Guía Urbana de Santiago: Parque Quinta Normal

Juan Guillermo Ramírez © Plataforma Urbana

“Ir a Matucana, pasear por la Quinta…” es un verso de la canción “Violeta ausente” que la folcklorista cantaba cuando viajaba por Europa y añoraba volver a pasear por Santiago. Antes y después de ella, muchos artistas se han inspirado en este parque y cinco destacados museos de la capital han decidido instalarse en sus jardines. Además, aquí se han realizado ferias internacionales, todos los años hay eventos socio-culturales y para qué hablar de los miles de visitantes que llegan al parque los fines de semana.

Pero ¿Qué hace que “la Quinta” sea tan querida por los habitantes? Quizás, por ser el primer parque público que tuvo Chile, o por la mística que se siente al recorrer sus caminos, o por haber dado nombre en a la comuna Quinta Normal (a pesar de que el parque está ubicado en Santiago), o también debido a algunas de sus entretenidas instalaciones como la laguna con botes, el invernadero que es Monumento Histórico, dos centros culturales, las canchas de fútbol, de tenis y de patinaje, los juegos infantiles, los paseos en tren y carritos y los más de 4.200 árboles que, por edad y gran altura, sin duda son los protagonistas del parque.


Historia

Antes de la fundación del parque en 1842, picunches e incas habitaron esta zona cercana al río Mapocho. “Chuchunco”, una palabra que hoy usamos para referirnos a un lugar lejano, en realidad significa “abundancia de agua”, y así era como los indígenas llamaban a todo este sector poniente de la capital. Actualmente, hoy no podríamos decir que “la Quinta” queda en “Chuchunco”, pues la estación de metro Quinta Normal acerca en pocos minutos a muchos santiaguinos.

Ya en el siglo XIX, este sector fue pensado para instalar la original “Quinta Normal de Agricultura”, con el fin de ser un centro de educación y experimentación agrícola del Estado. Esto explica que en la Quinta haya tantas especies arbóreas de gran edad, como la secuolla (EE.UU.), el alcornoque (Mediterráneo), la araucaria y el Ginkgo, un árbol que en Japón es símbolo de la reconstrucción de la nación luego de la caída de las bombas atómicas.

Uno de los mitos de este lugar se refiere al origen de su nombre: hasta el día de hoy se cuenta que, antiguamente, en el sector vivía un hombre que tenía cuatro hijas enfermas, hasta que la quinta le salió normal. Por supuesto, este chiste -fome o no-, no es real. Primero, se le puso “Quinta” por ser uno de los terrenos campestres en que su arriendo correspondía a la quinta parte de los frutos que allí se producían. “Normal” es por la Escuela Normal de Preceptores, fundada también en 1842, ya que los profesores hacían investigaciones sobre botánica y agricultura en el parque.

En sus inicios, el Parque Quinta Normal tenía 135 hectáreas, pero actualmente es cuatro veces más chica. Dentro de sus hitos históricos, se cuenta que aquí funcionó el primer zoológico de Santiago, el primer Museo de Bellas Artes (actual Museo de Ciencia y Tecnología), el primer pluviómetro de Chile y uno de los primeros viajes en globo.

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Laguna y juegos de agua

En 1875 Chile fue el anfitrión de la Gran Exposición Internacional, un símbolo de modernidad en la que participaron más de 20 países de toda América y de Europa, y que tenía el fin de difundir entre el público chileno los últimos avances científicos y tecnológicos en el mundo: fósforos que se encendían al instante, taladros y la futura Estatua de la Libertad en Nueva York. El Parque Quinta Normal, el gran orgullo de la ciudad en ese entonces, fue el lugar elegido para desarrollarla.

Fue para esta ocasión que se construyeron dos restaurantes, un tren y tres lagunas. De éstas últimas sólo queda una que está ubicada frente a la entrada principal y que es uno de los mayores atractivos para los que gustan de dar un paseo en auto-botes ($4.000 por 20 min.).

Otra de las mayores transformaciones que se han realizado en el parque ocurrió en febrero de este año, cuando como parte del “legado Bicentenario” se reconstruyó todo el sector que rodea la laguna para instalar miradores, terrazas y una plaza dura con juegos de agua.

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Museo Ferroviario

Seguramente, muchos santiaguinos han visitado alguna vez el Museo Ferroviario, tomándose fotos con alguna de las locomotoras a vapor o dentro de un ferrocarril que aún conserva un vagón típico de la primera mitad del siglo XX.

