Proyecto Urbano: Namba Park, configurar el nuevo espacio público.

 

Fuente: jerde.com

Arquitectos: The Jerde Partnership
Ubicación: Namba-naka Nichome, Naniwa-ku, Osaka, Japón
Fecha de inauguración: 2003
Superficie: 175.000m2

En la ciudad de hoy en día, el centro comercial se percibe como el nuevo espacio público, donde la sociedad va a recrearse, pasear, comer y juntarse con amigos. Estos centros corresponden a lugares privados pero de extenso uso público, por lo que su diseño recae en el gestor privado, que no siempre tiene la idea de espacio público de esparcimiento como prioridad. El Namba Park, en Osaka, captó una oportunidad para configurar un espacio de comercio completamente vivible y que además aporta elementos paisajísticos a la ciudad.

Fuente: jerde.com

El proyecto se comienza a gestar en el momento en que el estadio de baseball de Osaka cerró sus puertas. Sus dueños, Nankai Electric Railway, quieren aprovechar la ubicación del terreno al costado de la estación Namba – la primera estación desde el aeropuerto Kansai – para redefinir la identidad de Osaka y darle una especie de puerta de entrada a la ciudad. El proyecto se le encarga a la oficina de Jon Jerde, arquitecto estadounidense especialista en diseño de centros comerciales y responsable del Horton Plaza en San Diego y el Canal City Hakata en Fukuoka de finales del siglo XX. Su trabajo lo ha definido como uno de los precursores de los “centros comerciales al aire libre” y ambos proyectos citados, más allá de su arquitectura posmodernista, han resultado ser exitosos y rentables.

El Namba Park fue concebido como una gran intervención natural en medio de la densa conurbación de Osaka y se toma como una oportunidad para hacer un gran parque. Éste consta de dos elementos. El primero es el Park Tower: un complejo de oficinas de 30 pisos. El segundo, a tratar en el artículo, es el centro comercial.

Fuente: architecturelinked.com

El mall se presenta como una pendiente ascendente cubierta de jardines, y dentro de ésta hay más de 120 tiendas temáticas repartidas en 8 niveles. El diseño del centro comercial como conjunto se hizo en base a 3 elementos principales: Las tiendas, el parque y un espacio de circulación central.

El parque, a pesar de verse complejo a la vista, usa una unidad base para replicarla a lo largo de sus 6.000m2 de área verde: pequeñas terrazas/jardines. Éstas terrazas se van escalonando y plegando para formar la pendiente y se conectan entre ellas a través de senderos secundarios y escaleras.

Su morfología ondulada se remite a los senderos y paisaje de los jardines japoneses tradicionales, lo que denota un aspecto simbólico que trata de hermanar la idea occidental del shopping center con la cultura local.

Fuente: jerde.com

Muchas de estas terrazas forman una especie de pequeña plaza con pasarelas, fuentes y accesos directos a algunos restoranes y tiendas, con la idea de imitar una plaza de un pueblo pequeño. Esto, además de hacer presente otro aspecto simbólico de la cultura preexistente, evidencia una preocupación por formar múltiples espacios a escala humana, sin perder la noción de la totalidad del proyecto.

También, a medida que se recorren estas terrazas, se perciben unos espacios más públicos y expuestos y otros más privados e interiores. Éstas distintas sensaciones públicas o privadas son un efecto de un trabajo de distintas materialidades y texturas de suelo (pastelones de hormigón o baldosas) y tipos de vegetación (ya sea más silvestre o más de interior).

Por otro lado, el espacio central de circulación se mantiene a nivel de suelo, sin pendiente, y fue diseñado para emular el Gran Cañón de Estados Unidos, lo que le valió varias críticas al proyecto por tratarse de un elemento demasiado occidental. Aun así, éste se percibe simbólicamente como un espacio abierto a todos y libre de las restricciones de los recintos privados.

Para reforzar esta idea de nuevo espacio público, el parque cuenta con un anfiteatro al aire libre, áreas de huertos urbanos para cultivo de vegetales y, por supuesto, plena accesibilidad tanto a la calle como a la estación de tren cercana. Como nota aparte, el parque es un esfuerzo por reducir la contaminación acústica y atmosférica del sector y busca, en parte, subir los niveles de humedad del ambiente, lo que regula la temperatura en las estaciones extremas.

Fuente: jerde.com

Más allá de la morfología -que busca establecer un lugar con condición de “espectáculo urbano”- el Namba Park es un referente notable en cuanto a integración de centro comercial y espacio público: todos sus elementos, desde su contexto inmediato hasta su tratamiento de suelo, recuerdan constantemente que, a pesar de ser un lugar privado de comercio, éste es un lugar de esparcimiento público, de recreación, de interacción, y el retail no se explicita como la misión principal del parque, sino que se convierte en excusa para construir espacio público. Los bulevares de los centros comerciales chilenos -tipología importada hace no mucho- constituyen un buen intento de emular espacio público de recreación en un espacio privado de consumo. Sin embargo, sus materialidades son típicas de espacios interiores -lo que nos remite a espacios privados-, sus actividades recreativas se limitan a restaurantes y centros culturales pagados, y la vegetación, aparte de ser escasa, comúnmente consta de plantas en grandes maceteros, lo que nuevamente da la sensación de espacio privado interior.

Aún nos queda mucho camino para convertir nuestros malls en un espacio que se sienta realmente público y que incorpore paisaje y naturaleza como eje principal del proyecto (o más bien, que incorpore cualquier cosa que no sea consumo como eje principal). Este referente nos da ciertas ideas arquitectónicas de cómo hacer que nuestros nuevos espacios urbanos de recreación emulen realmente un parque público.