Guía Urbana de Chile: Museo Mineralógico y la primera locomotora de Chile, Copiapó

Al recorrer sus calles, Copiapó va mostrando a quienes lo visitan su identidad y su historia, y en pocas cuadras, se pueden ver vestigios de parte del pasado y presente de esta ciudad.

Dos imperdibles retratan muy bien eso: uno es el Museo Mineralógico, catalogado por expertos de todo el mundo como uno de los cinco museos de minerales más importantes del planeta.

Otro, es la locomotora “La Copiapó”, guardada en el Campus Norte de la Universidad de Copiapó. Esta locomotora es la primera de Chile, esa que el 25 de diciembre de 1851 salió por primera vez desde el Puerto de Caldera hasta llegar a esta ciudad.

Museo Mineralógico

Turistas y científicos de todo el mundo vienen hasta Copiapó -a veces exclusivamente – a ver este Museo Mineralógico. Se bajan del avión y sin ninguna otra escala llegan a ver las maravillas que aquí se exponen. Ubicado en pleno centro de Copiapó – a una cuadra de la Plaza de Armas – el lugar se ha ganado el respeto de expertos de todo el mundo por lo completa de su muestra, quienes lo han catalogado como uno de los mejores cinco museos mineralógicos del mundo.

Este museo se creó en 1860, sólo tres años después de que nace la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Atacama, de la cual depende el museo.

Desde 1980, se encuentra ubicado en el actual edificio de la calle Colipi  y su inauguración se hizo el 7 de diciembre, como un homenaje a la ciudad que está de aniversario el día 8 de ese mismo mes.

La actual exposición tiene más de 2.400 muestras, aunque en total el museo guarda alrededor de 15 mil. Entre las expuestas, hay desde diamantes, topacios y rubíes, hasta meteoritos.

El museo -que en su entrada tiene una roca de granito orbicular, un tipo de roca que está protegida por el Estado- es bastante didáctico, pensando en que sus visitantes van desde expertos hasta niños muy pequeños.

El recorrido empieza con una explicación de los sistemas cristalográficos, en que se muestran las formas geométricas que pueden adquirir los minerales si tienen tiempo, espacio, temperatura, reposo y solución adecuada, teniendo un desarrollo natural, que no necesita la intervención alguna de personas, para llegar a esas maravillosas y perfectas formas.

Siguiendo, en las vitrinas laterales se exponen minerales no cristalizados. También hay una sección de minerales no metálicos, es decir, minerales que no conducen electricidad.

También hay dos vitrinas de paleontología, o sea, de fósiles. Por ejemplo, hay dientes de Megalodón, un tiburón prehistórico que medía 20 metros de largo e incluso más y cuyos restos fueron encontrados en el sector de Bahía Inglesa.

Otra sección, expone muestras de yacimientos cupríferos de Chile, donde hay minerales de Chuquicamata, La Andina, Minera Candelaria de allá, El Salvador.

Después hay una tercera sección, donde están los minerales metálicos conductores de electricidad, como el oro, la plata, el fierro, y el manganeso.

Una cuarta sección muestra curiosidades mineralógicas, donde hay algunas rarezas encontradas. Es aquí donde se exponen los meteoritos. Finalmente, hay tres vitrinas de petrografía, es decir, de rocas.

Por último, no se pueden dejar de ver los minerales fluorescentes que al aplicarles luz ultravioleta reaccionan, mostrando a los visitantes impresionantes colores.

Mirar cada una de las muestras expuestas con detención, se vuelve una experiencia alucinante. Las formas que los minerales pueden llegar a adquirir naturalmente nos vuelven a demostrar que la naturaleza tiene mucho que ofrecernos.

Roca de granito orbicular

Cabe destacar que en el lugar siempre hay una persona atendiendo visitas, a la que se le puede preguntar acerca de cada una de las cosas que hay en el museo.

El famoso Rosicler de plata

¿Qué hace tan especial a este museo para los expertos? Resulta que aquí existen algunos de los mejores ejemplares –sino los mejores- de un mineral llamado Rosicler de Plata, un mineral de color rojo rubí muy sensible a la luz, que al estar expuesto a ella pierde su color, volviéndose gris o negro. Por supuesto, estas muestras se encuentran protegidas y guardadas sin ser expuestas a la luz y sólo se les muestran a expertos bajo condiciones especiales, para que no pierdan sus propiedades. Los Rosicleres de plata del museo se encontraron en el siglo antepasado en la mina Chañarcillo.

Eso le da la categoría al museo de tener la mejor muestra a nivel mundial de rosicleres, porque tienen muestras muy grandes en comparación a lo que generalmente se encuentran.

También en este museo está guardada una de las muestras más grandes que existen de un meteorito.

La primera Locomotora de Chile


Un hito muy importante para la historia de Chile sucedió entre Caldera y Copiapó, el día 25 de diciembre de 1851. Este día se hizo el primer viaje en tren de Chile y sucedió justamente acá.

La locomotora original que hizo este primer viaje es uno de los grandes tesoros que guarda Copiapó.

“La Copiapó”, declarada Monumento Nacional en 1952, es decir 101 años después de haber realizado su histórico recorrido entre Caldera y Copiapó, se encuentra hoy en el patio central de la Universidad de Copiapó, donde cualquier persona puede ir a visitar este símbolo del Primer Complejo Ferroviario de Chile y el tercero de América del Sur.

El impulsor de este proyecto ferroviario fue el norteamericano William Wheelwright, que en una época en que la extracción de plata movía la economía de la región, ideó el ferrocarril, para que el mineral pudiera salir desde el puerto de Caldera. Cuenta la historia que su intención era que el viaje inaugural se realizara el 4 de julio, para celebrar el día de la Independencia de Estados Unidos, pero finalmente esto ocurrió el 25 de diciembre de 1851. En este proyecto también participaron importantes familias y empresarios mineros de Atacama.

Si se quiere seguir recorriendo la historia del ferrocarril en Copiapó, otro lugar que se puede visitar es la estación de trenes que está bastante abandonada, pero este mismo hecho la hace un lugar muy encantador. El edificio está construido en madera y barro con un estilo que mezcla el neoclásico y el colonial americano.

Se puede entrar por una reja que está al costado del edificio y encontrar la antigua línea del tren junto a algunos vagones abandonados.

La estación fue construida en 1854, tres años después del viaje inaugural del primer ferrocarril de Chile, y declarada Monumento Nacional el 29 de octubre de 1981.

Hay que ver: En la sección de curiosidades, hay una botella que alrededor de su boquilla tiene un mineral cristalizado creando una maravillosa mezcla entre lo creado por el hombre y lo creado por la naturaleza.

Museo Mineralógico: Calle Colipi, entre Los Carreras y Rodríguez. Abierto de Lunes a Viernes de 10.00 a 13.00 hrs y de 15.00 a 19.00 hrs. Sábado de 10.00 a 13.00 hrs Valor Entrada: Adultos $500, niños $100.

Locomotora La Copiapó: Dirección Campus Universidad de Atacama Copayapu 485. Valor entrada: gratis.

Estación de trenes Copiapó: Calle Juan Martínez, frente a calle Atacama.