escenario de la vida.

La tercera campaña será la entrega de un “Sello de Responsabilidad Urbana” a los locales que se preocupen de mantener la limpieza de las fachadas de acuerdo a los estándares fijados por la Fundación y algunas entidades especializadas en patrimonio, con las que están en conversaciones. De esta manera, la idea es que la gente reconozca a los lugares que ayudan a mantener más limpias sus fachadas como una manera de difundir el cuidado por la ciudad.

Por otro lado, el próximo lunes 25 de agosto, la Fundación tendrá un stand de difusión en el Paseo Huérfanos en donde la gente podrá conocer las intervenciones que han llevado a cabo, comparando el estado anterior y actual de las fachadas.

Imágenes: Cortesía Santiago Mío.