Proyecto Urbano: City Dune, la plaza privada

Fuente: sla.dk

Arquitectos: SLA
Ubicación: Copenhague, Dinamarca
Fecha de ejecución: 2007 – 2010
Superficie: 7.300m2
Presupuesto: €4.850.000

Dentro de una ciudad, las plazas son elementos fundamentales en el espacio público por sus cualidades recreacionales, vegetacionales y articuladoras. La mayoría de ellas se crean como el espacio resultante entre calles, playas o ríos, por ende, surgen de una iniciativa pública. Sin embargo, en las metrópolis de hoy en día, es frecuente encontrar cada vez más plazas de propiedad privada. Éstas pueden corresponder a antejardines abiertos al público de edificios, espacios residuales o áreas comunes de un complejo de torres, por nombrar algunos ejemplos.

El principal desafío de este tema consiste en que el privado, que ejecuta estas plazas con su capital, aporte a la ciudadanía con un espacio habitable, seguro y de acceso garantizado. Estas variables, eminentemente arquitectónicas, no siempre son contempladas en estas plazas porque van más allá de los intereses del desarrollador, por lo tanto, depende de su propia voluntad el entregar un espacio de calidad. En resumen, el desarrollador privado cobra cada día más relevancia en la creación de espacio público. Este es el caso de “The City Dune” en Copenhague, una plaza privada de uso público con especial atención en desarrollar una arquitectura desde lo privado hacia la ciudadanía.

© OREV Vandingssystemer

El contexto en el que se inserta el proyecto es el siguiente: el sector vecino al Havnebade (puerto de la bahía) se caracteriza por su escasez de espacios públicos, mala infraestructura, oficinas de baja calidad y centros comerciales introvertidos. Sin embargo, su centralidad en la ciudad resulta atractiva para oficinas corporativas. Por esto, el banco sueco SEB Bank decide instalar su sede danesa en un área bordeada por dos calles de alto tráfico, y la oficina Lundgaard and Tranberg, construye dos torres con un espacio de estacionamiento subterráneo en medio.

Contexto. Fuente: maps.google.com

A la oficina SLA se le encarga un proyecto de espacio público en la losa superior de los estacionamientos con la idea de vincular las torres entre sí y con el área de la bahía. Ésta, según la memoria del proyecto, se proyecta como una superficie en pendiente emulando una “duna de arena del norte de Dinamarca, o un monte nevado del invierno escandinavo”. Esto para darle una coherencia espacial al proyecto.

© Adam Mørk

Este plano inclinado de 7.300 metros cuadrados se eleva 7 metros por sobre la calle a través de capas escalonadas de forma ondulada. Sin embargo, a pesar de esta inclinación, algunas capas se superponen a través de rampas con inclinación suave, formando distintos recorridos continuos que vinculan a un edificio con el otro y a ambos con la calle. Por ende, se asegura un acceso universal para personas con movilidad reducida y ciclistas. Las fisuras entre las curvas de estas capas escalonadas forman el espacio para la vegetación del lugar.

En este sentido, el proyecto usa el paisaje como punto de partida: se busca reinterpretar la naturaleza en un contexto urbano, sin importarla literalmente.

© Adam Mørk

La vegetación busca generar una especie de bóveda verde que sirva para disminuir el calor en los meses de verano. Así, los pliegues y el contorno de la plaza son claves para el paisajismo y la sustentabilidad del proyecto. Esto porque, en primer lugar, con los pliegues se aumenta la superficie expuesta de la plaza, lo que ayuda a bajar la temperatura en los días de calor. En segundo lugar, la plaza cuenta con 110 atomizadores que riegan la vegetación; el agua sobrante escurre por pequeños canales de recolección y llega a dos tanques de aguas lluvias que devuelven el agua a los atomizadores, por lo que no se desperdicia agua por el alcantarillado o las calles.

Fuente: sla.dk

En resumen, este proyecto se destaca por algo más allá de su forma, tratamiento paisajístico o sustentabilidad: es una iniciativa privada, digna de imitar, de libre acceso a los ciudadanos de Copenhague. Antejardines, espacios residuales y rincones de complejos de torres, entre otros, podrían elevar su condición de área vacía, inactiva y vacante a un espacio rico en uso, vegetación y oportunidades con sólo un par de pliegues del terreno y una forma atractiva pero estratégica.