“Fonópticos”: Ser parte del sonido de Valparaíso

Cortesía de Cecilia Nercasseau, vía Plataforma Arquitectura.

A principios de febrero, en los cerros de Valparaíso se celebró el IV Festival de las Artes (FAV) que permitió a la gente recorrer diferentes espacios y sectores culturales, históricos y patrimoniales de la ciudad-puerto.

En este contexto se hizo la instalación urbana Fonópticos que usó dos artefactos cónicos que se enfrentaban entre sí y que estaban separados por la quebrada que hay entre los cerros Alegre y Concepción.

La intervención daba a la gente la opción de ser parte del paisaje sonoro de la ciudad al introducir la cabeza en un fonóptico y transformarse en el punto donde el sonido converge y desde donde se propaga.

Más info e imágenes a continuación.

Un fonóptico es un artefacto parecido a los radares de la I Guerra Mundial, los cuales funcionaban en base al sonido, amplificándolo para detectar y calcular la distancia de cualquier objeto.

Cortesía de Cecilia Nercasseau, vía Plataforma Arquitectura.

En la intervención, hecha por Cecilia Nercasseau, cada fonóptico es un punto entre la persona y el entorno y cumple tres funciones: ser un encuadre sonoro del ambiente, un instrumento de análisis urbano y una lupa del presente.

Cortesía de Cecilia Nercasseau, vía Plataforma Arquitectura.

Como encuadre sonoro se entiende que cada persona es parte del sonido a través del fonóptico. Como un instrumento de análisis urbano, el fonóptico permite a la persona ser consciente del entorno inmediato que conforma a través de los sonidos. Finalmente, como una lupa del presente, el fonóptico hace consciente a la persona dentro del mapa espacial, temporal o imaginario.

Cortesía de Cecilia Nercasseau, vía Plataforma Arquitectura.

Los fonópticos se pusieron frente a frente. Uno estaba en la calle Beethoven (Cº Concepción) y otro en el Paseo Dimalow, junto al ascensor Reina Victoria (Cº Alegre).