El Museo Ferroviario fue creado en 1984, tras la donación que EFE hizo a la Municipalidad de Santiago de un conjunto de piezas históricas, representativas de la época de vapor. Actualmente, el museo realiza labores de investigación, educación, extensión y exposiciones permanentes y temporales, con el fin de difundir este patrimonio.

Está abierto de martes a viernes entre 10 y 17:50 hrs, y sábados, domingos y festivos de 11 a 18:50 hrs. El valor de entrada es de $500 niños y estudiantes, $800 adultos y $400 adulto mayor.

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Invernadero

Cuando aún funcionaba la Quinta Normal de Agricultura, este Invernadero fue creado junto al Jardín Botánico en 1851 bajo la dirección del naturista Rodolfo Philippi. Está ubicado en el sector sur-oriente del parque, atrás del Museo de Historia Natural, y pese a haber sido un lugar hermoso y a haber sido nombrado Monumento Histórico tras el Estudio de Restauración y Recuperación del Invernadero de la Quinta Normal, hoy lamentablemente continúa abandonado.

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Museo de Ciencia y Tecnología y Museo Infantil

Muy distinto a lo que es actualmente, en sus inicios el edificio del actual Museo de Ciencia y Tecnología albergó al primer Museo de Bellas Artes de Chile (esto explica que su fachada sea una copia -no muy exacta- del Partenón, en Grecia), y luego al Museo de Arte Contemporáneo, MAC.

Cuando fue creado como MCyT en 1985, se convirtió en el primer museo interactivo del país y tenía el fin de complementar y fortalecer la enseñanza de la ciencia en Chile y ser una alternativa de educación para todos quienes que no tienen posibilidades de acceso a la información científica y técnica.

Está abierto de martes a viernes entre 10 y 18 hrs, y sábados, domingos y festivos de 11 a 18 hrs. Sus tarifas son $600 niños y estudiantes, $800 adulto y $400 adulto mayor.

Juan Guillermo Ramírez © Plataforma Urbana

MAC y Balmaceda Arte Joven

Fundado en 1946, el Museo de Arte Contemporáneo se ha transformado en un gran exponente del arte de vanguardia a través de una amplia colección chilena y, en menor medida, internacional. Actualmente, está instalado en dos edificios: uno tras el Museo de Bellas Artes en el Parque Forestal y otro en la Quinta Normal. El edificio de éste último, de un blanco característico al que se accede por Matucana, fue construido en 1920 y hoy está en proceso declaratorio como Monumento Nacional. Cuenta con 12 salas de exposición y un auditorio.

Por su parte, el centro cultural Balmaceda Arte Joven es una casa muy llamativa de dos pisos que está cubierta de murales y se puede ver desde la entrada al Parque, hacia el norte. En su interior hay galerías de arte y se realizan talleres gratuitos de música, teatro, literatura, danza, artes visuales y audiovisual. Además, constantemente se están organizando diversas exposiciones que se instalan en distintos lugares de Santiago y se ofrecen servicios de producción artística y arriendos de espacios, sala de grabación y de edición.

Juan Guillermo Ramírez © Plataforma Urbana

Parque

Por último, en el parque se pueden utilizar las canchas de tenis de la U. de Chile, la piscina municipal de Santiago, las zonas de juego, el tren que todos los findes de semana recorre toda la Quinta ($700 adultos y niños) y el gran Museo Nacional de Historia Natural, que desarrollamos únicamente en otra Guía Urbana de Santiago.

Entre otras cosas, se pueden encontrar organilleros, partidos de chueca y otras actividades de la comunidad Mapuche, actividades de scouts, arriendo de carros y triciclos y pintacaritas.

Juan Guillermo Ramírez © Plataforma Urbana

Hay que ver: El Jardín Botánico, un mini bosque con flora nativa que está ubicado al lado del invernadero. Es un lugar poco visitado, tranquilo y fresco.
Disco recomendado: La Quinta Normal“, de Perrosky.
Valor de la entrada: Parque gratuito.
Estacionamientos: No. Pero se puede estacionar en Portales o en Matucana con Romero.
Estacionamiento de bicicletas: No.
Metro: Estación Quinta Normal, Línea 5.
Cajero automático: En Portales esq. La Encinas y esq. Las Sophoras. También en Matucana esq. Moneda y esq. Huérfanos.
Ubicación: Matucana 520, Santiago. Entre Matucana, Santo Domingo, Autopista Central y Portales.
Horarios: De martes a domingo, de 7.30 a 20.00 hrs.
Visitas guiadas: En el parque no, pero cada Museo tiene visitas guiadas (consultar en sus sitios web).
Fotografías: © Juan Guillermo Ramírez / Plataforma Urbana