Guía Urbana de Chile: Plaza Arturo Prat y Calle Baquedano, Iquique

Los adjetivos más comunes para definir a la capital de la región de Tarapacá en pocas palabras son “Iquique glorioso”, “Tierra de campeones” e “IkiIki” que en aymara significa “lugar de sueños” o “lugar de descanso”. En el fondo, solo buenos adjetivos para esta ciudad que, además de tener un presente de gran interés turístico, guarda recuerdos de hazañas e importantes momentos que son parte a la historia del país. Precisamente el centro histórico de Iquique es uno de los lugares más interesantes, no sólo por lo que se puede ver a simple vista, sino también por lo que se puede ir descubriendo al caminar algunas cuadras y mirar en sus rincones.

Por eso, un recorrido por la Plaza Prat y la calle Baquedano -la cual fue declarada Zona Típica en 1977- es sin duda la mejor forma de empezar a conocer esta ciudad resguardada por el mar y el desierto.

Torre del Reloj en Plaza Prat

Al pararse en Plaza Prat lo primero que destaca es la Torre del Reloj, la cual con sus 25 metros de altura es uno de los principales símbolos de la ciudad. El diseño de la Torre que combina elementos góticos con algunos de la tradicional arquitectura islámica, se le atribuye al ingeniero Manuel Eduardo Lapeyrouse. Ubicada en el centro de la plaza, fue construida en 1878 por mandato del alcalde Benigno Posada, poco tiempo antes de que Iquique pasara a ser territorio chileno. Aunque no se pueda ver a simple vista, no deja de ser interesante que esté construida en pino oregón. El reloj de cuatro caras al cual le debe su nombre, llegó desde Inglaterra en diciembre de 1878. La Torre fue declarada Monumento Nacional el 13 de julio de 1987.

Teatro Municipal de Iquique

En un costado de la plaza se encuentra el majestuoso Teatro Municipal de Iquique, para muchos artistas, el mejor teatro de Chile.Fue construido en 1889 en pino oregón traído desde Estados Unidos, así como la mayoría de las construcciones de Iquique de esa época. Cuentan en el teatro que la construcción se realizó en un tiempo récord, ya que se empezó a construir en julio y el 1° de enero de 1890 ya estaba abriendo sus puertas al público, por lo que algunos dicen que parte del teatro venía listo desde Europa. Tiene tres niveles y se cree que algunas de sus butacas son las originales de la época.

Además de espectáculos y bailes de salón, el teatro fue testigo de otros hechos históricos, como la revolución vivida en 1891, cuando el gobierno lo convirtió en su sede.

Destacan en el teatro el escudo nacional que se encuentra justo arriba del escenario y que fue instalado en la época de la construcción del teatro, el gran trabajo en madera y su gran cúpula pintada a mano.

Con una capacidad cercana a las mil personas y declarado monumento en 1977, el teatro hoy solo puede ser visitado turísticamente, ya que no recibe ningún espectáculo desde el 2009 y se encuentra a la espera de una restauración.

Vale la pena visitar la sala de máquinas, justo abajo del escenario, la cual conserva los mecanismos para cambiar la escenografía.

Junto al teatro en un edificio que data de 1913 se encuentra la Sociedad Protectora de Empleados de Tarapacá.

Sociedad Protectora de Empleados de Tarapacá

En el contexto de los movimientos sociales nacidos en la segunda mitad del siglo XIX, con el objetivo de regular las relaciones laborales de los trabajadores del salitre se funda en 1891 la Sociedad Protectora de Empleados de Tarapacá. En 1911, se inicia la construcción de su sede social que se ubica en un lugar privilegiado de la plaza junto al teatro Municipal y que destaca por su arquitectura de inspiración clásica.Hoy funciona como un restaurant abierto al público y sigue siendo la sede social de la Sociedad Protectora. El edificio que fue declarado Monumento Nacional en 1998, tiene la particularidad ser de uno de los primeros edificios sindicales de Chile y el único construido de ladrillos que es patrimonio arquitectónico de Iquique.

Sociedad Protectora de Empleados de Tarapacá

El Casino Español de Iquique, ubicado también en la Plaza Prat, fue construido por el arquitecto Miguel Retornano y abrió sus puertas en julio de 1904. Su estilo morisco español y su ornamentación lo hacen destacar por sobre las demás construcciones de la plaza. Hoy funciona como un restaurant, y aunque se pase por el lugar a una hora distinta a la cena o el almuerzo, vale la pena entrar y ver su construcción, llena de detalles, lámparas de fierro forjado colgando en su interior y grandes óleos en sus paredes. Destacan las pinturas de Don Quijote, realizadas por el pintor Vicente Tordecillas en 1908, además de pinturas del artista iquiqueño Sixto Rojas, quien fue un sobreviviente de la masacre de la Escuela Santa María.

