El rescate de los Trolleys abandonados en Ciudad de México

© Jesús Chairez; vía Flickr

En el año 2000, el gobierno japonés donó catorce trolleys a la Ciudad de México, para que en ellos se crearan centros educacionales. Sin embargo, el proyecto no prosperó y los buses permanecieron abandonados hasta el 2005, año en que fueron redescubiertos por las historiadoras de arte Ariadna Ramoneti y Fernanda Sales.

En la Plaza Luis Cabrera de la Colonia Roma, estaba abandonado uno de los buses, por lo que las historiadoras buscaron la forma de reutilizarlo, para lo que pidieron autorización al Gobierno de la capital mexicana, entidad que aceptó su propuesta. Así el bus se convirtió en la Galería Trolebús, un espacio que sirvió como taller de artistas emergentes y en donde expusieron sus obras.

La galería contaba con el patrocinio del programa cultural de la Delegación Cuauhtémoc y era auspiciado por un hotel del distrito federal, lo que permitió que operara hasta el 2009, pero debió cerrar por falta de recursos y porque sus curadoras optaron por dedicarse a otros proyectos. Durante su funcionamiento, 24 artistas emergentes pudieron exponer sus trabajos.

Lo bueno fue que el bus no fue abandonado ni destruido, sino que mantuvo su carácter cultural. De hecho, hasta el día de hoy sirve como un espacio cultural y se sumaron dos buses más, permitiendo que distintos grupos musicales ensayen y den conciertos gratuitos al interior de cada trolley durante las tardes o los fines de semana. Además, sirven como taller para escultores y pintores, quienes una vez finalizada la producción, pueden exponer sus obras en el mismo lugar. El teatro tampoco queda fuera y las obras son realizadas en su interior.

Los trolleys, que datan de la década del ’60, están permanentemente estacionados en el Parque España, en el sector de Colonia Hipódromo, otro en Colonia Roma, en las cercanías de la Plaza Luis Cabrera y, el último, en el Parque México, en Colonia Condesa.

Para costear su financiamiento, cada mes distintas empresas privadas pueden pintar su exterior con publicidad acorde a las actividades que en su interior se realicen. Asimismo, la comunidad y distintos artistas pueden intervenir cada trolley con sus propios diseños.

Fumiko Nakashima

En febrero del 2010, el bus que está estacionado en Colonia Hipódromo fue pintado por el artista Fumiko Nakashima, con motivo de la conmemoración de un año del terremoto y maremoto que azotó a Japón. El trabajo titulado “Doble Vida” fue parte de un programa artístico y público llamado “Llegará la Primavera”.