Guía Urbana de Chile: Pueblos de Alto El Loa

Unos doce mil años han pasado desde que los atacameños comenzaron una de las hazañas más importantes de su tiempo: la conquista del desierto más árido del planeta. Incas, españoles y la expansión de la sociedad actual pudieron haber debilitado su cultura, pero los también llamados Licanantai (“gente de la tierra” en lengua Kunza) llegaron a ser la cultura más desarrollada entre los pueblos pre-hispánicos de Chile. Su fuerza fue tal que hasta hoy existen diez comunidades que mantienen vivas sus tradiciones. Allí, en medio de quebradas altiplánicas, los hijos del río Loa aún conservan sus iglesias centenarias y sus casas de adobe, ruegan a la lluvia, cuidan el ganado y bailan a sus santos.

Ubicado al nor-este de Calama, la zona andina de Alto El Loa desde un principio fue ocupada por los pueblos Atacameño y Quechua. En este recorrido conoceremos algunos de los pueblos más representativos: Chiu Chiu, Lasana, Ayquina y Caspana. En ellos se encuentran una de las iglesia más antiguas de Chile, el antiguo sistema de terrazas de cultivo, coloridas fiestas religiosas, museos arqueológicos, obras de arte rupestre y el notable talento arquitectónico-urbano de los atacameños.

Que se trate del desierto que menos vida alberga en el mundo y de temperaturas extremas, ha motivado a muchos a preguntarse porqué y cómo es que cientos de generaciones lograron adaptarse a este hábitat extremo. La razón principal es un estrecho y sobrio caudal que nace en el volcán Miño, cerca de Ollagüe, a más de 4 mil msnm. Pese a su baja corriente, ésta y sus 440 km. de largo son suficientes para cubrir de verde importantes oasis al fondo de las quebradas por donde viaja hace miles de años. Así, asentados a orillas del río Loa, los primeros atacameños construyeron aldeas-fortalezas también conocidas como pucarás.

Para llegar a los pueblos de Alto El Loa hay que recorrer largos y rectos caminos pavimentados o de tierra, rodeados por algunas zonas de desierto absoluto y otras donde surge tímida la flora típica del altiplano.

Camino a Caspana

Chiu Chiu, el pueblo ícono

A solo 35 km. en dirección al nor-este de Calama se encuentra el poblado de Chiu Chiu, un pequeño oasis cercano al lugar donde confluyen el río Loa y el río Salado. Aunque hoy habitan alrededor de 300 personas, antiguamente Chiu Chiu fue un centro que convocó a una gran población por ser parte del Camino del Inca. Apesar de haber sido fundada por españoles, esta aldea ya existía desde el año mil a.C., siendo la primera cerca del río Loa donde se asentaron los cazadores-recolectores.

Como en otros pueblos de la zona, sus casas son de baja altura y están construidas de adobe y madera. Al ser reconocido como pueblo típico, la comunidad cuenta con importantes atribuciones al momento de definir la calidad y estilo de los proyectos urbanos.

Casa de adobe y paja en Chiu Chiu

Además de las pocas cuadras que hay en el pueblo, en la plaza hay unos cuantos árboles a los que se les agradece la sombra y una pileta -sin agua- donde fueron moldeadas cuatro cabezas de pumas. A un costado destaca el símbolo más importante del pueblo: la blanca Iglesia que data de 1611, aproximadamente, es Monumento Histórico por ser una de las primeras construidas luego de la llegada de los españoles; símbolo del comienzo del periodo de evangelización de los pueblos originarios de Chile. Resulta curioso que su entrada principal esté al costado derecho del altar y no al frente, como ocurre con la mayoría.

Iglesia de Chiu Chiu, construida en 1611.

Alrededor de la plaza, además, se encuentran la Escuela San Francisco -llamada así en honor al patrón del pueblo-, la Oficina de la Asociación Indígena Atacameña, la radio del pueblo y la lavandería, donde las mujeres del pueblo asean la ropa que les llega de las minas de la zona.

Cercano a Chiu Chiu está la misteriosa laguna Inca Coya. De agua salada y forma de óvalo, su origen nunca ha estado muy claro para los científicos, quienes dicen que es producto de napas subterráneas del río Loa. Los lugareños, por su parte, dicen que no tiene fondo y atribuyen su origen a una leyenda que explica su nombre: Inca Coya significa esposa del inca.

El fértil valle de Lasana

Valle de Lasana

A unos 6 km. al norte de Chiu Chiu, el camino a Lasana ya es toda una aventura gracias su camino en medio de la imponente quebrada de grandes y resecas rocas que pareciera invitar a los visitantes al pasado, mientras en el oasis brillan las aguas del Loa. Los pastos verdes, las colas de zorro, los patos y burros son un verdadero descanso para la vista después de tanto desierto. En este valle se cultivan hortalizas como zanahorias, betarragas y alfalfa.

