Ministerio de Medio Ambiente entregará sellos “verdes” a municipalidades

El plan partió en 2009, pero se consolida ahora con la postulación al sello de 14 nuevas comunas.

por Benjamín Blanco
(La Tercera – 06/04/2011)

Ser ecológico y sustentable también puede ser una virtud de la administración edilicia. La idea partió hace dos años. Tres comunas rurales de la Región Metropolitana -María Pinto, Melipilla y Calera de Tango- recibieron una certificación como “municipalidades verdes” entregada por la entonces Conama. Para ello, presentaron un diagnóstico ambiental, crearon un comité con vecinos y autoridades y se comprometieron a reducir el consumo energético e hídrico de las reparticiones públicas.

El proyecto piloto, llamado Sistema de Certificación Ambiental Municipal (SCAM), ha sido un éxito. Las tres localidades redujeron entre un 5% y un 10% el consumo de agua y luz en los edificios municipales y están a un paso de lograr una certificación intermedia, siguiente paso para cumplir la norma internacional ISO 14.001. Este sello es entregado por organismos independientes que certifican los procesos ecológicos de empresas y entidades públicas anualmente.

Ahora, cinco comunas más (La Reina, Maipú, Cerro Navia, Colina y La Pintana) ya presentaron sus planes de reducción de energía y sus diagnósticos ambientales, por lo que el 20 de abril -en una ceremonia en la Intendencia Metropolitana- recibirán el sello “verde”. Otras nueve municipalidades -entre ellas, Vitacura, Santiago, Peñalolén y Huechuraba- también se inscribirán en el proceso de certificación en ese acto.

“Queremos que las municipalidades tengan un buen manejo ambiental interno y, desde ahí, generar políticas sostenibles en toda la comuna”, explica la seremi de Medio Ambiente Jessica Mualim Fajur. “La certificación se adapta a la realidad de las localidades, pues ellas proponen las reducciones que quieren hacer en torno al ahorro energético y de agua”, agrega.

Beneficios

Al obtener esta certificación, el Ministerio de Medio Ambiente da asistencia técnica a las municipalidades y un subsidio anual de $ 27 millones, además de capacitar a los funcionarios de las alcaldías. Sin embargo, al recibir la norma ISO 14.001, las localidades aumentan los puntajes para recibir concursos sociales y pueden realizar alianzas para que proyectos ambientales extranjeros.

El encargado de la Oficina Municipal de Gestión Ambiental de Melipilla, Boris Orellana, dice que se implantó un nuevo sistema de reciclaje en la municipalidad y hubo un tratamiento especial en los computadores para que ahorraran energía. “El certificado implica que el municipio debe cumplir un procedimiento de autogestión ambiental”, comenta Orellana.

Alberto Undurraga, alcalde de Maipú, comuna que obtendrá la certificación en dos semanas más, dice que el municipio debió analizar los conflictos ambientales de su zona, como la presencia de sanitarias y de áridos, para presentar la aspiración para tener el sello.

“Lo más importante de la primera etapa ha sido crear un comité que prepara a la comuna en los requerimientos ambientales que se vienen en el futuro”, explica. “Hace 20 años no había ninguna preocupación ambiental en los municipios de Santiago y ahora muchos se han preocupado y este sistema de certificación lo confirma”, añade.

Asimismo, la propuesta de La Reina fue reducir en un 25% el consumo energético de todas las reparticiones públicas en los próximos dos años.