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07
ago
2012

Guía Urbana de Santiago: Biblioteca Nacional

Gentileza de Biblioteca Nacional © Josefina López

Entre bocinas, micros, comercio ambulante y la gran cantidad de transeúntes que conforman la vorágine característica de la Alameda, hay un espacio (y qué espacio) para el silencio y la concentración. Nada menos que la Biblioteca Nacional, una de las más antiguas de Latinoamérica y una de las primeras instituciones republicanas de Chile, instalada en un edificio construido especialmente para ella en 1913 (Monumento Histórico).

La BN es un lugar especial para conocer el patrimonio cultural de Chile, pues le sobra material para inspirar y permitir la liberación de la curiosidad y el intelecto de todos quienes disfrutan descubriendo la historia que guardan cientos de miles de libros, archivos de música popular y de cámara, periódicos, revistas, videos, fotografías, mapas, obras plásticas, y muchas otras manifestaciones culturales. La mayoría de sus salas están abiertas al público, y cuentan con material dirigido desde niños a investigadores.

Dentro de los servicios destacan el material para no videntes en Braille y archivos de audio y el servicio Bibliotecari@ en línea (e-mail o chat).

Historia de la Biblioteca Nacional y sus edificios

En 1813, a pocos años de la Independencia de Chile, salía en El Monitor Araucano (periódico oficial de ese entonces) la proclamación de la fundación de la Biblioteca Nacional, que invitaba a los ciudadanos a donar sus libros a favor de la formación de todos. Ese mismo año, el gobernador Bernardo O’Higgins nombró a Manuel de Salas (patriota, ilustrado y progresista) como el primer director encargado de organizar y aumentar los fondos bibliográficos de la institución.

A lo largo de su historia, la Biblioteca Nacional ha pasado por cinco edificios, entre ellos, uno construido en 1805 por el arquitecto Joaquín Toesca y otro construido para el Real Tribunal del Consulado, donde se celebró el Cabildo Abierto del 18 de septiembre de 1810.

Pero el edificio en que se emplaza actualmente fue construido en dos etapas: la primera parte que da hacia la Alameda se construyó entre 1913 y 1925 (piso de mármol original, variados elementos decorativos y mejor calidad en la construcción), mientras que el ala norte que da hacia la calle Moneda se construyó en 1963 y con menos elementos. Pese a sus diferencias, el estilo neoclásico de todo el edificio y el ambiente intelectual dan a los visitantes la sensación de un viaje en el tiempo rodeado por obras sublimes para la historia del hombre y de Latinoamérica.

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Conservación y Restauración

En una especie de laboratorio, con materiales que bien podrían ser de un pintor o de un dentista, alrededor de ocho personas trabajan arreglando hojas dobladas, encuadernando, injertando pedazos de hojas faltantes y utilizando máquinas de revelado de microfilms y una campana de extracción de gases. Además, el Departamento de Conservación y Restauración -que trabaja exclusivamente para la Biblioteca Nacional- elabora información sobre el acondicionamiento de ambientes, recomendaciones de manipulación  y montaje de exposiciones, entre otras cosas. Los proyectos con los que, en promedio, se restauran ocho libros al mes, son de fundamental importancia, pues de ellos depende que se preserve el patrimonio bibliográfico de la nación.

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Sala Medina: el tesoro de la biblioteca

Si se trata de ir a la caja fuerte de la Biblioteca Nacional, en la Sala Medina (segundo piso hacia el poniente) están los fondos más valiosos de la institución, donde se reúnen la Biblioteca Americana José Toribio Medina, la Biblioteca Americana Diego Barros Arana y el Museo Bibliográfico. Además, está decorada por objetos que pertenecieron a Medina y obras plásticas de Camilo Mori y otros artistas.

La relevancia de don J.T. Medina radica en que era un asiduo historiador y librófilo, por lo que viajaba por el mundo coleccionando especialmente las primeras ediciones de libros de historia latinoamericana. La donación de su biblioteca personal llevó a que la Biblioteca Nacional tenga -quizás- la mejor biblioteca de historia latinoamericana del mundo.

La Sala Medina está abierta al público que quiere conocerla o ir a leer en un ambiente único, todos los días hasta las 17:45 hrs (viernes hasta las 17:00 hrs).

