Plaza Juan Pablo II y el proyecto que dará una nueva cara al Barrio Bellavista

Pasó de cambiar su nombre de Poeta José Domingo Gómez Rojas a Plaza Juan Pablo II y más tarde causó polémica por las intenciones de construir en ella un monumento de 13,5 mt de altura de dicho pontífice. Recientemente ha vuelto a hacer noticia luego de que se diera a conocer al ganador del proyecto que dará una nueva cara de bienvenida al Barrio Bellavista.

El proyecto fue elegido entre un total de 18 propuestas en un concurso dirigido por el Colegio de Arquitectos y la Municipalidad de Recoleta. Finalmente, el equipo de la oficina AK Arquitectos, Rodrigo Aguilar, Malena Kaztman y Miguel Casassus, junto con la psicóloga Alejandra Alvear, obtuvieron el primer lugar para rediseñar los 10.200 mt2 de este tradicional espacio de encuentro.

La puesta en valor de la feria artesanal Poeta José Domingo Gómez Rojas, la conservación de la mayoría de los árboles y una vista privilegiada al edificio histórico de la Universidad de Chile, constituyen algunos de los elementos más destacables del proyecto de $450 millones que financiara el Fondo de Desarrollo Regional y que se condice con el desarrollo de la última fase del Plan Maestro Más Patronato, igualmente promovido por la Municipalidad. Cabe destacar que en el jurado participaron actores con distintas miradas e incidencia en el lugar en cuestión: La Unidad Vecinal n°35, la Agrupación de Artesanos, la Universidad de Chile, la Universidad San Sebastián, Concejales de la Municipalidad, el Ministerio del Interior, el presidente y representantes del Colegio de Arquitectos de Chile, técnicos municipales y la Alcaldesa Sol Letelier.

El futuro de la plaza es un tema que se venía discutiendo hace años, producto de antecedentes como el cumplimiento de su centenario en 2007, la controversia que causó la construcción de la Universidad San Sebastián en 2009, y la declaración -dos años más tarde- del Barrio Bellavista como Zona Típica. Es por esto que el proyecto de remodelación de la Plaza Juan Pablo II espera hacer justicia al sector y, en cierta manera, cierra un ciclo de preocupaciones por los cambios que este lugar de la capital podría haber experimentado. Y es que no es menor modificar un un sitio de tamaño reducido en comparación con el significado que implica para los ciudadanos. Precisamente, esta indiscutible identidad de la Plaza Juan Pablo II fue, quizás, uno de los mayores desafíos del proyecto, pues en ella convergen grupos de personas con distintos perfiles: universitarios, artistas, residentes y adultos mayores, entre otros.

El proyecto

Vía jgmradio.blogspot.c

Un juego de agua que dibujará “Recoleta” es el detalle que será, sin duda, una de las principales atracciones a la Plaza que devendrá, más bien, en un parque y paseo. Una plaza de cemento extendida bajo el nivel del suelo y con escalinatas a modo de anfiteatro, permitirá acoger a la feria artesanal y proporcionar una mejor visión de los edificios aledaños: la Capilla del antiguo Liceo Alemán, la Universidad San Sebastián y la escuela de Derecho de la Universidad de Chile; de estilo Art decó y construida en 1938.

Además, esta plaza dura permitirá un libre transitar de los peatones y dará espacio a eventuales reuniones públicas, manifestaciones y otras expresiones de la ciudadanía; asunto que se hace relevante dada la creciente población universitaria que ha ido conquistando el barrio.

Dada esta próxima regeneración del área urbana ¿Será tiempo de dar espacio al antiguo rumor de hacer peatonal la calle Pío Nono?