Guía Urbana de Chile: Chonchi, Chiloé

Iglesia San Carlos de Borromeo de Chonchi. © Andrea Manuschevich para Plataforma Urbana.

“La ciudad de los tres pisos”, así es como se conoce a Chonchi, una ciudad que realmente está construida en tres niveles naturales en los cuales despliega su patrimonio arquitectónico y cultural, muy propios de la cultura chilote.

Para conocer en detalle el patrimonio de esta ciudad, ubicada a 25 kilómetros al sur de Castro y fundada en 1767 por la Corona Española, lo más recomendado es caminar por sus calles. De esta forma se aprecia con calma la Iglesia San Carlos de Borromeo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco; la Calle Centenario, reconocida como Zona Típica; y el mercado en pleno borde costero en donde se pueden encontrar pescados y mariscos recién sacados del mar que baña a Chonchi y a la Isla Grande de Chiloé.

Historia

© Andrea Manuschevich para Plataforma Urbana.

El origen de Chonchi comienza con la petición que en 1764 hicieron cuatro indígenas payos -Cucao, Huillinco, Notuco y Vilupulli- a las autoridades de Chile para que reconocieran al entonces poblado como una ciudad.

El encargo lo recibió el gobernador Antonio de Guill y Gonzaga, quien aceptó lo que le habían pedido el 30 de agosto de ese año y eligió el nombre de San Carlos de Chonchi para la naciente ciudad, la que se fundó oficialmente en 1767 por orden de la Corona Española.

En los años siguientes, los españoles y jesuitas se instalaron en Chonchi y se dedicaron a enseñarles a los indígenas distintos oficios relacionados a la agricultura y a la construcción de casas e iglesias, siguiendo para éstas últimas el modelo de las que ya existían en Europa.

Mercado Municipal de Chonchi. © Andrea Manuschevich para Plataforma Urbana.

Como Chonchi se transformó en la ciudad más austral durante los últimos años del siglo XVIII, fue denominada por los españoles como “el fin de América”, ya que era el lugar más remoto al que habían llegado.

Sin embargo, a medida que la ciudad fue creciendo se hizo conocida como “la ciudad de los tres pisos”, ya que se construyó sobre tres terrazas naturales. La primera está junto al mar, en la segunda está la céntrica avenida Centenario, y en la tercera se encuentran la Plaza de Armas y la Iglesia de Chonchi.

El ícono de Chonchi: Un Patrimonio de la Humanidad

Iglesia San Carlos de Borromeo de Chonchi. © Andrea Manuschevich para Plataforma Urbana.

Chonchi le da la bienvenida a sus visitantes con su construcción más simbólica: la Iglesia San Carlos de Borromeo, reconocida en 1971 como Monumento Histórico por el Estado de Chile y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000 junto a otras 15 iglesias de Chiloé. Estas declaraciones han hecho que turistas de todo el mundo hagan una parada en Chonchi para conocer el templo que sobresale como un faro entre las casas.

La iglesia y la Plaza de Armas, se encuentran en la terraza más elevada de esta “ciudad de los tres pisos”, altura que se percibe al estar en cualquiera de los dos lugares, desde donde se puede ver el Fiordo de Castro, una entrada de mar del Océano Pacífico que rodea a Chonchi.

Plaza de Armas de Chonchi. © Andrea Manuschevich para Plataforma Urbana.

Aunque no existe certeza sobre el año en que se construyó la iglesia, la versión más aceptada dice que los jesuitas la iniciaron en 1769, pero que la dejaron inconclusa tras ser expulsados de Chile por la Corona Española. En 1883, los chilotes la terminaron siguiendo el estilo neoclásico que trajeron los religiosos europeos y que se caracteriza por una fachada que termina en una torre. Además, se guiaron por las técnicas de construcción locales que no perforan la madera, en este caso de ciprés, sino que la unen con ensambles.

Al estar frente a la iglesia, la magnitud de ésta impresiona, sobre todo por su torre de 22 metros que desde su última remodelación, hecha en 2004, ha soportado varios temporales y el terremoto de 2010. Una vez dentro de ella, el crujido de la madera mientras uno camina es lo único que interrumpe el silencio.

El aspecto que más llama la atención en esta iglesia es que el techo brilla en ciertos sectores porque está hecho con fierro galvanizado, siendo así la única parte de la iglesia que no es de madera.

Iglesia San Carlos de Borromeo de Chonchi. © Andrea Manuschevich para Plataforma Urbana.

En uno de los pasillos laterales, hay una exposición de la Fundación de los Amigos de las Iglesias de Chiloé que muestra cómo está construida cada una de las 16 iglesias patrimoniales.

