Hace tres días el periodista Anwar Farrán, mientras hacía una nota sobre el terremoto para 24Horas, se encontró casualmente con Fernando Ubiergo, quien estaba realizando una gira solidaria por las localidades que habían sido más afectadas por el terremoto. El cantante destacaba en la nota la recuperación espiritual del país y la preponderancia que retomaba el espacio público en estas situaciones. La importancia del espacio público en la calidad de vida no es un tema nuevo.Ya en el terremoto de Valdivia en 1960, artistas internacionales como Libertad Lamarque ofrecían espectáculos al aire libre, en medios de los rucos (mediaguas de la época) donde vivía la gente. Sin embargo, a pesar de los grandes terremotos que nos han azotado cada 25 años, llevando una y otra vez a la gente a vivir en carpas en medio de las calles, parece que nuestra sociabilidad urbana sigue igual, nuestra forma de vivir la ciudad se mantiene y se segrega cada día más.
Sigue leyendo después del salto.

Libertad Lamarque cantando en los rucos para el terremoto de Valdivia en 1960, foto gentileza de terremotovaldivia.cl
Sin duda, uno de los efectos inmediatos y más positivos de este terremoto fue la mayor y obligada relación de cooperación entre personas que nunca antes habían hablado. Claramente esto sucede cada vez que ocurre una emergencia, pero si nuestra historia sísmica nos señala que hay que estar siempre alerta deberíamos conocer un poquito al que vive al lado. Con tanta red social dando vueltas hasta se crearon grupos en Facebook señalando que gracias al terremoto habían conocido a sus vecinos. Claro, como muchas viviendas quedaron inhabitables y otras cientas se fueron completamente al suelo, no quedaba otra. Incluso en regiones en las que no hubo mayor riesgo, el temor a posibles réplicas o saqueos llevó a los vecinos a tenderse una mano y a facilitarse las formas de contacto.
Con una campaña presidencial reciente, estos testimonios me hicieron un contrasentido instantáneo. Dentro de las prioridades de los chilenos figura siempre la mayor seguridad contra la delincuencia. En las encuestas de seguridad ciudadana una de las variables con mayor adhesión es el sentimiento de victimización, aunque los índices de delitos no muestren un mayor incremento. Mucho se apela a la falta de espacios públicos, a la carencia de educación cívica, que hay que aumentar la dotación policial, entre otras peticiones…pero vale la pena preguntarse ¿Qué tanto hacemos nosotros por mejorar nuestra calidad de vida? Porque sin duda la seguridad ciudadana y los espacios públicos, son variables importantes a la hora de evaluar nuestro standar de vida. ¿Cómo contribuímos a estrategias de seguridad como el Plan Cuadrante de Carabineros o a las alarmas comunitarias, por las que han apostado algunos municipios, si no somos capaces de comunicarnos con quien vive en la puerta del lado?
Es de esperar que esta situación de colaboración y de buena vencidad no dure sólo durante esta época de réplicas, sino que ayude a integrar más nuestra sociedad, para que seamos capaces de realizar un aprendizaje de esta emergencia, para lograr un cambio de conducta y, en definitiva, una incorporación de nuestro cáracter sísmico a la identidad nacional .




















Suscríbete al Newsletter 
Notable!, la pura y santa verdad (en Viernes Santo), se ha perdido en Chile el sentido de Comunidad, de Barrio, de Vecindario. Hay que recuperarlo en su plenitud, con apropiaciones diarias del espacio urbano como público y de buenavecindad.
Slds.
te encuentro toda la razón en tu conclusión
Todo el mundo sabe esto, pero no todos saben como poder incentivar el sentido de pertenencia y participación dentro del barrio. Recalco lo que dices en tu artículo la importancia del espacio público en la calidad de vida, lo que se podría hacer es ir mejorando los espacios públicos de cada comuna para incrementar los encuentros con los vecinos, pero el gran problema es ¿cómo sacar a la gente que vive pegada a la T.V? pues participando en la propia reconstrucción del espacio público y hacerla parte de todo el proceso.
