Guía Urbana de Santiago: Barrio Franklin

Ni incendios ni terremotos y menos gobiernos te han olvidado ¿Quién tiene la voluntad moral de hacerlo? Esta es la última frase del poema que recibe a los visitantes en el Mercado Matadero Franklin y que representa la fuerza de un barrio que comenzó a forjarse a principos del siglo XX.

Entre las calles Franklin, Placer, San Diego y San Isidro de la comuna de Santiago, el barrio se despliega extremadamente diverso y muy difícil de describir en pocas palabras, pues sus 12 Persas, 2 Malls del Mueble y el Mercado Matadero son un universo en sí mismos, donde cada puesto es un mundo muy rico en estética visual, objetos e increíbles historias.

Pero apesar de la variedad de productos; los puestos de ropa, comida o antigüedades, tienen en común el esfuerzo de miles de trabajadores que se levantan de madrugada, que abren casi todos los días del año y que a diario ponen todo el corazón para que este barrio siga siendo uno de los lugares con más identidad, tradición y creatividad de Santiago.

Historia del Barrio

La mayoría de los 4.500 locales -entre ellos talleres, comercios minoristas, micro empresas y depósitos de fábricas- abren todos los días del año exceptuando año nuevo y navidad, dando trabajo a cientos de personas. Pero el lugar que dio origen al barrio fue el Mercado Matadero, fundado en 1847. Cuando la Municipalidad de Santiago adquirió los terrenos, construyó un centro de faenamiento y distribución de carnes, en tanto se levantaban la Población Huemul y la Población Matadero, los primeros conjuntos habitacionales del sector.

A mediados del sigo XX y potenciado por la crisis económica mundial de 1929, el comercio ambulante empezó a colmar y a transformar el barrio en un “Mercado Persa“. Más tarde cuando el Matadero se cerró, se potenció aún más la aparición de galpones para un sinfín de variados productos. Actualmente en el Barrio Franklin hay de todo lo necesario para amoblar y decorar una casa completa, vestir a toda la familia y comer rico y sano.

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana.

“Bienvenidos al Mercado Matadero Franklin”

Pescados, mariscos, verduras, frutas y carnes frescas del día resaltan a los ojos de los compradores que pueden ir todos los días del año al Mercado Matadero, ubicado entre las calles San Diego, Arturo Prat, Figueroa y Bío-bío.

De las 8 a las 14 hrs. los locales de pescadería ofrecen camarones, sierra, jibia, machas, erizos, caballa y mucho más a precios muy convenientes. Tanto los pescados, como las carnes se filetean frente a los compradores, que sueles ser restaurantes, colegios y caseros. Toda la mañana, hombres robustos y otros no tanto descargan fiabres que llegan a pesar hasta 80 kilos. Por su parte, las verdulerías son un lugar imperdible para quienes quieren comer sano y ser creativos en la cocina con nuevos ingredientes que se pueden descubrir en locales de especias.

Pero además de los productos que van y vienen todos los días, lo que permanece en el Mercado Matadero es un ambiente muy amigable, pues la mayoría de los locatarios son familias. El papá que tiene un puesto es hermano del que tiene otro, y la cuñada vende más allá mientras los sobrinos y los nietos aprenden el oficio. Ese es el ambiente laboral que se vive en el Mercado Matadero.

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Persas de muebles

Sillones, comedores, mesas, espejos, camas, veladores, armarios, estufas, cocinas, y muchísimas cosas más se pueden encontrar en los Persas de muebles a lo largo de las calles Bío-bío y Placer. Las Gangas, ubicado en Placer con San Francisco, es la primera feria de muebles del barrio, instalada hace 30 años y se jacta de abrir los 365 días del año.El típico olor a pegamento es característica de los muebles de placa de nocalipto, aunque también hay varios de maderas como pino o roble. La mayoría de los productos son de fabricación chilena.

Una fuente de trabajo que trajeron consigo estas ferias son los “yegueros”, a los que se les puede ver todo el día transportando muebles o descansando sobre sus carretas a la hora de almuerzo.

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Persa de antigüedades y cachureos

Tan diverso como el ejercicio del correr de la conciencia son los persas de antigüedades y cachureos: son un verdadero viaje en el tiempo y por distintos continentes y toda una inspiración para quienes hacen collages, ready made o esculturas, pues se pueden encontrar revistas de todo tipo, pósters, libros, esculturas pequeñas, juguetes y un gran etcétera. Los locales de repuestos también son muy útiles para terminar con todas las cosas pendientes que falta por arreglar en la casa. Además, hay galpones especiales para objetos tecnológicos, donde se pueden encontrar CD’s de música y películas, radios, videojuegos, computadores, o todo lo anterior, pero por partes.

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Persas de ropa

A lo largo de Placer, entre San Diego y San Francisco, se ofrecen las zapatillas, jeans y poleras más top entre los jóvenes. Este es uno de los rubros que a atraído a más gente al barrio el último tiempo, pues la tendencia de lo que se vende en los persas ya dejaron de ser productos de mediana o mala calidad. Aquí se encuentran las mejores marcas a un excelente precio. Entre los locales de ropa también se pueden encontrar accesorios como cinturones, mochilas y gorros.

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Variedades y oportunidades para todos

Una de las ventajas de la popularidad del Barrio Franklin -recibe al rededor de 30 mil visitas diarias– es que es una gran oportunidad para micro empresarios. Así, escondidos entre los persas de ropa se pueden encontrar peluquerías, tatuadores y hasta restaurantes.

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Comer hasta saciarse

Pero para quienes quieren aventurarse a conocer y recorrer todo el Barrio (se necesita una mañana o todo un día), lo único cierto es que en algún momento estarán muy cansados y con mucha hambre. Para ese momento lo mejor es visitar Bío-bío, entre Santa Rosa y Víctor Manuel, donde están los mejores sánduiches del barrio desde hace 15 años. “Donde María”, “La Picá del Jaime” y “Carlitos, el rey del lomito” son los clásicos recomendados.

© Teresita Pérez / Plataforma Urbana

Hay que ver: Las maravillas que se pueden encontrar en los persas de cachureos.
Estacionamiento para bicicletas:
No.
Estacionamientos: Sí. Por Bío-bío. Las tarifas son variadas, pero en general se cobra $500 por 30 minutos.
Disco recomendado para el recorrido: Ser Humano“, de Tiro de Gracia.
Cajero automático: No.
Ubicación: Entre las calles Franklin, Placer, San Diego y San Isidro de la comuna de Santiago.
Metro:
Estación Franklin, Línea 2.
Horarios: Generalmente variados. El Mercado Matadero abre a las 08.00, los persas están abiertos desde las 09.00 hasta las 19.00 hrs. Todos los días del año.
Visitas guiadas:
No.
Fotografías: © Teresita Pérez / Plataforma Urbana
Canción video: “Colombo” de Astro.
Ver On Line: www.persa-biobio.com