Calle Centenario

Calle Centenario de Chonchi. © Andrea Manuschevich para Plataforma Urbana.

Chonchi es una ciudad que surgió a fines del siglo XIX con el comercio de la madera, específicamente del ciprés. Los empresarios que encabezaron este negocio construyeron sus casas en la calle Centenario, lo que hizo que en los años siguientes la ciudad creciera en torno a esta avenida. Por esta razón, esta calle, que es el “segundo piso” de los tres que forman la ciudad, es el principal eje y un paseo turístico que conecta sus lugares más emblemáticos, como lo son la iglesia y el borde costero.

En el año 2000, esta calle se declaró Zona Típica para mantener la esencia de Chonchi impregnada en sus pequeñas tiendas y en las hermosas casas de madera construidas entre 1860 y 1920.

Calle Centenario de Chonchi. © Andrea Manuschevich para Plataforma Urbana.

Una de ellas se abrió al público en 1996 como el Museo de las Tradiciones Chonchinas, un espacio que pidieron los propios habitantes para rescatar su historia y mostrar cómo vivían las primeras familias que se instalaron en Chonchi. Por esto, la casa que perteneció al empresario agrícola Clemente Andrade, mantiene intactos sus dormitorios, un fogón y los salones de visitas que datan de 1910 y que se pueden recorrer durante media hora junto a un guía.

Museo de las Tradiciones Chonchinas. © Andrea Manuschevich para Plataforma Urbana.

En cada habitación de la casa, se pueden ver cientos de antigüedades, fotografías y muebles que son recuerdos únicos del pasado de Chonchi y de sus habitantes, ya que fueron donados por ellos mismos.

Museo de las Tradiciones Chonchinas. © Andrea Manuschevich para Plataforma Urbana.

Mientras se camina desde el fogón hasta la cocina, llaman la atención las enormes hojas de las nalcas que se asoman por la ventana, una de las plantas más comunes del sur de Chile, las que se usan para cubrir uno de los platos más típicos de Chiloé: el curanto. Una preparación de mariscos y carne que se cocina sobre piedras calientes puestas en un hoyo hecho en la tierra.

Fogón en el Museo de las Tradiciones Chonchinas. © Andrea Manuschevich para Plataforma Urbana.

De vuelta en la calle Centenario, se puede caminar bajando hasta llegar a la costanera, pasando por librerías, pastelerías, tiendas de ropa usada y verdulerías que mantienen abiertas las casas de tejuelas que llenan de colores la calle que termina frente al mar.

Costanera de Chonchi

© Andrea Manuschevich para Plataforma Urbana.

Después de recorrer un par de cuadras por la calle Centenario, se llega a un paseo en el borde costero, el “primer piso” de Chonchi. En este lugar, lo mejor es descansar frente al mar después de haber caminado cerro abajo, para después seguir hasta el Mercado Municipal.

Este edificio, ubicado al final de la costanera y cubierto de tejuelas, tiene en su segundo piso una terraza sobre el mar desde el año 2007 donde se puede almorzar.

Mercado Municipal de Chonchi. © Andrea Manuschevich para Plataforma Urbana.

El mercado es el lugar perfecto para comprar licor de oro, el trago típico de Chiloé que se originó en esta comuna y que luego se empezó a vender en todo el sur del país. Aquí también se pueden comprar artesanías y recuerdos de Chonchi, los que en su mayoría tienen grabada la imagen de su iglesia.

© Andrea Manuschevich para Plataforma Urbana.

A diferencia de los mercados de otras ciudades, el de Chonchi tiene una escalera para muchos turistas desconocida, por la cual se puede subir hasta un mirador desde donde se ve todo el borde costero, dando la sensación de estar en el campanario de una de las tantas iglesias patrimoniales de Chiloé.

© Andrea Manuschevich para Plataforma Urbana.

Hay que ver: En el Museo de las Tradiciones Chonchinas hay un piano que usaban las mujeres más jóvenes en el siglo XIX con el que hacían creer a los hombres que tocaban el piano cuando no era así, porque éste funcionaba automáticamente.

Ubicaciones, horarios y entradas

  • Iglesia San Carlos de Borromeo: Calle Centenario, frente a la Plaza de Armas. Horario: 10 a 20 hrs. Entrada liberada.
  • Museo de las Tradiciones Chonchinas: Calle Centenario 116. Entrada general: $500. Horario: 10 a 13.30 hrs y de 15 a 18.45 hrs.
  • Mercado Municipal de Chonchi: Al final de la calle Irarrázaval, esquina González Canessa. Horario: 10 a 20 hrs. aproximadamente. Entrada liberada.