Gestos de EE.UU. y China reviven esperanzas de acuerdo climático

(El Mercurio. 18/12/2009)

Tras días de que sus diferencias monopolizaran la atención en la cumbre climática de la ONU en Copenhague, Estados Unidos dio el primer paso de acercamiento hacia China y se comprometió a aportar US$ 100 mil millones al fondo internacional de ayuda para que los países en desarrollo puedan recortar sus emisiones de gases de efecto invernadero y hagan frente a las consecuencias del cambio climático. Pero la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, deslizó una condición: que países emergentes como China sean más transparentes al declarar sus emisiones de carbono.

Beijing no se demoró en responder y ofreció abrir los registros sobre sus emisiones a la revisión internacional, indicó la Associated Press.

Ambos anuncios contribuyen a que la cumbre comience a destrabarse y revivieron las esperanzas de que en la sesión final de hoy -a la que asistirán el Presidente estadounidense, Barack Obama, y el Premier chino, Wen Jiabao- se podrá llegar al marco de un acuerdo. Ese pacto se convertiría en un compromiso legalmente vinculante en la cumbre del próximo año en México.

Sin Estados Unidos y China -los dos mayores contaminantes del mundo- un acuerdo climático no tiene demasiado sentido. El anuncio fue calificado por la Canciller alemana, Angela Merkel, como un “importante paso adelante”.

Obama llegará hoy acompañado por seis miembros de su gabinete, en una muestra de la importancia que la nueva administración estadounidense concede a la defensa del medio ambiente. La Casa Blanca ha asegurado que quiere un acuerdo sustancial y no se conformará con buenas palabras sin contenido, indicó EFE.

Naciones en desarrollo, emergentes y desarrolladas han estado enfrentadas en cuanto a cuál debe ser el aumento máximo de temperaturas considerado peligroso, sobre el nivel de recorte de emisiones y su obligatoriedad, así como la financiación a corto y largo plazo de la lucha contra el calentamiento global.

La conferencia debe aprobar un acuerdo que suceda al Protocolo de Kioto, el único tratado existente sobre cambio climático, cuya primera fase de compromiso expira en 2012.

Promesas y pedidos de los “grandes”

China

Emisiones: 6.800 millones de toneladas al año, 5,5 toneladas per cápita.

Su oferta: Bajar su “intensidad de carbono” (cantidad de dióxido de carbono emitida por cada unidad de PIB) de 40% a 45% para 2020, en relación a 2005.*

Lo que busca: Que las naciones desarrolladas reduzcan 40% de sus emisiones para 2020, en relación a 1990, la referencia que usa el Protocolo de Kioto. Además quiere más asistencia.

Estados Unidos

Emisiones: 6.400 millones de toneladas al año, 21 toneladas per cápita.

Su oferta: Respecto de 2005, reducir las emisiones en 17% para 2020; 30% para 2025 y 83% para 2050. Ayuda monetaria a los países en desarrollo.

Lo que busca: Un acuerdo amplio y con “inmediato efecto operacional”. Transparencia de parte de China respecto a sus emisiones.

Unión Europea

Emisiones: 5.030 millones de toneladas, 10,2 toneladas per cápita.

Su oferta: Reducir sus emisiones en 20% respecto de 1990 para 2020 y en 30% si otras naciones desarrolladas siguen el ejemplo. Apoya el fondo de ayuda.

Lo que busca: Que los países en desarrollo frenen el aumento de sus emisiones en 15 a 30% para 2020.

Rusia

1.700 millones de toneladas, 11,9 toneladas per cápita.

Su oferta: Para 2020, reducir las emisiones de un 22 a un 25% respecto de 1990. Pero eso es un aumento sobre los actuales niveles, que en 1997 eran 34% menos que en 1990.

India

1.400 millones de toneladas, 1,2 toneladas per cápita.

Su oferta: Para 2020, reducir su “intensidad de carbono” entre 20 y 25% respecto de 2005.

Lo que busca: 40% menos de emisiones por parte de naciones ricas para 2020 respecto a 1990.

* El concepto “intensidad de carbono”, más vago que una reducción concreta de emisiones, permite a China cierto margen de maniobra para que su economía, altamente dependiente del carbón, siga creciendo.