Proyecto Urbano: A8erna, activar el terrain vague

© Luuk Kramer. Fuente: nlarchitects.nl

Arquitectos: NL Architects
Ubicación: Koog aan de Zaan, Zaanstad, Holanda
Fecha de ejecución: 2003 – 2006
Superficie: 22.500m2 de espacio público, 1.500m2 de comercio
Presupuesto: €2.100.000

“Terrain vague” es un término francés acuñado por Ignasi de Solá-Morales, académico catalán en urbanismo, para referirse a todos aquellos lugares abandonados, obsoletos o degradados. Éstos generalmente surgen en torno a zonas industriales que no tienen un límite fijo. Sin embargo, la definición no sólo apunta a terrenos vacíos y abandonados sino que, en general, a cualquier área vacante con un potencial de reciclaje: líneas férreas en desuso, fábricas, bordes de río, infraestructura obsoleta, por nombrar algunos. Sin duda, estos terrains vagues le ponen nombre a ciertos fenómenos que suelen ocurrir en pequeñas ciudades especializadas o grandes metrópolis que crecen y sufren cambios constantemente. Por supuesto, estos temas hoy en día son un fenómeno creciente.

¿Cómo reciclar o adaptar estas zonas urbanas que, generalmente, constituyen un área improductiva y segregada territorialmente? En el caso de este artículo, esto se responde con un ejemplo puntual y simple que pone sobre la mesa las oportunidades urbanas que tenemos: A8erna.

© Jeroen Musch. Fuente: nlarchitects.nl

Éste es un proyecto de reciclaje urbano que ocupa el espacio bajo la autopista elevada A8 (del que recibe su nombre, a-eight-erna) en Koog aan de Zaan, Holanda. Para contextualizar, Koog es una ciudad pequeña cerca de Ámsterdam, a orillas del río Zaan, uno de los miles que componen la geografía de los Países Bajos. A principios de los ’70 se comienza a construir esta autopista elevada sobre pilares para poder cruzar el río. Ésta se traza en medio de la ciudad, generando un corte tan radical en el tejido urbano que la iglesia de la ciudad y la municipalidad quedan en lados contrarios.

La oficina NL architects ve una oportunidad en la especie de “catedral alargada” que formaban los pilares bajo la autopista y parten por formular el “documento ciudadano A8erna” en estrecha relación con los ciudadanos. Éste es un petitorio formal en que se pone de manifiesto la oportunidad del terreno vacante que pide más equipamiento público y un control sobre el vandalismo presente bajo la autopista.

De aquí surge el proyecto A8erna: una cadena de intervenciones de programas públicos y equipamiento que aprovecha la autopista para configurar un gran espacio urbano cubierto. Ésta cadena está compuesta de un skatepark, una galería de graffiti, una cancha multiuso, un supermercado, una florería y pescadería, estacionamientos para 120 autos y una pequeña marina.

Fuente: nlarchitects.nl

La intervención cubierta se complementa con otros programas y elementos a lo largo del borde de la autopista, como por ejemplo, una parada de buses, plazas, y el rediseño total de la costanera del río que se había visto degradada por la reciente densificación no planificada del borde.

© Jeroen Musch. Fuente: nlarchitects.nl

En conjunto con el diseño a gran escala, se proyectan detalles que responden a las peticiones particulares de las demandas ciudadanas iniciales. Por ejemplo, el revestimiento exterior del supermercado es de láminas metálicas corrugadas para desincentivar las intervenciones de graffiti en los muros y orientarlos hacia el skatepark y la galería.

© Jeroen Musch. Fuente: nlarchitects.nl

Los estacionamientos se organizaron en torno al volumen del supermercado para corregir la forma desordenada e ineficiente en que se estacionaban los autos en el lote eriazo previo al proyecto.

Fuente: nlarchitects.nl

También, en la zona más cercana al río, se creó una pequeña bahía que actúa como marina, cancha acuática y entrada hacia el cauce.

© Jeroen Musch. Fuente: nlarchitects.nl

De esta manera, el proyecto transforma lo que era una cicatriz urbana, segregadora y vacante en un elemento integrador en el espacio urbano. Según la memoria del proyecto, se pasa de un espacio periférico residual a un centro, de un estacionamiento informal a un lugar activado de uso mixto, de un terrain vague a un punto focal. Todo esto con la simple y económica intervención de ubicar un programa aprovechando un (gran) techo existente y configurar un espacio con formas y materialidades de calidad.

© Jeroen Musch. Fuente: nlarchitects.nl

Si quisiéramos traer las observaciones principales de este proyecto hacia las zonas urbanas chilenas, podríamos ver que parte de las estrategias de este proyecto ya están presentes de una forma bastante particular. En un sentido, en las salidas de algunas estaciones de las líneas 4 o 5 del Metro se puede ver una cantidad considerable de comerciantes que usan la infraestructura elevada del tren; esto se presenta de manera notable en la estación Macul (L4) que dispone de más de 100 metros lineales de espacio vacante bajo el viaducto y en su salida norte abundan puestos de comercio, configurando de cierta manera un equipamiento comercial informal pero auspicioso y temporal pero que activa efectivamente el espacio. Darle cabida de forma permanente a este tipo de comercios podría convertirse en una iniciativa arquitectónica pública de bajísimo costo.

Via flickr.com, ©RiveraNotario.

Sin embargo, mientras éstas son oportunidades espaciales de fácil intervención, hay otro tipo de oportunidades, de índole de integración territorial, que no pueden importarse de forma tan sencilla. En este otro sentido, A8erna logra integrar ambos lados de la autopista debido, en gran parte, a que su principal obstáculo está elevado unos 7 metros sobre el suelo. En otros lugares, donde la planificación lamentablemente configura cortes en el territorio a nivel de suelo, las soluciones exitosas deben ser bastante más complejas y costosas.