Guía Urbana de Chile: Caldera y Bahía Inglesa

Al llegar a Copiapó, no hay nadie que no recomiende visitar Caldera y Bahía Inglesa. Mientras Caldera reúne muchas de las características que hacen muy atractivas a las ciudades del norte de Chile, como su caleta de pescadores y sus paisajes desérticos que se mezclan con la historia de los primeros mineros de Chile, inmigrantes que llegaron hasta el lugar buscando una mejor vida y héroes nacionales que participaron en la guerra del Pacífico, Bahía Inglesa se presenta a pocos kilómetros como un lugar ideal para descansar y disfrutar de la gastronomía de la zona.

Una vuelta por Caldera


Nuestro recorrido comienza en una zona muy típica de Caldera: el Muelle Pesquero. Desde aquí los pescadores se embarcan durante todo el año hacia el Océano Pacífico para traer pescados frescos que, algunos días, se pueden comprar directamente en este lugar.

Es tanto el cariño que los pescadores le tienen a su oficio, que entre todos idearon abrir el Museo de la Pesca Artesanal. En él se pueden ver aportes realizados por ellos mismos, como pescados embalsamados, aves y otros objetos que han encontrado en sus largos días mar adentro.

Desde aquí, durante el verano, un bote llamado La Candelaria, hace paseos por la bahía.

Justo al frente del muelle se encuentra el Terminal Pesquero, con varios puestos que ofrecen pescados frescos, ceviches y ostiones. También hay algunos restaurantes donde se puede almorzar con una espectacular vista al mar.

Centro Cultural Estación Caldera


A pocos metros se encuentra el Centro Cultural Estación, el que se ubica en el edificio de la Estación de Ferrocarriles de Caldera construido en 1850, lugar desde donde salió el primer ferrocarril de Chile. Este edificio fue construido a mediados del siglo XIX y declarado Monumento Nacional en 1964. La entrada al Centro Cultural se encuentra junto a la playa principal de Caldera, y durante todo el año, se hacen exposiciones y muestras de danza, teatro y música.

Museo Paleontológico


Si se visita el Centro Cultural Estación, no se puede dejar de entrar al Museo Paleontológico que se encuentra en su interior. En un pequeño recorrido se pueden ver cosas impresionantes, como el cráneo de ballena fósil más grande de Sudamérica, con 10 millones de antigüedad, que es conocido como “Josefina”.

Muchas de las cosas que se pueden encontrar en este museo fueron traídas de una placa con fósiles encontrada en Bahía Inglesa, que datan de cuando el mar llegaba hasta la Cordillera.

En el recorrido también se pueden ver conchas gigantes de ostras y choros zapatos, vertebrados marinos, una réplica de la mandíbula de un Megalodón -con la que es posible imaginarse el tamaño de este tiburón que medía más de 20 metros de largo- e incluso fósiles del periodo jurásico. Sí, del periodo jurásico, así de antiguas son algunas de las piezas que se atesoran en este museo.

Al salir, la costanera de Caldera ofrece una gran vista del muelle y la bahía.

Justo al frente está la calle José Francisco Gana, un paseo peatonal que comienza con el edificio que alguna vez fue la Aduana de Caldera y que también fue el primer Consulado Británico del norte de Chile; oficina de Registro Civil, Radio Emisora y discoteque. Hoy, en el lugar, está el Centro de Desarrollo Cultural de la Universidad de Atacama. Se dice que el edificio en su pasado contó con laberintos subterráneos que llegaban a túneles que unían distintos puntos de la ciudad.

Casa Tornini, Museo- Centro Cultural


Por este mismo paseo peatonal, camino a la plaza, se encuentra un museo que puede ser calificado como una verdadera joya: el Museo Casa Tornini.

¿Qué lo hace tan especial? Cada detalle en este lugar ha sido muy cuidado para contar la historia de la casa y de la última familia que la habitó: la familia Tornini, cuyos descendientes por iniciativa propia decidieron que la casa fuera convertida en un museo el 2010.

La familia Tornini llegó hasta Caldera buscando mejores oportunidades que las que tenían en Italia, y en pocos años, se transformó en una importante familia que dejó un gran legado en la ciudad.

Son seis las salas ambientadas en 1900 que se pueden recorrer, en las que se puede conocer desde la historia de algunos héroes del Batallón Atacama, hasta la de Ramón Cortés “Motoso”, campeón mundial de caza submarina en 1983.

