Vecinos de San Miguel buscan recuperar cavas patrimoniales

© RiveraNotario, vía Flickr

En 1875, la Viña Concha y Toro construyó unas bodegas en la actual esquina del Llano Subercaseaux y Fernando Lazcano, en la comuna de San Miguel, que posteriormente fueron reconocidas por la municipalidad como Inmueble de Conservación Histórica.

Sin embargo, a pesar de esta declaración, en 2010 se autorizó su demolición parcial para construir el proyecto inmobiliario Altos del Llano, que se inició en abril pasado y que comprende cuatro edificios de 18 pisos y tres subterráneos cada uno.

Frente a esto, los vecinos del lugar conformaron el grupo ciudadano “No a Altos del Llano”, que ya presentó dos denuncias en la Contraloría, en las que acusan un cambio de criterios por parte de la Dirección de Obras Municipales respecto a lo que establece la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) para los inmuebles con esta protección.

Más info y fotos a continuación.

Las cavas que se mantienen de la viña son subterráneas, están en el centro de los terrenos y comprenden casi la mitad de la manzana conformada por las calles Fernando Lazcano, Llano Subercaseaux, Ramón Subercaseaux y Ricardo Morales.

En 2008, la académica de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, María Paz Valenzuela, le preguntó al Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) acerca de los riesgos que representaba el proyecto para las bodegas, ante lo que el organismo declaró que “pensando en la mejor conservación de las bodegas presentes en el subsuelo, preocupa a este Consejo que la obra nueva a instalarse en el primer nivel, le genere daños estructurales a dicha construcción producto de la sobrecarga que generen”.

A pesar de esto, la Dirección de Obras de San Miguel entregó en abril de 2010  la autorización de demolición que fijó que se haría en las “edificaciones en superficie que no corresponden al edificio patrimonial existente (cavas subterráneas de la Viña Concha y Toro)”.

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Así, las bodegas, oficinas y la sala de ventas del primer piso fue lo primero que se demolió. Sin embargo, a fines de 2013 se autorizó la demolición completa de los muros perimetrales sumado a que este año se iniciaron los trabajos que ponen en riesgo la cava. De esta manera, se inició un pique abierto para construir los estacionamientos subterráneos que, según explicó Ignacio Venegas, coordinador de “No a Altos del Llano”, a Plataforma Urbana, se harían “en el contorno de la cava formando una “U” a su alrededor construida por fases, al igual que las cuatro torres de edificios que sustentarán sus cimientos sobre los subterráneos”.

Por este motivo, el grupo ciudadano busca recuperar el edificio y abrirlo al público para “enriquecer y defender uno de los últimos inmuebles históricos que quedan en la comuna”. No obstante, hasta ahora el grupo no ha recibido respuesta de la inmobiliaria para reunirse, según cuenta Venegas.

En la esquina suroriente del edificio, hay una feria artesanal que sería relocalizada, pero aún no se conoce su ubicación definitiva.

Todos los documentos del anteproyecto han sido publicados por el grupo “No a Altos del Llano” en su página de Facebook y se pueden descargar aquí.

Imágenes: © RiveraNotario, vía Flickr.