Sala Medina, © Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Leer en la casa de los libros

Un estricto silencio y profunda concentración es lo que se puede ver en las 12 salas de lectura de la Biblioteca Nacional. Sala Gabriela Mistral: donde están las colecciones pertenecientes a Sección Chilena y Fondo General. Sala Fray Camilo Henríquez: Es una de las que tiene más usuarios. Aquí se pueden ver microfichas y microfilms de revistas y periódicos chilenos de los siglos XIX, XX y XXI. Sala Pablo Neruda: donde están todas las revistas nacionales y extranjeras. Sala Mapoteca: conserva gran parte del patrimonio cartográfico de los siglos XIX, XX y XXI. Sala Medina. Sala del Archivo del Escritor: manuscritos, fotografías y objetos personales de escritores chilenos y algunos extranjeros. Sala de Referencias Críticas. Sala de Referencias y Bibliografías: se pueden encontrar atlas, enciclopedias, diccionarios, almanaques, etc. Sala Arnaldo Tapia Caballero: aquí están los archivos de música chilena y extranjera en distintos soportes. Tiene la colección de partituras nacionales más completa del país. Sala del Archivo Fotográfico y Digital: algo que pocos saben, es que por $2 mil pesos se pueden comprar duplicados en gran calidad. Sala del Archivo de Literatura Oral y Tradiciones Populares: resguarda las más variadas manifestaciones de la cultura folklórica chilena. Sala Investigadores.

(Ver horarios de cada sala en los links).

Sala Gabriela Mistral, © Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Salón Bicentenario y actividades culturales

El Salón Bicentenario es el más nuevo de la Biblioteca. Ubicado justo al centro de ésta, es el lugar adecuado para conversar y acceder a internet. Además, al rededor de éste se están realizando constantemente diversas exposiciones del material más valioso, antiguo o novedoso de la Biblioteca Nacional.

Al lado de est Salón hay una cafetería que ofrece sándwiches, consomé, cremas, jugos naturales, tortas y muffins, entre otros.

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Hay que ver: Más bien, pedir uno de los tesoros bibliográficos que estén disponibles y sentarse a leer u hojear libros sorprendentes que a cualquiera hace sentir como un intelectual aristocrático del siglo XIX.
Estacionamiento para bicicletas:
Sí, en el jardín de la calle Mac-Iver.
Estacionamientos: En las calles circundantes.
Disco recomendado para el recorrido: Aunque en la Biblioteca hay que mantener el silencio, con audífonos se puede escuchar “Audiovisión“, de Gepe.
Cajero automático: Por el lado sur de la Alameda.
Ubicación: Av. Libertador Bernardo O’Higgins 651.
Metro:
Estación Santa Lucía, Línea 1.
Horarios: Lunes a Viernes de 9:00 a 19:00 hrs., último préstamo 18:45 hrs. Sábado de 9:10 a 14:00 hrs., último préstamo 13:45 hrs.
Consultas al 3605232 o e-mail [email protected]

Visitas guiadas: Sí. Hay especializadas para según tipo de público. Las visitas se realizan entre los meses de marzo y noviembre los días martes a las 10:30 hrs. Contacto:
Teléfono: 56-2-3605288, Correo electrónico [email protected]. Para más información pinche aquí.
Fotografías: © Teresita Pérez / Plataforma Urbana
Ver On Line: www.bibliotecanacional.cl

  • Pamela

    Bellísima!

    El único gran problema es que cierra sus puertas a los lectores MUY MUY temprano…

    Salas que cierran a las 17:00!! o a las 19:00!!

    Pensando el gran aporte que sería que la biblio permitiese que el estudio se extendiera, que sé yo, hasta las 22:00…

    Las personas que asistimos a la biblioteca, lo hacemos, adempás de consultar bibliografía, lo hacemos tambien por ser un lugar de lectura y estudio silencioso, para quienes no contamos con las condiciones necesarias para estudiar en nuestras casas…

    BIBLIOTECA ABIERTA HASTA MÁS TARDE!! EXCELENTE INICIATIVA!!!

    • Paulina

      Sí! Apoyo esta iniciativa.

  • Beatriz Mora

    Me gustaría saber si tienen un sitio especial para niños, tenemos dos pequeñas de 5 y 7 años, y nos gusta mucho leer.

  • Pingback: Charla y recorrido patrimonial “Santiago vinoso: bebida, comida y ciudad” | Planifica Sustentable

 
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