Unesco cuestiona a Sevilla por autorizar construcción de Torre Pelli

Fuente: lavozlibre.com

La ciudad española de Sevilla tiene tres monumentos reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Se trata del Archivo de Indias, el edificio Real Alcázar y la Catedral, los que ostentan la categoría desde 1987 y están ubicados en el casco histórico de la ciudad.

Sin embargo, desde el 2007 estos bienes culturales se han visto amenazados por la construcción de la Torre Cajasol, diseñada por el arquitecto argentino – estadounidense César Pelli, autor de la Torres Petronas, en Malasia, y del Costanera Center en nuestro país. La Torre Cajasol, también denominada Torre Pelli, será un edificio de 178 metros de altura y 42 pisos que superaría con creces los 90 metros de la Giralda, el que durante décadas fue el edificio más alto de la ciudad.

Por esto el Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco cuestionó que el Ayuntamiento de Sevilla no paralizara las obras a tiempo porque, en su opinión, ejerce un “impacto visual altamente negativo” sobre los monumentos. Incluso, hace un par de meses el organismo internacional amenazó con eliminar a la ciudad española de la lista de Patrimonios Mundiales.

A continuación más detalles de la decisión de la Unesco y de la Torre Pelli.

En el caso del país ibérico su diseño ha sido duramente rechazado por ciertos sectores de la población, porque consideran que sus dimensiones son desproporcionadas en comparación a las de otras edificaciones ya existentes en la ciudad, y porque su estilo arquitectónico no se ajusta al que mantiene Sevilla. Es por esto que los detractores se organizaron en 20 colectivos, agrupados en la organización “Plataforma Ciudadana ¡Túmbala! Contra La Torre Cajasol”.

La torre Cajasol es propiedad de una institución financiera del mismo nombre y  contará con oficinas, sedes municipales, zonas comerciales, un museo y áreas verdes. Según algunos opositores, su aprobación en el Ayuntamiento de Sevilla se debió a que el alcalde de la ciudad, Juan Ignacio Zoido, valorizó más las ventajas que significaría para la población la apertura del edificio, como la creación de más de 2.000 puestos de trabajo y cuatro hectáreas de terrenos abiertas al público.

Fuente: El País

Por su parte, el arquitecto Pelli durante su presentación del proyecto al Ayuntamiento de Sevilla, destacó que sería la torre más sustentable del país porque tendría un recubrimiento cerámico que aislaría el calor, generando una reducción de un 20% en el gasto de aire acondicionado. Además,  la instalación de una azotea “verde” permitiría que este principio se cumpla. Con esto el arquitecto afirmó que “Sevilla tiene que llegar al siglo XXI” con la edificación, lo que fue celebrado por las autoridades locales.

En la 36ª Sesión del Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO, realizada en San Peterburgo en junio pasado, el organismo internacional ratificó su criterio difundido anteriormente, pero no incluyó a los monumentos en la llamada lista negra, sino que permitió que la construcción de la torre continuara.

Durante la sesión, el alcalde de Sevilla, tuvo la oportunidad de defender la obra asegurando que se emplaza fuera del casco histórico. Los representantes que se manifestaron en contra, como Alemania, Estonia y Suiza, mantuvieron su postura sobre el impacto visual negativo de las obras sobre la ciudad y solicitaron paralizar la construcción.

Entre los demás asistentes, los representantes de Colombia, Francia e Irak, sostuvieron que ya era muy tarde para detener las obras, lo que fue compartido por el Comité. De esta forma,  el organismo internacional solicitó al gobierno español un documento que deberá presentar el 1 febrero de 2013 en el que explique los mecanismos que implementará para proteger los monumentos y evitar así que el patrimonio se vea afectado por la torre. Si se cumple esta medida según los criterios, los monumentos sevillanos podrán mantener su clasificación y no serán eliminados de la lista de ciudades destacadas.

Ante la decisión de la Unesco, el portavoz del PSOE, Juan Espadas, sostuvo que será necesario diseñar una promoción turística de la ciudad, para evitar que su imagen resulte dañada con la difusión de los criterios de la Unesco.