“Cavalete Parade”: Intervención artística a afiches de campañas políticas

En período de elecciones políticas es posible ver las calles atestadas de carteles y propagandas que anuncian a los candidatos. En Chile, esta situación es palpable desde que se inició el período de campaña el pasado 28 de septiembre, con motivo de las próximas elecciones municipales del 28 de octubre. Por esto, hace un par de días apoyamos una petición sobre una nueva forma de presentar las propuestas políticas de cada postulante, para evitar la contaminación visual.

En Brasil, la situación no es muy distinta. Desde agosto a la fecha, las calles de distintas ciudades fueron cubiertas con pendones y afiches que dan a conocer a los candidatos de las elecciones municipales que hoy se celebran.

Ante esta invasión del espacio público, se creó una agrupación anónima denominada “Cavalete Parade” o “Desfile de Caballetes” en español. Este grupo invita a los ciudadanos a intervenir la propaganda y recuperar las calles, plazas y parques que, en su opinión, no fueron respetados por los políticos al momento de instalar sus caballetes propagandísticos.

Después del corte podrás conocer cómo se coordinaron los ciudadanos y los caballetes que crearon.

Para recuperar estas áreas, el colectivo invitó a los ciudadanos a considerar los caballetes como lienzos en donde podían dibujar, pintar y plasmar cualquier muestra artística. Incluso, se difundió a través de las redes sociales un “manual visual” que explicaba cómo retirar los pendones de espacios públicos.

En la imagen, el colectivo señala algunas de las “condiciones” que deben cumplir los caballetes antes de ser retirados. Entre estas se encuentra que deben estar instalados en áreas verdes y obstaculizar la circulación de los peatones. Si esto se cumple, la agrupación recomendó tomar una foto al estado original en que estaba el caballete y retirarlo pasadas las 22 hrs.

Una vez extraído el caballete, debía ser cubierto por una obra de arte. La mayoría fue intervenido con pinturas y graffittis, mientras otros sirvieron de macetero.

Una vez modificado cada caballete, debía ser reincorporado a una calle y hora indicada por el afiche de Cavalete Parade, en donde se congregaron todos los artistas anónimos que hicieron su aporte artístico a la ciudad. Esta acción fue considerada por el colectivo como una “limpieza de la ciudad”.

Esta acción se replicó en 21 ciudades brasileñas, como Belo Horizonte, Curitiba, Porto Alegre, Rio de Janeiro y Sao Paulo, entre otras.

En cada intervención, los afiches de congregación anunciaban que una vez instalados los caballetes y expuestos a los transeúntes, se debían fotografiar y compartir las imágenes en las redes sociales. Luego de cada reunión, cada persona debía retirar su caballete, para evitar replicar la misma acción que realizan los candidatos: ensuciar las calles con pendones.

“Cavalete Parade” es un ejemplo de que no es necesario destruir lo que no nos gusta o genera inconvenientes, sino que se puede reutilizar de un modo atractivo para que sea valorado por todos los habitantes de una ciudad.