Guía Urbana de Chile: Parque Cultural Ruinas de Huanchaca, Antofagasta

Monumento Histórico Ruinas de Huanchaca. © Armando Torrealba para Plataforma Urbana

En el sector sur de Antofagasta, existe una enorme e imponente construcción de piedra que a simple vista podría ser perfectamente confundida con una construcción inca. Sin embargo, esta idea se aleja completamente de la realidad, ya que se trata de las Ruinas de Huanchaca, una fundición de plata que se construyó hace 125 años siguiendo el modelo de una fábrica estadounidense.

Construidas en 1888 y declaradas Monumento Histórico en 1974, las actuales ruinas son uno de los grandes patrimonios arquitectónicos e históricos de la ciudad.

Hoy en este lugar, que hasta 1902 fue una de las fundiciones más importantes de Sudamérica, funciona el Parque Cultural Huanchaca, donde se encuentra el Museo Desierto de Atacama (MDA) y además se realizan interesantes exposiciones y conciertos.

Historia

Monumento Histórico Ruinas de Huanchaca © Armando Torrealba para Plataforma Urbana

Antofagasta fue escogida por la Compañía Minera Huanchaca de Bolivia para procesar la plata extraída de la mina Pulacayo, ubicada en el Altiplano boliviano. El objetivo del llamado nuevo Establecimiento de Playa Blanca era obtener 50.000 toneladas de plata al año con una tecnología de punta. El funcionamiento de la planta se inició a fines de 1892 y llegó a tener más de mil trabajadores provenientes de Chile y de otros países de la región.

La instalación de la fundición en Antofagasta, trajo con ella beneficios para el desarrollo urbano de la ciudad. Una cañería que transportaba agua desde la Cordillera y una línea telegráfica de 531 kilómetros que unió la ciudad y Ascotán (actual Ollagüe) con Potosí y Sucre en Bolivia, son algunos de los avances que llegaron junto a la fundición.

Con todo este desarrollo la región se convirtió en un polo de atracción para quienes buscaban trabajo. No obstante, esto no duró mucho, porque la mina Pulacayo en Bolivia se inundó y la baja del precio internacional de la plata marcaron el fin en 1902 de la Compañía Minera Huanchaca, a sólo diez años de su puesta en marcha.

Recuperación del Monumento Histórico Ruinas de Huanchaca

Monumento Histórico Ruinas de Huanchaca. © Armando Torrealba para Plataforma Urbana

Luego de 62 años de completo abandono, la enorme fundición de piedra que mira hacia el mar, fue traspasada por el gobierno chileno a la Universidad Católica del Norte. Tras esto, en 1974 las ruinas fueron declaradas Monumento Histórico, y en 1981 las arquitectas Ángela Schweitzer y Laila Andrade, crearon el primer diseño de un museo para revitalizar culturalmente el lugar.

Pero no fue hasta la creación de la Fundación Ruinas de Huanchaca en 2007 cuando el monumento finalmente fue incluido en un plan que consideraba su apertura a la gente. La construcción de una explanada de 8.800 m2, terrazas y un anfiteatro permiten, desde entonces, que se realicen exposiciones y conciertos, con una oferta cultural que se renueva periódicamente y que tienen como telón de fondo a las gigantescas ruinas.

Museo Desierto de Atacama (MDA)

“Jardín de Rocas” en el acceso al Museo Desierto de Atacama (MDA). © Armando Torrealba para Plataforma Urbana

En la explanada que está frente a las ruinas está el museo diseñado por los arquitectos Ramón Coz, Marco Polidura, Eugenia Soto e Ignacio Volante. Construido en un zócalo, el museo es acogido por las ruinas.

Ya en la entrada del museo, todo está listo para mostrar la riqueza mineral de la zona norte a través de un “Jardín de Rocas” y unos “Planos y Esferas del Desierto de Atacama”. En el amplio hall principal, las muestras se cambian cada cierto tiempo, sin eliminar unos murales de las Ruinas de Huanchaca que explican, por ejemplo, que su nombre significa “puente de las penas” en quechua.

Hall Museo Desierto de Atacama (MDA). © Armando Torrealba para Plataforma Urbana

Cinco salas intercaladas por patios interiores que captan la luz natural, tienen exhibiciones permanentes con la historia geomorfológica del norte de Chile.

Sala “Creación del Espacio”. © Armando Torrealba para Plataforma Urbana

“Creación del Espacio” es una muestra que cuenta con cientos de fósiles y minerales, entre los que destaca una gran piedra verde llamada crisocola que fue traída exclusivamente desde la mina de Chuquicamata. Antes de llegar a la siguiente exhibición, resulta imperdible el mural “Una ventana al pasado” de Luis Núñez San Martín, el mismo artista que tiene otras pinturas en el Barrio Histórico de Antofagasta. Pintado en uno de los patios interiores y con la técnica de “trampa al ojo”, el mural recrea el funcionamiento en la fundición a principios del siglo XX.

Mural “Una ventana al pasado” de Luis Núñez San Martín. © Armando Torrealba para Plataforma Urbana

En la siguiente sala, “Prehistoria de Antofagasta”, se encuentran detalles de los primeros pueblos de la región. Luego, en la “Sala de la Minería” se puede ver la evolución de las herramientas usadas a principios del siglo XX en esta industria. La última exposición, “Una Ventana al Universo”, es patrocinada por el Observatorio Europeo Austral (ESO), y a través de unas ventanas sobre unos paneles, muestra cómo nacieron las primeras galaxias, qué es la materia oscura y cuánto puede crecer un agujero negro.

Sala “Una Ventana al Universo”. © Armando Torrealba para Plataforma Urbana

Desde cualquier parte del pasillo central del museo se puede ver el monumento a través de unos ventanales mientras se recorren otras colecciones temporales, como la historia de la clásica Fiesta de la Tirana y los trajes de llamativos colores que llegan a pesar 60 kg. Al final del museo está el Muro Sur, un lugar que permite que los artistas de la región expongan sus trabajos más recientes. Por último, la oferta cultural del MDA se completa con un auditorio para 100 personas, una tienda, el Café de las Ruinas y el Rincón Minero, enfocado en los niños para que mediante dibujos y juguetes, como camiones a los que se pueden subir, conozcan la cultura minera.

Con todo lo anterior, el Parque Cultural Huanchaca se convierte sin duda, en uno de los lugares que se debe conocer al ir a Antofagasta.

Pasillo Museo Desierto de Atacama (MDA). © Armando Torrealba para Plataforma Urbana

Hay que ver: En el pasillo central del museo se encuentra el robot Nomad, enviado por la Nasa para explorar el Desierto de Atacama. Pesa 600 kg. y funciona con energía solar.

Ubicación: Av. Angamos Nº01606, sector sur de Antofagasta (frente al Casino).

Horarios: Martes a domingo, de 10:00 a 13:00 hrs. y 14:30 a 19:00 hrs.

Entradas: La entrada al parque es liberada, sólo se paga por ingresar al museo. Entrada General: $2.000. Niños y jóvenes entre 6 y 16 años: $1.000. Profesores y estudiantes con credencial: $1.000. Tercera edad (60 años en adelante): $1.000. Los niños menores de seis años no pagan.

Informaciones y reserva de visitas: [email protected] y [email protected]