Plan Director Corredor Ecológico y Recreativo de los Cerros Orientales. Bogotá.

El impacto de la ciudad sobre los cerros orientales se remonta a la colonia, cuando los cerros fueron fuente de toda clase de insumos para la vida urbana como el agua y la madera. Sin embargo, sólo hasta mediados del siglo XX se realizaron acciones para preservar este ecosistema como fue la reforestación realizada mediante plantaciones de especies foráneas como eucaliptos, pinos y acacias. Aunque esta acción incidió en la oferta visual, no solucionó los problemas de fragmentación de los ecosistemas originales.

En la década de los 70, con la gran expansión de la ciudad, también se inició el proceso de ocupación de los cerros. Fue así como se declara y alindera la reserva forestal de los Cerros Orientales mediante la resolución 76 de 1977, la cual prohibió el desarrollo urbano en el área de reserva forestal buscando la protección del área en función de ser elemento productor de agua para la sabana de Bogotá, adicionalmente sólo se permitió la producción de frutos del bosque.

En la siguiente década aparecen nuevos asentamientos de vivienda de origen informal situados por fuera del perímetro urbano los cuales se legalizan posteriormente bajo el concepto de áreas suburbanas. Esta área suburbana es una franja de transición, que rodea las áreas urbanas de la ciudad en donde coexisten los modos de vida rurales y urbanos.

El Plan Director del CER es un proyecto que busca frenar la degradación ecológica de los Cerros Orientales. Una iniciativa de recuperación de la Biodiversidad y estrategia de desarrollo social y de apropiación territorial por parte de las comunidades locales y en general de la población de la región de la sabana de Bogotá.

El plan establece tres estrategias fundamentales: la social, la biofísica y la espacial, siendo las dos primeras las prioritarias por la falta de apropiación y cultura ciudadana y la degradación biofísica. Busca principalmente frenar la degradación ecológica de los Cerros Orientales, estableciendo los lineamientos, criterios, estructura de ordenamiento y premisas de diseño para el desarrollo de un Corredor Ecológico y Recreativo desde la perspectiva biológica y social principalmente. La propuesta está encaminada a tener un bajo impacto negativo ambiental, aumentar la diversidad y conectividad ecológica, ser soporte de una recreación predominantemente de contemplación y educación ambiental. Dentro de los impactos positivos y los programas esperados se incluyen los siguientes:

  • Procesos de promoción del desarrollo social, seguridad ,convivencia y participación ciudadana
  • Programas de recuperación del Patrimonio Natural, material e inmaterial. (Rescate del Patrimonio Cultural)
  • Programas de actividades productivas para las comunidades vecinas
  • Programas de conservación: preservación, restauración ecológica y uso sostenible.
  • Atractivo turística
  • Mejoramiento de la calidad de vida (incremento notable de superficie y calidad del espacio público de 3,73 m2 parque por habitante a 4,37 m2 de parque por habitante).
  • Aumento de la biodiversidad y la conectividad ecológica con corredores de ronda y de ladera
  • Articulación urbana y ambiental
  • Disminución del nivel de riesgos naturales
  • Creación de oportunidades en la zona de influencia.

El desarrollo de una cultura por el respeto y la protección de este territorio es otra prioridad paralela al componente ecológico. Es por esto que la estrategia social del corredor ecológico busca iniciar actividades de sensibilización y divulgación de conocimiento para todos los ciudadanos y particularmente a los pobladores de sus laderas, propietarios y vecinos que aporten tanto a la conservación, como a la generación de nuevas oportunidades que les permita mejorar su calidad de vida. Así mismo generar un sentido de pertenencia a medida que se promuevan actividades para explorar y recorrer esta reserva forestal.

Con el ánimo de buscar la promoción de una conciencia cívica y una cultura ambiental para el progreso y defensa de la Reserva Forestal se creó la Fundación Cerros de Bogotá. Recientemente, se estableció un convenio de cooperación entre las Secretarías distritales de Hábitat y Ambiente, La Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos, el Jardín Botánico José Celestino Mutis, el Instituto Alexander Von Humboldt y la Fundación Cerros de Bogotá que permitirá el desarrollo de actividades por la conservación de la Reserva Forestal y la investigación en temas como biodiversidad urbana y especies nativas andinas. Una iniciativa que integra el diseño y la ecología del paisaje, la restauración ecológica y la gobernanza, indispensables en la gestión de la biodiversidad.

Conoce más sobre este proyecto en www.cerrosdebogota.org