Antes de que esta casa fuera comprada por Bernardo Tornini y su señora en 1907, vivieron otras tres familias, de las cuales aún se conservan algunos objetos, como los retratos enviados por los reyes de Italia cuando Bernardo Tornini era el Cónsul italiano en Caldera.

La casa tiene además una Biblioteca con libros de la familia y otros de contabilidad que, con el paso de los años, se convirtieron en verdaderos libros de historia, ya que en ellos se pueden conocer marcas y precios de los productos que se consumían en la época.

Algo muy interesante de este museo es el sistema que tiene para recibir objetos. Quienes tienen algo que creen puede ser valioso para ser expuesto en el museo, pueden prestarlo por el tiempo que quieran, ya que no reciben donaciones de objetos.

Puede sorprender, pero el museo ofrece visitas guiadas en español, inglés y alemán, además de interesantes tours temáticos por la zona.

Si se sigue caminando por esta calle peatonal se llega hasta la plaza de Caldera, donde se encuentra Iglesia iglesia San Vicente de Paul, construida en 1862 y diseñada por la constructora francesa Eiffel.

La Gruta del Padre Negro


Crisógono Sierra Velásquez fue un sacerdote nacido en Colombia y destinado a Copiapó por la congregación de los Franciscanos de Bélgica.

Era llamado cariñosamente el “Padre Negro” por el color de su piel. Cuenta la historia que el panorama al que se enfrentó cuando llegó no fue nada de fácil, ya que Copiapó era la cuna del radicalismo y la masonería. Un día el Padre Negro iba en una procesión y las juventudes masónicas y radicales se burlaron de él y de su virgen. Ante esto, anunció que una gran terremoto destruiría la ciudad. A la semana siguiente un terremoto, destruyó gran parte Copiapó. Desde ese minuto el Padre Negro se transformó en una figura de gran respeto. Después de este episodio, llegó a Caldera, donde se transformó en un personaje muy querido y levantó la famosa “Gruta del Padre Negro” con sus propias manos en 1934.

Al entrar a la gruta decenas de velas alumbran el lugar y son muestra de la gran fe que le tienen los calderinos a las peticiones que le hacen al padre.

Este sacerdote murió el 3 de julio de 1945 y hoy sus restos se encuentran en el cementerio de Caldera, el primer cementerio laico de Chile.

El Faro


Para llegar al faro se debe seguir hasta el final de la costanera Av. Arturo Prat. En el camino está el Club de Yates, el que es fácil de reconocer porque hay un gran delfín esculpido en madera. Este delfín es el primer homenaje realizado afuera de Francia que se le hizo a Jacques Cousteau, después de su muerte.

Siguiendo por la orilla, comienza a aparecer la magia del desierto junto al mar y hace que el camino se vuelva encantador. La guinda de la torta aparece al llegar al faro pintado de rojo y blanco en medio de las rocas. Este faro es el más antiguo de Chile y funciona desde 1868.

Bahía Inglesa


Desde Caldera, siguiendo el camino que va por la costa, el cual tiene una larga ciclovía en casi todo el trayecto, se llega hasta Bahía Inglesa.

Este pequeño pueblo, antes llamado “Puerto del Inglés”, luego que el corsario Edward Davis llegara a esta bahía en 1867, encanta por sus impresionantes playas de arenas blancas, sus aguas transparentes y las piscinas de color turquesa que se forman entre las rocas.

En la costanera, una de las pocas calles pavimentadas de Bahía Inglesa, se puede encontrar una gran oferta de hoteles y restaurants con vista al mar.

Otro atractivo que también está presente en Bahía Inglesa son los puestos donde venden ostiones vivos.

Algunas de las playas más atractivas de Bahía Inglesa son las playas Las Piscinas, el Chuncho y Blanca. De fondo se puede ver el imponente Morro Ballena.

Hay que ver: En la Casa Tornini, hay colgada una indulgencia papal que data de cuando la Iglesia se separa de Roma y se reciben donaciones para fundar el Vaticano, a cambio del perdón de los pecados de la familia y sus descendientes.

Ubicaciones, horarios y entradas

Centro Cultural Estación Caldera: Horario de 10.30 a 19.00 hrs.

Museo Paleontológico: Martes a Domingo de 10.00 a 14.00 a y de 15.00 a 17.30. Valor entrada: General $1.000, niños y adultos mayores $500.

Casa Tornini: Vistas guiadas todos los días a las 10:00, 11:00 y 12:00 hrs. de la mañana y a las 16:30, 17:30 y 18:30 hrs. de la tarde.

Faro: A 2 km. al oeste de Caldera.

Bahía Inglesa: A 6 km. Al sur de Caldera.