“Literature vs Traffic”: Los libros se apoderan de la calle

En junio de este año, el colectivo español Luz Interruptus creó la intervención urbana “Literature versus Traffic”, la que consistía en desplegar más de 10.000 libros iluminados con luces LED en las calles de Melbourne. El sector escogido fue Federation Square, un centro cívico y cultural de la ciudad australiana que cedió algunas de sus escaleras y una pista de Flinders Street, una de las calles más transitadas del lugar.

Los libros fueron previamente recolectados por  el colectivo a partir de donaciones que bibliotecarios hicieron por considerar que estaban obsoletos y en mal estado. Sin embargo, una vez finalizada la muestra, los asistentes no opinaron lo mismo, ya que muy felices pudieron elegir un texto y recibirlo como un regalo por parte de la organización.

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Para que los libros no perdieran su aspecto original, el colectivo los refaccionó antes de instalar en la calle, para que durante la muestra los transeúntes pudieran elegir un libro y leerlo libremente, convirtiendo la intervención en una verdadera sala de lectura al aire libre.

“Literature versus Traffic” se enmarcó en el festival “Light in Winter” que cada año se realiza en Melbourne. En su versión 2012 se denominó “Reading”, por lo que todas las exposiciones giraron en torno a la lectura como una muestra de que ésta se apoderaba de la ciudad y para generar conciencia de los beneficios educacionales que entrega.

Durante el mes que estuvo dispuesta en las calles, decenas de artistas callejeros realizaron sus performances en torno a los libros, lo que llamó la atención de los automovilistas y peatones. Por otra parte, la intervención fue utilizada como telón de fondo de una muestra de danza llamada “Walking Through Words”, en la que los artistas emergían entre los libros. La última noche de la exposición, nueve bailarines callejero de la agrupación Yumi realizaron un improvisado baile que concluyó con la entrega de un libro a cada automovilista que circulaba por el lugar.

Hasta julio, Fed Square se convirtió en una improvisada biblioteca en la que los peatones podían tomar un libro y leerlo libremente por el tiempo que quisieran. Como el “río de libros” – como fue denominado por el colectivo organizador – estuvo disponible durante las 24 horas de todos los días, los peatones incluso podían caminar entre los libros para leer el que más les llamara la atención.

Durante la selección de libros, Luz Interruptus destacó que no entendían porqué algunos ejemplares fueron desechados, puesto que su contenido era apreciado como algo nuevo por quienes lo leyeron.

Con esta intervención, miles de libro que estaban olvidados y en malas condiciones pudieron ser valorados por quienes fueron parte de este festival urbano.