Guía Urbana de Chile: Monumento Natural Cerro Ñielol, Temuco

© Andrea Manuschevich para Plataforma Urbana

A sólo siete cuadras de la Plaza de Armas Aníbal Pinto en el centro de Temuco, está la única Área Silvestre Protegida de Chile que se encuentra en medio de una ciudad: el Cerro Ñielol.

Un cerro lleno de historia, que desde siempre ha sido uno de los principales puntos de reunión del pueblo mapuche. Es más, uno de los grandes íconos del cerro, la Patagua del Armisticio, un conjunto de esculturas de madera, aún funciona como un centro ceremonial. Un cerro que mezcla, tradiciones, ritos y lugares sagrados del principal pueblo originario de Chile con la vida diaria de una ciudad fundada a fines del siglo XIX.

En las 89 hectáreas de superficie del cerro Ñielol se pueden recorrer cuatro senderos que se internan entre los árboles hasta llegar a la cumbre, la que alcanza los 335 m.s.n.m., el punto más alto de la ciudad desde donde se obtienen las mejores vistas panorámicas de Temuco.

Ingreso al parque

Desde el primer minuto en que uno se interna en el cerro por Av. Arturo Prat, el ruido de la ciudad queda atrás, para dar paso a un parque en donde lo único que se escucha es el canto de los pájaros y el sonido del viento entre las hojas.

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Con este ambiente de fondo, la subida hasta la cumbre -a pie, en bicicleta o en auto- es uno de los imperdibles en una visita a Temuco.

A un costado del camino y muy cerca de la entrada, se pueden ver juegos infantiles de madera que recuerdan cómo eran los juegos que antes existían en las plazas de la ciudad.

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Siguiendo el ascenso, se puede ver una pequeña laguna llamada Huepil, la única del cerro, la que alrededor tiene un sendero pavimentado del mismo nombre de 216 metros de largo, el que pasa por algunas estaciones con información sobre la vegetación del parque.

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Mirador y Centro de Información Ambiental

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Después de subir un par de minutos por el cerro se llega a un lugar abierto donde hay un mirador techado, desde el que se puede disfrutar de la vista hacia el sector sur de Temuco.

Muy cerca de este mirador, parte el Sendero de la Integración, el que está construido sobre una ladera plana del cerro, y que fue creado especialmente para que personas con movilidad reducida también puedan disfrutar de los paseos por el cerro.

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El Sendero de la Integración tiene varias estaciones informativas – las que también están escritas en braille- y que tratan sobre la flora y fauna que vive en el lugar, lo que se puede conocer en detalle en el Centro de Información Ambiental, ubicado al final del camino.

La Patagua del Armisticio

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Muy cerca de donde se inicia el Sendero de la Integración, hay una señal que indica un camino de tierra muy corto que lleva al gran hito histórico que guarda el cerro: la Patagua del Armisticio.

Construida como un centro ceremonial, la Patagua recuerda el punto exacto en donde se realizó “el parlamento”, una reunión en 1881 entre chilenos y mapuches, donde se acordó un nuevo período de paz entre ambos pueblos y que en ese tiempo marcó el fin a las luchas armadas.

Lo que hace único a este lugar en el cerro son los cuatro chamemules, o estatuas de madera, que tienen más de diez metros de alto y en donde cada año se reúnen representantes del pueblo mapuches en ceremonias, siguiendo con los ritos y tradiciones de sus antepasados.

Desde la Patagua se puede seguir por un camino hacia una zona de quinchos la cual tiene un área techada por lo que se pueden hacer asados durante todo el año.

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Cumbre del Cerro Ñielol

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Al volver desde la Patagua al camino principal se puede continuar el recorrido hasta la cumbre del cerro, ubicada a 335 m.s.n.m., el punto más alto de la ciudad.

Antes de llegar al mirador de la cumbre, hay una estatua de Luis Picasso Vallebuona, miembro de la Sociedad Amigos del Árbol que en la década del ’80 ideó comprar terrenos del cerro con el fin de preservar su riqueza natural. Luego de esto, el Ministerio de Bienes Nacionales decidió cambiar la categoría del cerro, pasando de Parque Nacional a Monumento Natural y con ello aumentar la superficie protegida.

Luego, al llegar a la cumbre, la vista sobre Temuco es realmente extraordinaria, lo que sólo confirma que visitar este cerro es una parada casi obligada.

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Y se pone mejor aún, ya que en la cumbre existe un restaurant –el único del cerro- donde se puede disfrutar de la vista junto a los más típicos platos de la comida chilena.

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Bajada del Cerro Ñielol

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Como el cerro sólo tiene un camino principal que es unidireccional, la bajada desde la cumbre hasta la calle se hace por un lugar completamente nuevo. Así, se pueden ver nuevos sectores del cerro que no son parte de la subida y en los que vale la pena detenerse para conocer la increíble vegetación que hay en el Cerro Ñielol.

Hay que ver: Desde el mirador que está en la cumbre se puede ver el Puente Ferroviario que está sobre el río Cautín y que por su color amarillo es fácil de reconocer.

Ubicación:

– Monumento Natural Cerro Ñielol: El acceso principal está al final de la Av. Arturo Prat. Punto de referencia: Av. Arturo Prat, esquina Av. Balmaceda.

Horarios

Lunes a domingo, de 9.00 a 20.00 hrs.

Entradas:

– Adulto nacional $800, niño nacional $250, adulto extranjero $1.200, niño extranjero $600. Niños menores de 6 años sin costo, adulto mayor de 65 años: 50% de descuento. Discapacitados: tienen tarifa de niños.