La fiesta religiosas de Ayquina

Monumento a la Virgen de Guadalupe de Ayquina

Silencio. Ayquina es un pueblo que atrae por su misterio, pues nada más que la fuerza del viento a 3 mil msnm interrumpe la tranquilidad en que está sumido este pueblo la mayor parte del año. Las cerca de 30 familias que viven allí trabajan en Turi, que es más propicio para la agricultura, por lo que las ventanas de las casas están cerradas y sus puertas protegidas con candados. Durante el día, la mayor actividad del pueblo sucede en la clase de la Escuela San José, donde ocho niños de distintos cursos de básica aprenden la materia tradicional y kunza, la lengua original de los atacameños.

Calle principal de Ayquina

Pero una vez al año, el silencio de Ayquina tiene un quiebre y se transforma en la fiestas religiosa más visitada de la zona de Alto El Loa. Miles de turistas llegan cada 8 de septiembre a celebrar con música y bailes a la Virgen de Guadalupe de Ayquina. Las leyendas son varias, pero la más conocida cuenta la historia de un niño indígena que decía jugar con una madre y sus hijos a quienes nadie conocía. Tiempo después, en ese mismo lugar de juegos fue encontrada una estatuilla de la virgen, la que se le habría perdido a un soldado español. Según la historia, la estatuilla fue llevada a otros pueblos, pero desaparecía y volvía a aparecer en Ayquina.

Dada la relevancia del evento, la Corporación Cultural y Turística de Calama creó el Museo Votivo de Ayquina. Allí se pueden encontrar ropas, coronas, biblias y otros objetos representativos de esta particular celebración.

Máscara de la fiesta de Ayquina, Museo Votivo.

Caspana en el corazón del altiplano

Muy cerca de la frontera con Bolivia y de los famosos Geisers del Tatio, una quebrada pareciera proteger la gran belleza de Caspana. Al llegar se pueden ver desde la cima las fértiles terrazas de cultivo, las casas de piedra, el río Salado y el pueblo viejo, donde está la iglesia. Casi sin intervención, la arquitectura incaica de Caspana muestra el esplendor de la cultura andina. Además, su urbanización original -que data de unos 800 años a.C- se mantiene casi intacta, ya que en este lugar no hubo contacto directo con los españoles.

Plaza de Caspana

Un lugar muy interesante es el Museo Arqueológico y Etnográfico, también de la Corporación Cultural y Turística de Calama, donde, entre otras cosas, se muestran las tradiciones ancestrales que todavía se viven en el pueblo. Una de ellas es la Limpia de canales que ocurre entre agosto y septiembre, antes del tiempo de siembra. Para este hermoso culto al agua llegan los habitantes del pueblo que alguna vez se fueron y ayudan, con botas y herramientas, a quitarle el barro, las piedras y el pasto a las acequias, para que fluya el agua. Junto a este trabajo se hacen fiestas y rituales con oraciones a la virgen y los santos. Otras tradiciones muy bellas y simbólicas son el Enfloramiento del ganado, en junio, donde cada familia cuelga pompones y flores de las orejas y cuellos de sus llamos; y el carnaval que se celebra en Semana Santa.

Valle de Caspana

Hay que ver: La iglesia de Chiu Chiu es una de las más antiguas de Chile (si no la más antigua). Observar sus gruesas paredes, la techumbre de madera y adobe y la curiosa disposición de sus bancas mirándose a sí mismas, no hacia el altar, es una experiencia única que nos entrega una rica imagen de lo que fue el pasado de este pueblo durante los inicios de la conquista española.

Cómo llegar: Saliendo por el nor-oeste de Calama, por la Ruta 21 se llega directamente a Chiu Chiu. Para llegar a Lasana hay que seguir por la vía 21 y tomar la bufurcación hacia la 24, donde esté señalizado, hacia el oeste. Para llegar a Ayquina y Caspana se debe seguir la ruta 21 hasta la señalización de la bifurcación de la ruta a Caspana y a Ayquina.

Ubicación: Museo Arqueológico y Etnográfico de Caspana, ubicado al este del río que cruza el pueblo. Teléfono: (55) 340-112 / Museo Votivo de Ayquina, en el poblado de Ayquina. No tiene referencia de calle ni número, pero está a pasos de la Iglesia.

Entradas: Museo Arqueológico y Etnográfico de Caspana, Adulto 200 pesos, Niños $ 100 pesos. Museo Votivo de Ayquina, Adulto 200 pesos, Niños $ 100 pesos.

Más información en: Área de Patrimonio de la Corporación de Cultura y Turismo de Calama. [email protected] Teléfonos: 56-55-271152 / 2711176. www.calamacultural.cl