Los invito a ver la página de nuestra empresa: http://www.elcinevino.cl
Nosotros llevamos 9 años realizando proyectos culturales que incentiven el uso libre y desprejuiciado de los espacios públicos, en localidades rurales y ciudades chilenas.
Waldo! Te felicito!!! Vi el sitio, podría escribirte un mail para conocer más a fondo el proyecto???
Excelente lo de elcinevino; si la gente supiera cuántos jóvenes escapan del alcoholismo, el sedentarismo y las drogas para dedicar su tiempo libre a la cultura y a la sana convivencia con sus conciudadanos.
Bien por Waldo, por difundir esta iniciativa en nuestros medios de comunicación.
Y bien por Natalia, por su artículo motivador.
Quisiera agregar algo: a nivel de barrio, para poder aplicar este tipo de iniciativas de la manera más apropiada, es IMPERATIVO cuidar de nuestros espacios de convivencia ciudadana, y no me refiero al espacio público (que incluye veredas, calles, escaleras y paseos, en donde es muy difícil desarrollar actividades grupales a menos que se interrumpa el tránsito). En Valparaíso, me refiero concretamente a aquellos espacios municipales como la cancha O’Higgins o el auditorio Osmán Pérez Freire, o los espacios que se puedan usar en lo que quede disponible del Alejo Barrios o de la explanada del Cerro Cárcel.
En Pancho viven 300.000 personas, y nunca podrán reunirse todas al mismo tiempo en ninguna parte de la ciudad, pero en los barrios es otra cosa.
Yo nací y me crié en el barrio San Juan de Dios, y tuvimos amplios espacios para convivir con vecinos de nuestra edad (hoy sólo hay una canchita de minifútbol junto a la desembocadura de Vicente Padín, pero sirve). Nuestros padres podían ver dónde estábamos y con quién.
No todos los barrios tienen suficiente espacio disponible, pero hay alternativas: el colegio David Trumbull – en Guillermo Rivera – y una escuelita ubicada en la confluencia de Ecuador y Guillermo Rivera (de cuyo nombre no me acuerdo), realizaban en mi época actividades culturales a las cuales podían asistir los padres y hermanos de los alumnos.
Durante los 40, 50 y 60 la mayoría de los barrios de Valparaíso tuvo bastante actividad cultural DIURNA, y de noche era posible para nosotros dormir tranquilos porque la bohemia se circunscribía al barrio chino y a unos pocos sitios en diferentes sitios de la ciudad; hoy la actividad nocturna se ha extendido por la mayor parte de la ciudad. La subida Ecuador, por ejemplo, en donde el comercio era de pan, carne, leche, carbón y un punto de distribución de la CCU, hoy se ha vuelto extremadamente bulliciosa por la noche.
Desde luego, el resultado es una mayor venta de licores, una mayor presencia de borrachitos en la vía pública y el aumento de la delincuencia común, factor este último que generalmente acompaña a los dos primeros en cualquier parte del mundo.
Por cierto, estoy por la alternativa de contribuir activamente en la formación ciudadana de nuestros jóvenes, para que por la noche DUERMAN y durante el día CONVIVAN con los demás.
Felicitaciones a Plataforma Urbana por la pertinencia con que selecciona sus artículos, y por los espacios de opinión que nos ofrece, algo esencial en esta estrategia tan efectiva de construir sociedad educadora.
Un saludo.
que booba lo que bajan de internet pelle
tu eres la booba ya
9:48 AM Abr 3rd
la importancia del espacio público en momentos de crisis: el ejemplo del terremoto de Chile http://ow.ly/1uhUt (via plataformaurbana)
6:33 PM Ago 30th
La importancia del espacio público en la calidad de vida: una breve reflexión | Plataforma Urbana http://t.co/MpDXBLD vía @purb