Movimiento ciudadano en Valdivia busca el soterramiento de cables

© Edwin Arancibia

A través de la creación de una fundación, en el año 2009, un grupo de valdivianos se organizaron para proponer a las autoridades un cambio de cara para la ciudad capital de la Región de Los Ríos.

Valdivia, al ser un destino turístico, necesita implementar facilidades económicas y técnicas para permitir el soterramiento de cables en las principales calles de la ciudad, según promueve el movimiento Valdivia sin Cables.

Pero el proceso de enterrar cables que ya existen sobre la superficie es complejo y caro, e implica intervenciones grandes en las veredas de las ciudades. En algunas comunas y ciudades del país, sin embargo, ya se han emprendido iniciativas para comenzar a liberar la vista en lo alto.

El movimiento ciudadano Valdivia Sin Cables, tiene como objetivo, desde sus inicios, sumar interesados de entre los habitantes de la ciudad para proponer y promover que se inicien acciones legales y técnicas para liberar el espacio urbano en la altura de cables de alta tensión. Hoy son más de 3.500 ciudadanos unidos a la red.

La propuesta de Valdivia Sin Cables consiste concretamente en un plan de soterramiento para el cuadrante entre las calles Caupolicán, Av. Alemania, Yungay, Arauco, como parte de un proyecto municipal de modernización del sistema de seguridad de las calles a través de cámaras de vigilancia y semáforos sincronizados. Además, la repavimentación de la Avenida Pedro Aguirre Cerda, vía principal para el acceso norte a la ciudad, contempla el soterramiento de cables.

Un informe elaborado por la Delegación Valdivia de la Cámara Chilena de la Construcción, organización que junto a algunas autoridades políticas y municipales ha apoyado la iniciativa, propone que como mecanismo para lograr el soterramiento, la Municipalidad de Valdivia deba emitir un Decreto Alcaldicio que defina una “zona soterrada”. Dentro de esta zona las empresas eléctricas estarían obligadas a soterrar las redes. La CChC también propone un modelo de financiamiento: el costo de las obras sería aportado por la Municipalidad, entregando una suma reembolsable a la empresa eléctrica; el inconveniente sería que tal vez las eléctricas traspasen a los usuarios el costo de las obras; la empresa además puede arrendar el ducto soterrado a otras empresas del servicio.

YouTube Preview Image

En el centro de Valdivia, sobre todo, es notorio el peso, obstrucción de la vista y enmarañamiento de gruesas madejas de cables, entre poste y poste. Además, en muchos lugares el estado de deterioro del cableado es notorio, y se les ve enredados, cortados e incluso colgando hacia el suelo.

© Edwin Arancibia

Según la prensa local, y lo que indica el sentido común, la existencia del tendido eléctrico y telefónico es necesaria en toda gran ciudad, pero una buena proporción de los cables que obstruyen la vista no están en uso: con la televisión por cable, por ejemplo, si el habitante de una casa contrata el servicio y se cambia, los cables quedan en el tendido aunque no se utilicen.

El problema estético de los cables puede ser mayor para una ciudad con un énfasis turístico, como Valdivia, y el inconveniente es que el soterramiento de cables suele ser caro. En barrios nuevos los servicios ya pueden venir por vía suberránea, pero cuando el cableado ya está instalado, el trabajo que debe hacerse es mayor.

© Edwin Arancibia

Primero, el movimiento y algunos parlamentarios que lo apoyan debieron idear la forma de lograr financiamiento que permita emprender la labor. Dado que los costos son altos, buscan la creación de una ley, que haga que el Estado se encarque de costear el soterramiento, que le entregue atribuciones a los municipios para ordenar el soterramiento y que se entreguen facilidades económicas sobre todo en ciudades de climas extremos, como Valdivia. Además, proponen que se entreguen beneficios tributarios a privados que quieran financiar tramos de soterramiento de cables.

Actualmente existen varios inicios de estudios de recursos legales y administrativos para crear los instrumentos que permitirían soterrar cables en las ciudades. De parte del Subsecretario de Telecomunicaciones en Valdivia, Jorge Atton Palma y el Seremi de Telecomunicaciones y Transportes, Iñaki Larraza, se inició estudio de reforma legal. Además, existe un proyecto de ley presentado por los Diputados Alfonso de Urresti y Roberto Del Mastro a la Cámara.

© Edwin Arancibia

Además, como organización ciudadana y comunitaria, Valdivia Sin Cables ha elaborado adhesivos para los autos, para sumar adherentes y llevar a cabo la tarea de hacer conciencia entre los valdivianos. “Es crucial que los ciudadanos comprendan que somos nosotros mismos los que generamos nuestro desarrollo. Hay que mantener nuestra actitud proactiva y colaborativa. Solo se requiere de un poco de voluntad e inteligencia”, señala Edwin Arancibia, líder del movimiento.