Intervención Urbana: Basura plástica custodiando el museo

© Gustavo Sanabria

Luzinterruptus es un colectivo español que acostumbra hacer intervenciones urbanas en el espacio público utilizando “la luz como materia prima, la noche como lienzo y los materiales reciclados su fuente de inspiración”.

En junio de este año fueron invitados a Suiza por el Museo Gewerbemuseum de Winthertur para formar parte de Oh, Plastiksack!, exposición monográfica sobre bolsas de plástico, donde presentaron la intervención “Basura Plástica custodiando el museo”.

Para formar su nueva intervención juntaron bolsas plásticas entre los habitantes de esta ciudad. El museo los apoyó cambiando bolsas por entradas para la exposiciones, con lo que lograron conseguir más de 5 mil bolsas plásticas.

Así nació “Basura Plástica custodiando el museo”, intervención creada con las bolsas más vistosas que encontraron entre las recopiladas. Con ellas llenaron dos contenedores, que situaron a los lados de la puerta principal del museo. Les pusieron luz en su interior y las dejaron ahí para que pasaran los meses y así volver su evolución parte de la intervención.

© Gustavo Sanabria

En sus primeros días la instalación se veía como algo  muy llamativo. Todas las bolsas estaban perfectamente puestas y llenas de aire en los contenedores. A las pocas semanas el espectáculo ya no era tan agradable a la vista ya que las bolsas fueron perdiendo su apariencia inicial. Con el tiempo el panorama será cada vez peor, tal como pasa con las bolsas que usamos y después se convierten en basura.

© Gustavo Sanabria

Esto, lejos de preocupar a sus autores, le da otro sentido a una instalación en la que se puede experimentar, de manera visual, la realidad de las bolsas de plástico, las cuales son “objetos diseñados con la intención de invitar al consumo y construir una imagen que hable de manera positiva de la marca, pero que una vez usados, si no se reciclan cuidadosamente, se convierten en agentes altamente dañinos e imposibles de hacer desaparecer del medio ambiente”.

Imagen enviada por el Museo un mes después

El día de la inauguración, además usaron bolsas iluminadas para intervenir los alrededores del museo, llenando con ellas una pequeña plaza en la que crearon un espacio de recogimiento para que la gente se pudiera sentar y dedicarse, por ejemplo, a buscar las de sus tiendas favoritas.

© Gustavo Sanabria

También regalaron a los asistentes bolsas de basura iluminadas y flotantes, que la gente paseó por toda la ciudad, adornando el cielo con pequeñas lunas llenas plastificadas.