Del abandono al interés público: Siete casos de reconversión urbana

The McAllen Public Library © Lara Swimmer

Mientras en algunas ciudades los edificios abandonados son demolidos para erigir nuevos proyectos que no siempre reivindican el carácter público ni comunitario de un lugar, existen otros que sí lo hacen. Estos casos de regeneración urbana validan el derecho a la ciudad por parte de sus habitantes y le dan una nueva concepción del espacio público, como lugar de encuentro, identificación y entretenimiento.

Tal es el caso canadiense que les presentamos en que un edificio abandonado de estacionamientos fue transformado en la granja urbana más grande de Norteamérica, permitiendo que sus vecinos puedan comprar verduras a un paso de sus hogares.

¿Imaginas un zoológico convertido en una galería de arte? ¿o un silo en un gran muro de escalada? ¿o un supermercado abandonado que se transforma en la biblioteca pública más grande a nivel nacional?

A continuación podrás conocer siete casos de reutilización de lugares que se han dado en otros países.

© Lara Swimmer

1. De supermercado a biblioteca pública.

En McAllen, Texas, había un supermercado abandonado de la cadena Walmart que medía el equivalente a dos canchas y media de fútbol. Para reutilizar este espacio, la firma de arquitectura Meyer, Scherer & Rockcastle creó el proyecto de una biblioteca pública orientada a niños y jóvenes, para que tuvieran lugares de encuentro y estudio. La propuesta, que está en marcha desde 2008 bajo el nombre “The McAllen Public Library”, tiene 14 salas de estudio, 64 laboratorios de computación, una galería de arte y un auditorio, sin contar los miles de libros. El proyecto ganó este año el concurso de diseño interior de una librería organizado por la Asociación Interionacional de Diseño Interior y se convirtió en la librería pública de un piso más grande de Estados Unidos.

© Livio Ninni

2. Un zoológico que se transformó en galería de graffiti.

Border Land Project es una iniciativa italiana que busca acoger a organizaciones que generan actividades de cooperación y desarrollo comunitario junto a una localidad en específico. Un caso que respaldaron fue el de Street Art Museum en Turín, que consistió en pintar las instalaciones de un antiguo zoológico con distintos graffitis con tal de revitalizarlo, centrar el interés en el arte callejero y en el espacio urbano. Además, los murales contienen mensajes que invitan a tomar conciencia de la vida animal. Por ejemplo, en la imagen superior no se distingue un oso polar porque el calentamiento global amenaza su existencia.

© Steve Barringer

3. De cuartel militar a “Rainbow Village”

Entre los años ’40 y ’50, los soldados nacionalistas de Taiwán construyeron un cuartel militar en la ciudad de Taichung. Pasaron los años y el que en su momento fue un asentamiento pasajero se convirtió en uno permanente para cientos de familias, a pesar del mal estado de las casas e instalaciones. Por esto, el municipio decidió que demolería la villa, lo que generó molestias entre sus habitantes. Ante esto, Huang Yung-fu, un veterano de guerra de 87 años residente del lugar, decidió protegerlo mediante arreglos y coloridos murales, convirtiéndose así en “Rainbow Village”. Gracias a esta intervención, que incluye dibujos de animadores de televisión, animales y plantas, “Rainbow Village” ha sido promocionado por el gobierno como un destino turístico.

4. Una antigua fábrica de boinas se convierte en un “centro multimedia”

En 1980, una fábrica de boinas ubicada en el centro de Oloron Sainte Marie, al sudoeste de Francia, fue abandonada porque se construyó una nueva sucursal en las afueras de la ciudad. Sin embargo, no fue hasta 2009 cuando se le dio un nuevo uso a este edificio al convertirlo en Piémont Oloronais, un centro multimedia público. Sus arquitectos, Pascale Guédot y Michel Corajoud, quisieron que la estructura se relacionara con el entorno natural del lugar, por lo que construyeron salas de lectura con tragaluces.

© NL Architects

5. De silo a “Siloo O”

Hace un par de años, existían tres silos abandonados en las afueras de Amsterdam. Con el objetivo de que no se desvalorizaran completamente, el municipio lanzó en 2009 un concurso orientado a arquitectos y diseñadores para que entregaran propuestas sobre las funciones que en estas estructuras se podrían desarrollar. Una de las ideas que más llamó la atención fue “Siloo O”, de la de la firma NL Architects, que consiste en convertir el silo en un muro de escalada. Con este verdadero gimnasio vertical, se utilizaría la estructura original y se harían modificaciones para aprovechar la luz natural, lo que aminoraría los efectos de la construcción en el medioambiente. Además, el lugar tendría otros atractivos, como un bar, comercio, salas de reunión y lectura.

© Paul S. Bartholomew

6. El acero dio paso a las obras de arte

En Pennsylvania, Estados Unidos, estaba ubicada la fábrica de acero Bethlehem Steel. Sin embargo, en 1995 cerró sus puertas y permaneció abandonada por más de diez años hasta que el estudio de arquitectura Spillman Farmer lo convirtió en ArtsQuest Center, un campus de arte que realiza actividades culturales que atraen a 1,3 millones de visitantes por año. Lo mejor de todo es que el 80% de las actividades son completamente gratuitas para la comunidad.

© Daniele Voarino

7. De líneas férreas a paseo peatonal

Entre Albisola Superiore y Celle Ligure, en la costa italiana, había una línea férrea completamente abandonada. La firma de arquitectos 3S Studio tomó este proyecto y lo transformó en Albisola Superiore, un paseo peatonal que rehabilita el sector costero con materiales de bajo impacto medioambiental.