Nuevas actividades en Barrio Italia, ¿el fin de los restauradores?

Nombre: Barrio Italia

Ubicación: Ubicado en el Límite de las comunas de Providencias y Ñuñoa, en el cuadrante determinado por las calles Seminario, Caupolicán, José Manuel Infante y Diagonal Paraguay

Categoría: Zona de Interés Patrimonial

Año: 1896, con la urbanización de la Población Juan García Bellesteros

En menos de un siglo, el Barrio Italia ha pasado a ser desde una zona netamente residencial, a una zona industrial; las grandes casonas dieron paso al bodegaje y la venta de muebles, para que finalmente un grupo de artistas le dieran un giro rotundo al destino del barrio. Artistas atraídos por la escala barrial, las avenidas arboladas y el patrimonio intangible entregado por las veredas atiborradas de antigüedades, muebles y restauradores, han iniciado un nuevo proceso de transformación del Barrio Italia. ¿Pueden significar estas nuevas actividades el fin de los restauradores?

Hay veces, que la historia de un Barrio la cuentan los procesos que viven sus edificaciones. Así, Elke Schlack y Neil Turnbull en un artículo de Revista_180, cuentan la historia del Barrio Italia, a partir de las transformaciones que ha sufrido el lote Italia 22.

(…) En 1920, el lote contaba con una casona de dos patios, plantaciones y huertos. El terreno tenía doble frente (a la Avenida Italia y a la calle Girardi).En esta propiedad vivieron, desde 1922, Nibaldo Villalón Montero, su esposa, 8 hijos y 3 empleadas domésticas.

A mediados de los años treinta, los Villalón venden la mitad del terreno. A su vez, en los años cincuenta, la familia vende el terreno de la casona y conserva el terreno con frente a la calle Girardi, construyendo allí una pequeña casa para residencia de una hija.

(…) lo que alguna vez fue el jardín de atrás de la casona y donde se ubicaba la casa de la hija de los Villalón, posteriormente puesta en venta, se suceden desde los años cincuenta una fábrica de casas prefabricadas, una bodega de embalaje, una fábrica de muebles y una imprenta. En los años 2002 y 2005, los artistas visuales Samy Benmayor y Carlos Maturana (Bororo) adquieren estas propiedades para instalar en ellas sus talleres de trabajo.

El impacto generado por estos artistas, ha sido tan importante, que han formado una agrupación con personalidad jurídica llamada Los Artistas del Barrio Santa Isabel, que velan por mantener las características iniciales que hicieron atractivo el barrio, buscando injerencia en el desarrollo de éste.

La situación vivida por el Barrio Italia, es bastante recurrente en diferentes ciudades. Así el Soho de NY, o el Barrio Palermo en Buenos Aires; debido a sus cualidades de localización, accesibilidad y vida urbana han atraído a artistas, los cuales provocan una mayor valorización del barrio1 , recuperándolos de su obsolescencia, y consecuentemente haciéndolo económicamente interesante.

En el Barrio Italia, las antiguas casonas o fábricas se han convertido en tiendas de diseño, restaurantes y nuevas construcciones, revalorizando el atractivo perdido que tenía el barrio, convirtiéndolo en una de las zonas vanguardistas de Santiago. Esta reconversión puede ser positiva, en el sentido que se recupera un barrio céntrico de la ciudad, dejando de ser solitario y peligroso, llenando sus calles de vida, visitantes y comunidades preocupadas por el entorno; asuntos que desencadenan en el aumento del valor de las propiedades. Así, la ciudad, y los ciudadanos, ganan un nuevo espacio, un lugar atractivo del cual todos pueden disfrutar.

Sin embargo, este proceso de reconversión, el aumento de los valores de las propiedades y la llegada de habitantes con mayor poder adquisitivo, modifican la composición de la comunidad inicial del barrio. Se produce un fenómeno llamado gentrificación, o aburguesamiento del barrio, en donde los primeros habitantes de un lugar, son desplazados por no tener la capacidad económica de costear los nuevos valores de sus propiedades.

En el caso del Barrio Italia, los restauradores han visto como el valor de arriendo de sus locales comerciales ha aumentado sustancialmente, teniendo que entregar sus locales, para que estos, debido a su gran tamaño, sean divididos y arrendados a un precio mayor.

Por otro lado, los nuevos usos comerciales del Barrio Italia, afectan en la manera en que el Barrio es percibido. El ruido, el aumento del tráfico, falta de estacionamientos y las nuevas construcciones en altura, pueden provocar que el barrio pierda su patrimonio intrínseco. Así, su escala barrial, la fachada continua, tranquilidad y restauradores se han visto amenazados.

El problema, es cuando esta gentrificación, termina por borrar el patrimonio intangible del barrio, sus características más propias e inherentes. Tanto la escala de las edificaciones, como los restauradores han dado vida al barrio, y en la medida que no se integren en los nuevos proyectos inmobiliarios, la identidad y patrimonio de lo que en algún minuto ha sido un interesante barrio, se verían fuertemente amenazados.

Lo importante, en el caso del Barrio Italia, es que el proceso está recién empezando, y estamos en un momento crucial para que se tomen las decisiones pertinentes, que permitan el desarrollo del barrio, y la generación de un punto de referencia de la ciudad, pero sin que pierda su patrimonio, aquella característica no construida que lo diferencia del resto de la ciudad.

A continuación compartimos una galería de imágenes de Barrio Italia:

  1. Elke Schlack y Neil Turnbull. La Colonización de Barrio Céntricos por Artistas. REVISTA_180. (24) p. []