Guía Urbana de Santiago: Parque Bicentenario de la Infancia

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Ojos brillantes muy abiertos, manos y pies que pican por correr y tocarlo todo, y una sonrisa de oreja a oreja son las expresiones en la cara de los niños y niñas que miran cerro arriba un lugar pensado nada más que en ellos; en sus ganas de jugar, ensuciarse, imaginar y descubrir. Inaugurado recién el 11 de abril de este año, el Parque Bicentenario de la Infancia ofrece más de 9.000 m2 de áreas verdes, una “cascada” de 60 toboganes, una reja que también es un juego en 3D, un funicular y ¡mucho más!

Contrario a los parques de diversiones atosigados por el ruido o la poca ventilación, la propuesta desarrollada por Elemental contempla un importante impacto social, además de ser una invitación a acercarse a los entornos naturales y a recorrer el Parque Metropolitano de Santiago, el tercer parque urbano más grande del mundo.

Reciente historia

Hace seis años que el Parque Metropolitano y la Junta Nacional de Jardines Infantiles encargaron a Elemental S.A. la creación de un parque temático centrado en los más pequeños, el que comenzó a construirse en 2009 y significó una inversión de 4.634 millones de pesos. Su creación contempló un total de 695 m2 de edificaciones, donde se incluyen un edificio de administración, baños públicos, una cafetería, un kiosco y un anfiteatro.

Elemental, además de enfocarse en proyectos de interés público e impacto social, se reconoce como una empresa donde entienden los “proyectos de vivienda, infraestructura, equipamiento y espacio público como una oportunidad para llevar los beneficios de la ciudad a todos“.

Precisamente este último punto es un importante beneficio del parque que no se ve a simple vista: su ubicación cercana a poblaciones vulnerables de la comuna de Recoleta significa un gran aporte a las familias que antes del parque tenían escasas áreas verdes donde recrearse.

También está cercano al metro Cementerios (Línea 2), lo que permite mayor accesibilidad para quienes vienen de otros sectores de Santiago, siendo además el único acceso al Parque Metropolitano desde el norte del cerro San Cristóbal, específicamente, por la Av. Perú 1001.

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Reja 3D

A lo largo de 310 metros lineales en el perímetro del parque por la Av. Perú, hasta la reja fue transformada en un juego innovador en tres dimensiones. Los niños disfrutan subiendo y bajando en este laberinto, aunque algunos lo aprovechan para escaparse de sus papás si no quieren irse del parque.

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Juegos de agua

Ningún parque para niños está completo si no tiene al menos un juego de agua y en esto el Parque de la Infancia no se queda atrás. A pocos metros de la entrada, esferas de distintos tamaños son una especie de burbujas de cemento de las que brotan chorros de agua. Los niños más tímidos juegan a chapotear en los charcos, mientras los más acalorados se entregan por completo a esta experiencia, ¿quién dijo que se necesita un traje de baño?

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Senderos y casas-árbol

Continuando el recorrido por la “planta baja” del parque, lindos senderos con un destacado trabajo paisajístico incluyen diversas plantas, flores y árboles, conectando la reja tridimensional, las esferas de agua, las casas-árbol, los columpios, la cafetería y los baños público. Todos los caminos están adaptados para dar seguridad a los más pequeños y para personas con alguna discapacidad física.

Como otros juegos del parque, las casas-árbol están hechas para que los niños encuentren un lugar que sientan más propio y motiven su imaginación.

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Funicular

Al final de este camino está el ascensor tipo funicular. Es completamente gratuito y tiene capacidad para 12 o 15 personas. El recorrido es de 98 metros, en el que los visitantes tienen una vista privilegiada de las instalaciones del parque y de las comunas del norte de Santiago, de la cordillera de la costa y del cerro Blanco, entre otros. En el otro extremo de este pequeño viaje está el Sendero Rústico que lleva hacia el Zoológico Nacional.

TPM_2236

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

¡Un cerro de toboganes!

Uno de los espacios que más llaman la atención de los niños son la “cascada” de 60 toboganes de hormigón, los que se deslizan a ras de suelo con una inclinación dada por el mismo cerro. Muchos juegan a subir por el funicular y tirarse cerro abajo por todos los toboganes, mientras otros prefieren ejercitar sus piernas e ir escaleras arriba. Con el tiempo, se espera que crezcan los liquidámbar que están plantados para formar un bosque que de sombra a los toboganes.

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Anfiteatro

Todos los fines de semana hay funciones de teatro o títeres en el Anfiteatro, ubicado poco antes de llegar al funicular. Luego de los extenuantes juegos, sentarse a la sombra a ver una obra de títeres o una función de teatro es el panorama ideal para los padres y niños.

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Cafetería y otros servicios

Junto al acceso del parque están la cafetería y los baños públicos, pero también se ha dado la instancia para que comerciantes se instalen en las afueras para vender cabritas, snack, volantines y flores.

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Hay que ver: La hermosa vista que se tiene de Recoleta desde el funicular (gratuito).
Estacionamientos: El parque mismo no tiene, pero se pueden encontrar fácilmente por las calles cercanas a la Av. Perú.
Cajero automático: En Av. Recoleta con Domínica, o en Av. Perú con Domínica.
Ubicación: Av. Perú 1001, Recoleta.
Metro:
Estaciones Cementerios o Cerro Blanco, Línea 2.
Horarios: De martes a domingo desde las 10 hrs hasta las 17 hrs. Los visitantes pueden quedarse hasta las 18 hrs. Entrada gratuita.
Visitas guiadas:
No.
Fotografías: © Teresita Pérez / Plataforma Urbana
Ver On Line: www.parquemet.cl