Aventones: Una buena forma para ahorrar y descongestionar la ciudad

Encontrar a alguien con quien compartir el auto puede tener dos inconvenientes: por un lado, no sabemos quien hace un recorrido parecido al nuestro, y por otro, nos genera desconfianza llevar a un extraño.

Para solucionar esto, a fines de 2010, un grupo de jóvenes mexicanos creó “Aventones”, una plataforma ciudadana que ya funciona en Chile, Perú y Colombia y que genera redes para que quienes deseen llevar a otras personas, publiquen en la página sus rutas y horarios.

De esta manera, se puede ahorrar en bencina, estacionamientos y pasajes y pone en contacto a gente que estudia o trabaja en un mismo lugar, y que hasta antes de compartir un auto, no se conocía entre sí. Asimismo, ayuda a disminuir la contaminación ambiental y la congestión vial, datos que la plataforma entrega como informes cada cierto tiempo junto a la reducción de la huella de carbono de la organización.

Conoce cómo funciona y dónde está disponible a continuación.

Para comenzar a usar Aventones, una persona tiene que crear un perfil y elegir la red a la que se quiere sumar, la que puede ser de una universidad o de trabajo. En caso que el lugar no esté en la lista de redes, éste se puede proponer y si la organización decide implementarlo, se realizan campañas de comunicación interna para que la gente conozca los beneficios ambientales, económicos y sociales que se generan al compartir el auto.

Si el lugar ya está inscrito, hay que dar datos básicos, como por ejemplo, los lugares de origen y destino de un viaje, la ocupación -que en el caso de una universidad puede ser académico, estudiante o funcionario, etc.- y el medio de transporte más usado (automóvil, bicicleta, taxi, transporte público o institucional, etc.).

Cuando una persona se integra a la red y quiere compartir su auto, debe publicar las rutas y los horarios para que otros vean el recorrido y se puedan sumar.

A medida que el sistema es usado, se generan Reportes de Uso, los que a través de estadísticas dan cuenta de los “autos ahorrados”, las emisiones de CO2 y los kilómetros recorridos entre otros. Éstos datos son los que pueden ser incluidos en los reportes de sustentabilidad de las organizaciones que dan cuenta de la reducción en la huella de carbono.

En Chile hay dos universidades y más de 40 empresas en el sistema, el que fue traído al país por el programa Start-Up Chile, con el apoyo de Fundación Chile. Además, entre los planes del programa para este año está su expansión a Argentina, Brasil y Ecuador.