Proyecto Hydropolis: Una ciudad acuática para el valle del Nilo, Egipto

Cortesía de Margaux Leycuras, Marion Ottmann, Anne-Hina Mallette

El proyecto ‘Hydropolis’ fue diseñado por las estudiantes Margaux Leycuras, Marion Ottmann y Anne-Hina Mallette, de la escuela de arquitectura de Nantes, y ganó recientemente uno de los premios del concurso organizado por la Fundación Jacques Rougerie. ‘Hydropolis’ es una propuesta de ciudad acuática ubicada en el Valle del Nilo, Egipto, que pretende explotar a su favor el fenómeno de la crecida de las aguas en lugar de sufrir las consecuencias y reaccionar posteriormente.

Más imágenes y la descripción por el equipo de diseño después del salto.

Problema

En el pasado, el valle del Nilo vivió al ritmo de las subidas del nivel del agua, obteniendo sus ventajas para fertilizar sus tierras de cultivo. Sin embargo, estas variaciones de agua son irregulares, por lo que fuimos testigos de períodos de inundaciones seguidas de largos meses de sequía. Por lo tanto, en 1902 el gobierno egipcio inició la construcción de una represa a siete kilometros de Asuán para dominar el río, creando el enorme Lago Nasser que inunda parte del territorio.

Cortesía de Margaux Leycuras, Marion Ottmann, Anne-Hina Mallette

Esta represa genera un impacto negativo en el ecosistema. En efecto, la ausencia de sedimentos en el valle ya no compensa la erosión marina a lo largo de la costa, provocando una disminución de la pesca y obstaculizando la fertilización de las tierras de cultivo. También se esta produciendo una introducción salina en el delta del Nilo, causando una erosión del litoral escarpado.

Cortesía de Margaux Leycuras, Marion Ottmann, Anne-Hina Mallette

Concepto

Con el fin de resolver estos problemas y restaurar el ecosistema del valle del Nilo, desarrollamos un proyecto alternativo a la represa de Asuán, que se aprovecha de los beneficios de la inundación al mismo tiempo de controlar el río. Así, creamos un sistema modular de ciudades a lo largo del río Nilo, pasando de un problema técnico a una oportunidad de ciudad ideal.

Cortesía de Margaux Leycuras, Marion Ottmann, Anne-Hina Mallette

La idea principal del proyecto es dividir el lago Nasser -en cada uno de los módulos de ciudad- en un lago profundo de 200 metros. Gracias a que este lago se combina con un sistema hidrológico, logramos conseguir un nivel de control más natural de las inundaciones. Cada ciudad está rodeada por el río Nilo, conectando todas las ciudades en su conjunto, como un sistema de conexión de todo Egipto. Estas ciudades se conforman a través de un muro envolvente que se adapta a la topografía de la montaña que bordea el valle. A partir de este dique emerge un flujo de tráfico (carreteras, puentes) que une la ciudad con el exterior y los pueblos de los alrededores.

Cortesía de Margaux Leycuras, Marion Ottmann, Anne-Hina Mallette

A escala urbana, el módulo está estructurado por un sistema hidrológico complejo. En efecto, el eje fluvial principal, controlado por esclusas, cruza la ciudad para llegar a la zona del puerto interno situado en el embalse. Además, el riego de los campos es proporcionado por la combinación de diques, canales y válvulas. El conjunto converge hacia el lago central de depósito y en su circunferencia se encuentra el anillo que forma la ciudad.

Cortesía de Margaux Leycuras, Marion Ottmann, Anne-Hina Mallette

Así, la ciudad es atravesada por entre la tierra (agricultura) y el lago (intercambios). Nuestro sistema hidrológico pone de acuerdo el ritmo de inundación con el ritmo agrícola. De julio a septiembre, el Nilo se inunda. Las válvulas de la presa exterior se abren, entonces el agua se deposita en los campos. Las válvulas de la presa en el interior están también abiertas con el fin de rellenar el lago. Entonces el Nilo regresa a su lecho, el depósito del lago está lleno y el agua es retenida por la represa interior. Las válvulas de la represa exterior también se cierran para irrigar, dejando cincuenta centímetros de agua en los campos. Esta es la época del arado y la siembra.

Cortesía de Margaux Leycuras, Marion Ottmann, Anne-Hina Mallette

Durante cinco meses, el arroz crecerá a los pies del agua. Mayo es el mes de la cosecha. Tres semanas antes de abrir las compuertas de la represa externa, el arroz terminará su maduración fuera del agua. De junio a julio es el tiempo de sequía y el secado el arroz. Finalmente, en este momento, el nivel del Nilo está en su nivel más bajo, pero la ciudad se beneficia del agua del lago que funciona como reserva y depósito.