Casino Español

Vale la pena subir el balcón ubicado en el segundo piso, desde donde se puede tener una de las mejores vistas de la plaza.

La riqueza de la calle Baquedano

Calle Baquedano

Al avanzar hacia el mar por la peatonal calle Baquedano se mezclan la vida pasada y actual de Iquique. Una serie de restaurantes y cafés con terrazas ofrecen una gran variedad gastronómica acompañada,por lo general, de jugos naturales.

Con solo caminar por ella, la calle ofrece toda su belleza y vida a los visitantes, pero además, un tranvía de madera atraviesa esta calle cuyas casas dan cuenta de la época más gloriosa del salitre.

El gran porcentaje de población extranjera atraídos por el salitre (en su mayoría ingleses y norteamericanos), sumado al constante contacto entre puertos con ciudades como San Francisco y Hamburgo,explican la particular arquitectura del centro histórico de Iquique: grandes casonas pareadas, construidas en pino oregón, de estilo georgiano, adaptadas al clima del desierto con terrazas sombreadas sobre la azotea y lucarnas, se encuentran en los costados de toda la calle.

Museo Regional de Iquique

También en esta calle se encuentra el Museo Regional de Iquique, el que esconde algunos de los mayores tesoros rescatados de una vida en la zona mucho anterior a la época de oro del salitre.

Impresionantes son sus momias Chinchorro, que fueron encontradas en el sur Iquique, las cuales -junto a otras momias artificiales encontradas en el país- son las más antiguas del mundo, con alrededor de cinco mil años de antigüedad.

Museo Regional de Iquique

Entre otras de las exhibiciones de este museo, que ya suma 52 años de existencia, están los cráneos con deformación típicos de algunas culturas prehispánicas y una colección de objetos encontrados junto a las momias del cerro Esmeralda, el cerro más alto de Iquique, en donde se realizó el único sacrificio humano en altura encontrado en borde costero en el mundo. Se trata del sacrificio Inca de dos niñas que viajaron desde Cuzco para ser sacrificadas en Iquique. Hoy parte de sus ropajes y otros objetos están exhibidos en el museo.

Por si fuera poco, el museo se encuentra en un interesante edificio de estilo neoclásico que fue construido en 1892 y que tuvo como fin cobijar a los tribunales de Justicia.

Al seguir caminando nos encontramos con el Palacio Astoreca, que fue mandado a construir por Juan Higinio Astoreca, un exitoso empresario salitrero Vasco, quien se casó con Felisa Granja, hija de una acaudalada familia iquiqueña.

Palacio Astoreca

Esta casona de estilo georgiano tenía como destino ser la residencia en Iquique de la familia. Sin embargo nunca llegaron a habitarla, ya que poco tiempo antes de ser terminada en 1904 Juan Higinio Astoreca falleció de un ataque al corazón y su esposa junto a sus cinco hijos se trasladaron a Valparaíso.

Palacio Astoreca

La casa fue comprada por el gobierno de Pedro Montt en 1909 y se destinó a ser residencia del Intendente y sede de la Intendencia Regional de Tarapacá. Desde ese entonces, esta casa ícono en Iquique de las lujosas casas mandadas a construir por los empresarios del salitre, pasó ser un emblema político nacional, recibiendo en sus dependencias a personajes como Pedro Montt, Pablo Neruda, Salvador Allende y Augusto Pinochet, entre otros. Esta fue su función hasta 1977, ya que en la década de los 80’s, fue reconocido como un patrimonio de la ciudad y pasó a ser un centro de cultura.Más recientemente, en 1995 la Universidad Arturo Prat tomó la casona como centro de extensión cultural y hoy -además de ser una casa museo donde se pueden ver muebles originales de la época traídos, desde China, Estados Unidos y Europa-, cuenta con exposiciones durante todo el año. De estas destaca una exposición permanente de caracolas traídas de todas partes del plantea, y muestras itinerantes, donde generalmente exponen artistas emergentes iquiqueños.

Vale la pena detenerse a contemplar el gran vitral que se encuentra en el techo de la casona. En la entrada del Palacio Astoreca solo se pide un aporte voluntario.

Calle Baquedano

Otros atractivos de la calle Baquedano son el museo del deporte de Iquique, el museo Militar y la galería espacio Collahuasi. Al llegar al mar una gran estatua de Arturo Prat Chacón, marca el término del Paseo.

Horarios: El Teatro Municipal está abierto de lunes a viernes de 10:00 a 18:00 hrs. sábado de 10:00 a 14:00 hrs. El Museo Regional del Iquique está abierto de martes a viernes de 9:00 a 17:30 hrs. Sábado de 9:30 a 18:00 hrs.

Entradas: Las entradas al Museo Regional de Iquique para Público general cuestan $1.500, estudiantes y tercera edad $800 y Menores de 12 años Entrada gratuita. El aporte al Palacio Astoreca es voluntario.